al fin se habia dado el jolgorio; la casucha rebosaba de gente, y la pareja que anunciara a su hijo no cabia de gozo. mientras, Ramon esperaba inquieto y a la vez impaciente a Anselmo. pues habian pasado dias que le habia prometido estar en su casa si no se le presentaba trabajo en la hacienda el sabado, vendria. y confiaba el en su palabra. pasaron unas horas. cuando vio entrar por el porton color caoba a su amigo; agitado y rechinando hedor hasta por la greña negra llego. este apenas tuvo tiempo d e decirle, entre divertido y molesto:
- ah, vaya con el señor! ¿puede saberse porque llegas a deshoras?
- oh, hombre! si supieras.- gimoteo-. realmente, no es cosa de importancia. al decir esto, decidio dejar en suspenso la conversacion; el motivo real era que el patron, no se sabia cuando, habiale estado observando cuando laboraba; al comienzo no se le hacia raro ese comportamiento de su patron pues les observaba para ver si cosechaban bien. pero al advertir ese brillo en sus ojos castaños que denotaban mas que solo prepotencia. quizas, no lo sabia. hasta que, al cabo de percatarse don Tomas del azoro ante su mirada por parte del criado solo le dijo un dia que todos habian salido a otras tierras: ". anselmo, os necesito aqui". y esas palabras fueron las ultimas que se dirigieron al menos ante los demas como si aun se trataran de criado a patron. nada mas. a veces, con murmullo de las sirvientas aun mas se daban chismes de que don tomas se encerraba en su habitacion; nadie sabria el motivo pero permanecia horas dentro y apenas advirtiendose una silueta delgada y de hombre mediano pasaba entre las cortinas verdosas, haciendo movimientos viriles o muy convulsos. no suponiendo que quizas era un campesino joven y maduro prestando favores sexuales al patron. algunos con las creencias creian que don tomas ya estaba en trato con satan por esa conducta y la silueta, esto hacia unos cinco meses. y causa de que su joven amigo no le viera por dias o semanas en el paraje donde se veian cada que habia labor de agricola. mas Ramon no lo advertia ni el otro queria confesarselo a el, su amigo; quizas un joven que amaba si no como padre, al menos como a un hermano. a quien incluso ya sentia lo mismo, el mismo deseo que el prepotente hombre que le dominaba hacia su amigo, e incluso mas latente. pero no se atrevia a decirlo. asi, el hecho siguio, nadie sin saber sus intenciones. tras lo cual, ramon d e un palmotazo le increpo, sacado de penas:
- con gusto puedes entrar. usted sabe compadre, yo no le digo que no a usted porque no me ha hecho nada malo.- esta afirmacion prolongo mas el suspenso. ¿ acaso se lo confesaria alguna vez? aun no se decidia. asi, anselmo decidio solo esbozar un gesto de saludo y entraron al jolgorio. el jolgorio fue algo largo y muy afable, pues antes la gente no valoraba lo material, mas bien la forma de ser y los valores. y si, ¡que lejos aun seguia la verdad! (continuara)