Le echo de menos y sólo hace tres días que le he visto, pero eran peores esos días que me obsesionaba con sus labios, sus manos, sus ojos, su cuerpo…
Le conocí en el pueblo de una amiga al que fui la semana pasada por las fiestas. Ya había ido más veces y ya pensaba antes en él. La anterior visita fue muy especial. Los dos tonteamos y jugamos juntos. Pero había un problema, él tenía novia y yo tenia novio. Aun así no pude evitar volver a mi casa pensando en él. Tuve una crisis con mi novio pero al final continué.
Al poco tiempo me contó que su novia le había dejado y que además le había puesto los cuernos. Él lo pasó muy mal, incluso dio de lado los estudios. Yo también dejé a mi novio y mientras tanto, nosotros seguíamos mandándonos mensajes por el móvil cada vez más bonitos. Pidiéndome ver las estrellas desde la playa o dormir juntos bajo la luna llena. Yo estaba deseando verle. Y llegó el momento. El primer día estábamos un poco cortados pero poco a poco fuimos uniéndonos cada vez más. Estábamos todo el rato juntos, montábamos como pareja en los coches de choque, disparó en la feria para conseguir mi peluche favorito… ya sabes, esas cosas que nos gustan a las chicas.
Un día bajábamos por la calle los dos abrazados y nos dimos un tierno beso en los labios. No le dimos más importancia, pero esa misma tarde repetíamos el momento y nos abrazábamos cuando nadie miraba. Yo pensé que esa noche por fin le conseguiría, pero él no llegó. Se quedó dormido. Así que tendría q esperar a mi ultima noche.
En la que íbamos por la feria cuando comenzó a llover, tuvimos que refugiarnos en un bar y tomarnos algo para aguantar la noche. Estábamos allí todos. Seriamos unos 15 o 20. Yo pensé que él no querría nada.
Estaba yo sentada cuando llego él y se sentó encima mía. Empezamos a bailar y a hacer el tonto, entonces él se volvió y me besó. A partir de ese momento los dos nos buscábamos por el bar para darnos un dulce beso de encuentro. Pasamos toda la noche de aquí para allá todos juntos. No estaba sólo conmigo, él tiene muchos amigos y estaban de fiesta, tenia que estar con ellos, yo lo entendía. Pero le quería solo para mí.
En un momento él me dijo que se iba a comer algo. Pero no volvía. Sus amigos me preguntaban por él. Pero él no regresaba, hasta que unos momentos antes de irme a casa y no volverle a ver, llegó. Me pidió perdón por tardar y no paraba de abrazarme, de darme besitos, de cogerme en brazos… me hacia feliz. Mis amigas mientras ya tenían ganas de irse, así que me dejaron las llaves para que yo llegara cuando me apeteciera y se fueron a casa. Él me llevo a pasear por el pueblo bajo la luna llena que casualmente nos acompañaba aquella noche. Íbamos agarrados de la cintura como una pareja de verdad. No parábamos de hablar, de reír, de abrazarnos, de besarnos. Nos sentamos en un banco. Después de besarme me miraba a los ojos, me sonreía y me acariciaba dulcemente la cara como nadie lo había hecho antes… Me sentía la chica más especial del mundo. Se que él podría ser el chico de mi vida si lo intentáramos. Si lo intentáramos… Después de esa noche no he vuelto a pensar en otra cosa. No se lo que quiere él, ni lo que quiero yo ni si saldría bien. Solo sé que me hace feliz y que le echo de menos…
Ay ay ay! a q me suena esto?? jajaja! esas eran mis llaves! Me ha gustao mucho, sobre todo porque es real! Me tienes q escribir uno con mi historia eh?? escribe mas ok? Besitos!