Busqueda Avanzada
Buscar en:
Título
Autor
Cuento
Ordenar por:
Mas reciente
Menos reciente
Título
Categoría:
Cuento
Categoría: Sin Clasificar

Tú no sabes...

Yo no tengo nada nuevo que ofrecerte...

Has viajado por tantos países, has recorrido tantas personas, tantos lugares... tú conoces la desesperanza que provoca una injusticia, el motivo de una rabia, la impotencia ante una enfermedad, has visto el rostro de un dolor profundo, conoces las limitaciones de un sentimiento expresado en palabras, tú sabes cómo calmar un momento de inquietud ajeno, sabes utilizar la palabra precisa en ese momento exacto en que produce esperanza...

Tú lo sabes todo de mi, de qué forma tan infantil puede emocionarme un simple abrazo, un simple beso, de qué forma se desborda mi alegría ante un regalo, de qué manera tan abatida guardo silencio para que nadie vuelva a herir mi confianza, tú sabes en dónde se encuentran mis ilusiones y de que forma la dureza de un corazón puede derrumbar mis cielos con un simple gesto de desdén. Tú sabes tanto de mi... que yo ya no tengo ninguna palabra nueva que ofrecerte. Sabes tanto, conoces tanto... que nunca podría darte alcance en el pensamiento, nunca podría escribir la frase perfecta, la palabra precisa, ni el ánimo constante, nunca sabría en qué momento necesitas huir y en cual quedarte. Nunca sabría de qué forma una persona tan imperfecta como yo podría llegar a extraer una sonrisa del pozo de tus perfectas desilusiones.

Pero aún a pesar de toda esa ciencia de certezas y de todas esa sabiduría que tienes sobre mi... tú no sabes lo que es contener las lágrimas y el aliento deseando que un amigo te diga que cree en ti, tú no sabes lo que es tener unas manos apretadas mientras se reza por una ilusión, por un motivo imposible, tú no sabes lo que es luchar por no caer en la soledad de no sentirte querido, ni sabes lo que es entregar tu buena estrella a alguien que la necesita más que tú aún sabiendo que tú apenas tienes nada para mantenerte en pie. Tú no sabes con qué valentía y fuerza se afronta una llamada que sabes, desde el principio de una voz, que no va a terminar, tampoco esa vez, en un abrazo.

Porque tú, en tu estudiado conocimiento ante el espejo sobre la vida y la voluntad de las personas entiendes de locuras por amor, entiendes de pasiones, de sábanas arrugadas en favor de un deseo, entiendes de miradas juguetonas, de risas y provocaciones, de trampas y juegos de escondite, de sangre encendida que hierve de ocasión, de momentos de besos y de posturas, de abrazos que estrujan el aliento de unos cuerpos que se atraen de forma natural. Entiendes de orgullos, de vanidades, comprendes el miedo que produce el compromiso de un te quiero no escuchado. Entiendes de libertad, de enigmas fácilmente descubiertos, entiendes de desafíos y de anhelos satisfechos, entiendes de tantas cosas...

Más tú no sabes qué se siente cuando el miedo a querer, a entregarte por completo se deshace en los dedos de una sonrisa sincera, sabiendo con certeza, con doliente certeza, a quien amas por encima de ti mismo, a quien deseas por encima de tus temores, de tus ahogos y de tus imposibles. Tú eso no lo conoces, no sabes lo que se siente, eso no lo sabes.

No lo sabes.
Datos del Cuento
  • Categoría: Sin Clasificar
  • Media: 5.92
  • Votos: 75
  • Envios: 1
  • Lecturas: 1225
  • Valoración:
Comentarios


Al añadir datos, entiendes y Aceptas las Condiciones de uso del Web y la Política de Privacidad para el uso del Web. Tu Ip es : 216.73.216.49

5 comentarios. Página 1 de 1
Joaquín Ledo
invitado-Joaquín Ledo 05-11-2005 00:00:00

Lágrima Azul: Sin duda es un hermoso poema escrito por los sentimientos de una mujer... muy mujer. Joaquín

Lágrima Azul
invitado-Lágrima Azul 21-04-2005 00:00:00

disiento, supongo que no os entiendo... que os pasa, porqué pensáis así? de verdad quieres hacerme creer que nadie desea saber cómo llegar a ser feliz? el miedo atemoriza tanto que claro que campa a sus anchas, pero solo en aquellos corazones que se lo permiten. Me dijeron una vez que yo quería cambiarlo todo, que todo lo veía muy fácil, me esforzaba y hale ya está, qué necedad más grande, yo no puedo cambiar nada, mi vida es un ejemplo de esa realidad, no tengo barita mágica ni nada así, no me mato por cambiar nada, vivo, sufro y me expreso, como hace cualquiera, a mi manera pero como hace cualquiera, pero lo que tengo muy claro, clarísimo, es que si me enfrento a lo que no me gusta, si mantengo mi postura en lo que creo, si lucho por lo que me merece la pena, si alguna vez, sucede algo, el mundo gira y algo cambia yo solo lo veré porque seguí ahí, porque no abandoné y no quiero morirme con la desdicha de pensar... yo no ví ningún cambio... qué fue? que no lo intenté o es que no tenía que cambiar nada? Besitos

ARCANGEL
invitado-ARCANGEL 21-04-2005 00:00:00

Querida Lágrima, veo que no me he hecho entender, no menciono nada para hacerte creer que nadie desea saber como llegar a ser féliz. Hasta la fecha, que me conste; no se halló una fórmula para lograr la felicidad, tan sólo apreciar lo bueno que te proporciona la vida. Habrá para quién la felicidad sea tener lo que tengas tú, pero vemos antes nuestras carencias desafortunadamente. Hay quién tiene cuanto desea y no es feliz, por qué? Hay quién es feliz sin tener cuanto desea. La respuesta a tu felicidad tan sólo la tienes tú. Nadie puede darte la suya. El factor suerte también es decisivo. Podríamos escribir un tratado! El miedo, atemoriza a todos los corazones sin excepción. Todos tememos por nuestros seres queridos. De veras crees que el miedo es negativo? Nadie te expresó nunca su temor a perderte? No temes que las cosas que te importan te sean arrebatadas? Lo único negativo del miedo es dejar que te paralice, te domine y te gobierne. Quién lucha, lucha para defender lo suyo, por que? Por TEMOR a perderlo! Cuanto mayor sea el temor, mayor será la lucha. En fin, podríamos extendenos hasta la extenuación, sólo pretendía aclararte mi comentario. Saludos

ARCANGEL
invitado-ARCANGEL 20-04-2005 00:00:00

Yo tengo miedo al miedo así que si sé de que hablas. Vengo huyéndole y sabes? Aprendí a convivir con él, es inútil enfrentártele, campa a sus anchas por nuestras vidas sin pedir paso. Acaso abro mi bolso, saco unas cuantas de esas lágrimas y se esfuma asustado. No siempre es malo, escúchale!... el miedo también advierte. Respecto al comentario, me parece tan interesante y bonito como el relato en sí. Sin embargo, Joaquín lo ve desde un punto de vista optimista. Las personas tan sensibles como tú y yo, no solemos serlo tanto. Un saludo para ambos.

Joaquín Ledo Duffard Van Ooyen
invitado-Joaquín Ledo Duffard Van Ooyen 19-04-2005 00:00:00

Lágrima Azul: Conmovedor en extremo tu texto. Obviamente que hay cosas que el otro no sabe y si a ver vamos... son innumerables. Sin embargo cuando un hombre y una mujer se miran a los ojos, todo se resume en esa mirada porque existe una comunicación que va más allá de las palabras. En esa mirada las almas se sintonizan. Los cuerpos se mueven, se trasladan mas la mirada sigue. Alguien puede interrumpir a cualquiera de los dos... - ¡Hola fulano/a...! ¿Qué te pasa?... estas como ido/a. Él o ella sonríe y dice... – Solo estaba pensando... Y enseguida busca otra vez aquella mirada solo una vez más para luego abocarse a atender interlocutores inoportunos. Él buscará el momento oportuno de acercarse. Tal vez cuando suene la música, tal vez cuando ella salga sola al jardín. Llegará ese momento en que estarán a distancia de beso. Él percibirá por primera vez su perfume y su respiración alterada. Cautivos otra vez de la mirada él le preguntará su nombre... sentirá su corazón como corcel desbocado y simulará no estar alterado. En realidad no importa lo que sabe y no sabe porque lo más importante... lo sabe. Joaquín