Tres botellas conversaban en el tope de un mostrador:
- Yo tengo elegancia a pesar de haber vaciado mi contenido,
decía la primera, pues luzco como un valioso adorno en los estantes de algún bar
- Yo soy importante y apetecida, decía la segunda, pues tengo
el contenido completo en mi interior, muchos me desean y sin duda,
habrán de llevarme consigo como preciado tesoro.
La última botella, la tercera, continuaba en silencio,
nada parecía alegrar su vida, nada le importaba si estaba llena o vacía,
nada la motivaba, sencillamente porqué estaba partida.
El tener o no tener no es lo que nos hace sentir bien…
Es nuestra alma, íntegra y emocionalmente conforme
Lo que en resumidas cuentas refleja quién es quién.
ES FAVOLUSO ESTE CUENTO Y TIENE UNA ENSENANZA MUY PRODUCTIVA Y VERIDICA.