Hoy decidí interpelarme, medir mis pasos metro por metro. Sacudí mi cabeza en la brisa, y las hojas de otoño en una revolución de tiempos de giroscopios madrugadores me siguieron en silencio por la calle.
Algo me recordaba los viejos tiempos, cuando mi alma sencillamente surcaba el espacio ,ese espacio infinito de alguna estrella ,esa que a veces soñamos sin proponernoslo . Hoy pensaba mido mis pasos uno, dos, tres, cincuenta, cien...
Estiro un pie el izquierdo si , lo subo al peldaño de la micro que me espera, y subo el derecho solo uno más y ya ,ya está voy a comenzar mi camino.Diez, quince, veinte minutos, gente alrededor, nadie me ve mientras leo, algún curioso deja caer sus ojos sobre la tapa de mi libro. Grueso...azul...¡poemas!...
Veo por el rabillo de mis ojos que abre atónitos los suyos como si leer poemas fuera un delito, y se me escapa a modo de salvaje mohín una mueca.
Vuelvo a interpelarme, a cinco minutos de mi destino, me paro, estiro mi pierna izquierda, bajo el último escalón, y sigo leyendo, pasan las hojas de los tilos a mi alrededor, el viento sopla inusitadamente frío, cuento los pasos cinco, diez, cincuenta, sigo en mi lectura atrapada por los sonetos de un poeta, por esa lírica sonora, o tal vez sea esa música interna que no consigo en los míos.
Levanto la vista, me interpelo acerca del sentido del silencio, me doy cuenta que no existe.Claro mi boca no dice palabra, pero mis ojos, esos sí, esos ojos de avellana madura, si ellos, ellos hablan por mi, mientras con ternura recogen los versos, esos versos que se han incrustado poco a poco en mi camino...
Vuelvo a contar los pasos, uno, cinco diez, cierro el libro, dejo de soñar de interpelarme a cerca de cuanto tiempo gasto leyendo un libro azul.
Aury
Tus relatos estan cargados de sentimiento e imagenes me parece verte con tu libro d epoemas azul en la mano, te expresas muy lindo me gusta lo tuyo .