A menudo, casi continuamente, recurrimos a los hados y secretos tan costumbristas, que aún ya no tenemos tiempo para nada, ni acaso detenernos en si mismo y decirnos si lo que hacemos es fácil o no.
Pero acaso esté en la cuspide y vea de ahí la densa brusa que todo lo aflija, porque después de el intenso camino aún no pienso como llegué hasta ahí.
Soy inmortal si así lo he elegido, no porque caiga el agua debajo de mi pie y con ella me impregne, tal vez sea como ese pájaro, que atraviesa el bosque concurriendo con su canto la mañana que triste se aleja y deja en mi el cansancio de un tiempo nublado.
Soy el aguila que vive de lejos y ve de cerca, traigo el ligero plumaje que absorto de mi me protege.
Ayer me encontre en un viejo balcón, un saltamontes que estaba al lado de mi, menciono al ver que mi ala gustosa descansaba.
__te he visto de lejos, sé que eres tanto como siempre lo quice, pero ¿cómo le haces para ir de cielo en cielo sin apenas rasgarte la piel?__
__no soy yo__conteste__son mis alas...__
__aguila, ¿vas a commerme?__menciono jack el saltamontes.
__¿porque lo haría?__mencione.
__porque eres un aguila y ahora soy tu presa, eres más grande que yo..__
__sí, pero hoy no tengo hambre, pero sabes, un poco de sed..__