Un día, caminaba por una calle tenebrosa, por la que nadie se atrevía a ir nunca, de la cual se decían muchas historias de desapariciones y un viejo que si se te aparece algo malo te pasa, la calle 7.
Yo era cartero desde hace 15 años mi padre había muerto en un barco cuando yo tenía 4 años.
A mí me habían enviado un paquete, no sé quien, pero fui de todos modos. Al llegar no había ni un alma, todo era desolado y el cielo se tornaba de color rojo; todo iba envejeciendo, las casas se despintaban, los arboles se secaban y cada vez el cielo se tornaba mas rojo.
Del miedo caminaba más rápido, pero cuando iba a regresar, pues no encontré a nadie, vi a un anciano de 60 a 70 años de edad, el traía un paquete, así que fui pensando que era el mío, al abrirlo había una mano y un machete ensangrentado, el viejo sonrió y me boto al suelo.
En ese momento lo vi bien, y al momento que me iba a hacer algo con el machete yo pregunte:
-¿Papá?...