Es tarde, lo siento. Me pase muchos años de mi vida, esperando, siempre esperando. Que os dieseis cuenta, que no era falta de amor. Que en mi no había rencor. Solo quería salir de esa rueda de sufrimiento, gritos y horror. Que me podían haber marcado mi infancia y adolescencia pero mi madurez, no. Esa me pertenecía y quería amar sin dolor. Esperaba siempre con los brazos abiertos, sin pensar en vuestros agravios e insultos. Solo con la esperanza que esta vez seria verdad. Podríamos emprender una vida todos juntos sin hacernos daño. Mis hermanos esos que cuide, esos que tanto ame por los que no me importaba llevarme los golpes y gritos. No podía dejar que le hiciesen lo que a mí, además era la mayor y tenia que cuidar de ellos.
Sabéis lloro escribiendo estas letras no por vuestra distancia. Si no porque nunca sabréis lo que siento por ustedes. Esta carta nunca la leeréis pero tengo la necesidad de escribirla. Quizás a alguien le haga pensar. Con eso seré feliz.
Erais lo únicos que tenia, lo único con lo que me sentía persona, no me herían las palabras de desprecio de nuestros padres. Porque cuando os encerraba en la habitación para que no escucharais sabia lo que pasaría. Pero ustedes me daban la fuerza para aguantarlo. Con doce años cuidaba de ustedes, fuisteis esos muñecos que nunca tube, a los que daba de comer, bañaba e intentaba apartarlo del horror.
Merecía vivir, él tenerlo a ustedes cerca me ataba a seguir llevando la misma vida.
No me hizo daño que me utilizarais, que llamarais a mi vida solo cuando teníais, problemas. Vuestro desprecio, vuestros insultos. Eran palabras dichas por el dolor a la que nunca tome cuenta.
Sabéis lo que me hirió de verdad? Que intentarais callar mi boca, que no dejarais salir todo lo malo que tenia dentro. No era capricho, era una necesidad. Lo hacia para poder perdonar. Ustedes me cortaron las alas nuevamente. Y me sentí como ese pájaro herido que sabe que jamás volverá a ver el cielo.
Por eso os digo, es tarde lo siento. Os quiero igual que siempre, pero ya no espero, os deseo lo mejor. Pero os pido que ya que no me dejáis volar, me dejéis sobrevivir. No espero vuestro amor, pero con el que siento por ustedes, me alimento.
La vida me a golpeado duro y nunca os tuve. Tuve muchas personas pero jamás a ustedes sabeis que, nadie lleno vuestro hueco.
Llore muchas noches. Mas que por los golpes ansiando vuestras palabras, vuestro consuelo y nunca llegaron.
Ahora que hay luz en mi vida, ahora que todo paso, ahora que aprendí a volar sola y alto.
Es tarde, lo siento.
Quizás en otro sitio donde sobren las palabras. Donde se lea el corazon. Donde no exista odio, ni rencor. Allí será nuestro hogar. Ese que nunca tuvimos, ese que tantas veces siendo niña desee. Sueño con ese sitio, sé que existe. No tengo prisa allí os esperare
Con todo mi amor