Busqueda Avanzada
Buscar en:
Título
Autor
Cuento
Ordenar por:
Mas reciente
Menos reciente
Título
Categoría:
Cuento
Categoría: Hechos Reales

Creer en ti

Siempre me dicen que soy muy rápida pensando, que desgrano varias ideas en poco tiempo para dar con la verdad de cualquier comportamiento humano que no comprendo. No me gusta detenerme a pensar más allá de lo que siento, porque si creyera que lo que siento es de por sí equivocado, toda yo sería una completa equivocación. Y no lo soy.

Así que, pasado un tiempo, el lógico tiempo de un ajuste emocional por todo lo vivido, quiero ahora escribir mi verdad, soltarla con palabras, aligerar mi pensamiento para que se instale en mi memoria, se convierta en recuerdo y seguir avanzando.

Sé que estás ahí, he tardado en comprenderlo porque es dificil que sin decir nada, sin mostrar ni un reproche hacia lo que haya podido lastimarte, pueda encajar con serenidad el argumento de que me apoyas. Pero el apoyo de las personas no tiene porqué ser siempre evidente y llamativo, sólo debe surgir en el corazón, tal vez no se vea, tal vez no se comprende, pero cuando se intuye hay que valorarlo como tal. No puedo herir mi corazón con tu silencio, no puedo ni quiero.

Simplemente, sé que estás ahi, sé que sigues mi rumbo, sé que un día acogiste con cariño mis desvelos, las cosas importantes de mi vida y no necesito saber más.

Dejaré que el tiempo resuma en segundos todo este silencio tuyo, dejaré que los momentos que deban llegar lleguen y aquellos que deban consumirse con el fuego del olvido, se consuman lentamente dándole calor de hogar a mi corazón.
Permitiré a mi pensamiento que te instale en un rinconcito de mi vida, ese hueco que un día ocupaste con abrazos, es tuyo.

Si dejara de creer en ti, morirían mis ilusiones. Si dejara de pensar en el fondo bueno que se esconde en tu persona, me instalaría en las mentiras, en la hipocresía de los demás.
Sé que estás ahí, no te veo, no te siento, no tengo ni tu abrazo ni tu palabra cercana pero sé que estás porque sé quién soy, sé lo que quiero, sé lo que mi corazón sintió, no hay más motivos, nunca los hubo, todo lo que en mi vida surgió fue por creer en ti, por confiar en tu amistad.

Si me olvidara de lo que fuiste, no sería yo. Si me olvidara de agradecerte lo que me ayudaste, la dureza habría ocupado el lugar de mi honestidad. Mis palabras hacia ti brotan de forma decidida, tal vez ya no se lancen en mensajes cercanos para arroparte ni para pedirte comprensión, porque sé que la distancia nos envolverá con la madurez necesaria para saber en dónde viven las ilusiones. Si viven en el castillo de los sueños cumplidos, ahí habitarán para siempre y no volverán a despertar, si viven en la certeza de los sentimientos, yo les haré un sitio en la mitad de mi camino, esperando que los tuyos un día se pongan a mi lado para seguir sonriendo y creciendo juntos.

Cuando uno lo ha perdido todo, de repente, por un momento surge la verdad.

Una vez alguien me dijo, aléjate de esa persona porque es destructiva... y la duda de que me hicieras un daño no deseado me protegió con tontas excusas, pudo con mi debilitada voluntad. Hace poco otra persona me dijo: alejate de mi porque me haces daño y de nuevo, la duda de ser realmente un ser dañino hasta para ti me hundió en la soledad. Ahora a esas dos personas les digo mi verdad: eso además de cruel y egoista es una falsedad. Destructivos son los que teniendo miedo a perderte, son capaces, por tenerte, de destruir todo los demás y dañinos son los que esgrimen emociones posesivas para no afrontar de forma honesta su verdad.

Me tienes aquí, amigo, creyendo en ti, en tus sueños y en tu realidad. No tengo miedo a perderte, cuando nada se tiene, el miedo a perder algo carece de sentido.

Si mi cariño por ti solo fue espuma, fue espuma del mejor Mar, me guardaré tu recuerdo en el fondo de las aguas, porque sé que llegado el momento de volver a empezar a amar elevará de certezas mi futura felicidad.

Fuimos amigos, desde la primera palabra sana, desde aquel baile, desde aquel abrazo, te siento amigo, por dentro y por fuera, contra eso, te lo aseguro, no puede ninguna otra mentira, ninguna otra verdad.

Nada más tengo que decir, nada más tengo que explicar, mi creencia en ti fue siempre tan confiada, tan leal y tan fuerte, que ha terminado por traspasar las fronteras de un cariño que latía dentro ganado con el esfuerzo de nuestra mutua generosidad.
Datos del Cuento
  • Autor: +++++++
  • Código: 9872
  • Fecha: 09-07-2004
  • Categoría: Hechos Reales
  • Media: 5.88
  • Votos: 26
  • Envios: 4
  • Lecturas: 2638
  • Valoración:
Comentarios


Al añadir datos, entiendes y Aceptas las Condiciones de uso del Web y la Política de Privacidad para el uso del Web. Tu Ip es : 216.73.216.82

0 comentarios. Página 1 de 0