Se percato de la infidelidad y la clandestinidad de alexis una mañana calurosa y agitada de agosto. habÃan pasado 8 meses desde esa primera vez que compartieran techo y Paula dejara su domicilio ubicado en la Colonia doctores para irse a vivir con su novio oficial Alexis a su departamento ubicado en Parque hundido. esa finca veraniega ya se habÃa convertido en su departamento de soltero desde que se habÃa graduado en su diplomado de publicidad. era regalo de su padre. pero a nadie lo confesaba, mas que a quienes le conocÃan y estimaban. Ese dÃa ambos tenÃan prisa por salir: ella a la academia y otros menesteres con conocidos y amigos: el a su trabajo como de costumbre. mientras Paula aseaba los trastes en la cocina, el se vestÃa para salir. eran las 9:15 am. la armonÃa parecÃa no turbarse con nada. asÃ, alexis le pregunto, asomando medio cuerpo y con dorso desnudo hacia la puerta, aun no se calzaba la camisa:
- Pau, amor, ¿de casualidad sabes donde esta el costurero de agujas? creo que se me cayo un botón.
- disculpa, corazón: ahorita te lo doy. no te apures. creo que lo vi ayer en el taburete.
- ok. amor.-. la armonÃa siguió. pasaron unos 10 segundos, y de nuevo oyó la voz de alexis:
-Paula, amor: creo que ya no lo necesito, encontré la camisa de rayas azul marino: creo que me combina mejor que esa que se le descosió el botón. (la camisa era blanca; el solÃa llevar corbata roja"para mejor presentación" en palabras suyas)
- ups!! esta bien, Alexis.- asevero ella, un poco contrariada y con el costurero en mano; hacia poco que se habÃa desatendido de los trastes y ahora se disponÃa a complacer a su hombre en tareas culinarias. se regreso de nuevo a la habitación, ladeando la cabeza, y lo dejo donde lo habÃa encontrado. mas regresando después a la sala con una sonrisa tenue y formal. pensó que eso carecÃa de importancia al fin y al cabo.
al fin, luego de arrumacos leves de 25 segundos, Alexis se despidió de ella, pidiéndole que no le esperara en vela, pues quizás el supervisor les dejarÃa trabajo extra. ella acepto de buen grado.
asà paso un cuarto de hora. tras revisar los útiles que debÃa llevar ese dÃa a la academia, que eran pocos, y no tenia prisa: entrarÃa a las 2:30 pm y quizás saldrÃa a las 5:15 pm para tomar quizás un café con Delia, Aura, y Julieta, sus amigas en clase y conocidas de antaño dos, en el starbucks cofee cercano a la escuela. no tenia muchos planes realmente, ese dÃa. ese dÃa que lo descubrirÃa. asÃ, se lavo, almorzó un tentempié breve. eran las 12:15 am pero ella debÃa tomar el autobús a las 2 pm. cuando le paso por la mente que debÃa clasificar las camisas, y demás trajes de alexis para echarlos a la lavadora cuando regresara de la calle. luego se encargarÃa de ordenar los documentos de ambos en el escritorio. le quedaba tiempo de sobra. suspiro. el adoraba de ella, o pretendÃa pensar, su sutileza y afabilidad, su cualidad de chica servicial. y eso la hacia estremecer hacia el cada vez. asÃ, entro a la habitación de alexis: todo seguÃa igual que en la mañana: inventarios y libros contables esparcidos en cama y otros dentro de su anaquel, zapatos cerca de la ventana; ella no reparo en algo raro y prosiguió a tomar las prendas. cuando su vista topo con dos camisas: una azul y de la que el habÃa dado razón en la mañana.las acomodo en la cama para clasificarlas, cuando de la azul noto que tenia una mancha en el cuello de la camisa: creyó que quizás era polvo o comida, cuando la levanto a luz: la mancha susodicha era un beso con labial color rojo intenso. un poco contrariándose y creyéndolo una broma, hizo lo mismo con la otra camisa: la desabotonada tenia un recado, escrito en una nota color amarillo. mas inquieta aun, desenvolvió el recado. la letra parecÃa reconocerla, pero se contradecÃa. leyó con cuidado. la leyenda decÃa:
". Te espero hoy a las 9:45 pm. en el 5 estrellas cerca de felix cuevas. tuya, Julieta" tiro el papel al suelo, indignada. al momento supo de quien se trataba la letra: era de julieta, la amiga que apenas frecuentaba y con la que pensaba salir esa tarde. o, ¿ podrÃa tratarse de otra julieta? seria una casualidad fútil, sin relación alguna? quizás. ademas, no seria posible que ella acudiera a dos lugares a la vez. asÃ, decidió indagar. claro, en esta semana y pese a que levantara sospechas en Alexis, quizás lo escudriñarÃa y a hurtadillas investigarÃa si la dichosa "julieta" que descarto fuera su conocida, resultaba real. sintió una pequeña punzada y un leve escalofrÃo en la espalda: era la punzada de los celos, la rabia que empezaba a gestarse, en caso que fuera real. pero decidió fingir cordura y volvió a las labores hogareñas. mientras, alguien, una mujer rubia, quizás unos 27 o 31 años, cabello lacio, ojos verdes y rasgos caucásicos, llamaba a esas horas hacia la oficina de Alexis:
- buenas tardes, con Alexis por favor.
- si, diga?
- hola alexis: soy julieta, te llamo para recordarte que nos vemos hoy.
- ah. si. perdón, se me olvidaba. bueno, quizás llegue con media hora de anticipación. descuida, llegare cabal como caballero.
- oh!! vaya, pues. bueno, entonces te espero, amorcito. sabes que tu me encantas.
- si, julieta. y tu a mi. esta mañana por poco me descubre.
- oh! tu tienes la culpa, amor. ya te dije que la dejes por la buena. no vivo tranquila pensando que no podemos ser amantes totales, ni consolidar lazos porque ella sigue.- exclamo con voz algo quejosa la mujer a este, quien callo unos segundos, intrigado. al fin, pudo decir:
- ella esta obsesionada conmigo, mon amie. (utilizaba su pequeño francés cuando estaba nervioso o para calmar situaciones; su tono de voz era el que delataba su herencia.)ademas, recuerda que te acabo de conocer hace 4 años. y no hemos podido consolidar nada por vernos a hurtadillas o con apariencias.
- bueno, bueno. eso lo platicamos después, en el hotel. te veo, besitos.
- besos también a ti, amor.- asÃ, colgó el teléfono. un nudo en la garganta se hizo en su nuez de adán: por querer dar placer a dos mujeres, ahora se verÃa inmiscuido en un lÃo de faldas, o bien, una aventura pasional con riesgos. la susodicha era Julieta Modotti Cano. aun sus apellidos, era caucásica debido a que sus orÃgenes eran de alto rango y Apenas notables. poseÃa cierta herencia italiana y castellana, de tiempos coloniales, que databan del siglo XIX hasta nuestros dÃas. trabajaba como vendedora de corseteria, una marca enlazada con Cardi que desde generaciones anteriores habÃa sido patrocinada por su familia: mas aparte era modelo de escultores o pintores modernos, la mayorÃa conocidos en el rumbo. habÃa dado con Alexis para promocionar a otras empresas sus marcas, o bien, sacar publicidad de sus ventas en el sur y oriente, pues querÃa competir contra las marcas ya conocidas y comerciales. y tuvo que consultar a manera de trato de negocios con el. de una charla formal a unos detalles, llego el romance. primero se trataron como amigos Ãntimos, luego como allegados y al final como amantes. aunque se acostaba esporadicamente con ella habÃa que admitirlo, y se trataban como enamorados de primera vez a veces veÃa en ella algo que Paula no tenia, o quizás no le habÃa mostrado al comienzo de su relación, mas no sabia que. su sensualidad, acaso? sus raÃces casi ocultas,sesgadas y rezagadas, por tradición y conveniencia al igual que el? o, su fogosidad, su arrojo? por mas que se lo preguntaba, no lo concebÃa bien. mientras, ambas mujeres vivÃan en entorno distinto: Paula, esperaba el autobús que ya llegaba a lo lejos en la estación, con expresión aunque neutral estaba indignada y encelada pro dentro. pues, como podÃa hacerle eso a ella, su novia leal y del pueblo pero culta por orgullo? que habÃa hecho mal? mientras, en otro punto de la ciudad, una mujer se arreglaba para esa cita; maquillándose con su cosmética usual y arrolladora de Mary kay, a veces usaba Arabella original o fuller. y sonando una tonada feliz frente al espejo. pensando solo en el encuentro con ese adonis un poco americanizado, pero guapo al fin. las mascaras no tardarÃan en desenmascararse. el peine aparecerÃa tarde o temprano. continuara.