Era una tarde calurosa como tantas otras de verano, en que la gente solia caminar despacio con un helado en la mano o un abanico agitanlo rápidamente. Fue un día de aquellos que lo conocí, su cabello rubio brillaba a los rayos del sol y su mirada se pego en la mia.
Luego lo volví a ver en el tren subterranéo, ya era mucha concidencia sus ojos nuevamente buscaron los mios y se encontraron, me hablo le respondi, y haci animizamos nuestro viaje, me dió su teléfono y yo el mio, pero no me llamo y yo como toda mujer espere y espere su llamado el cual no llegó.
Transcurrieron 3 meses y no supe de él, claro antes había llamado y colgado, pero jamás sentí su voz, aún tengo el recuerdo de sus ojos en mi mente.
Hoy le pedí a mi hermana que marcara su número y preguntará por él y no existía él, osea no era suyo el número, entonces ¿Dónde está?
Lo busco y no lo encontré, quizás lo soñe, o me dió otro nombre, averiguo su dirección en la guía mañana iré a su casa a buscarlo....
ALSO.
Aveces un solo número mal anotado puede cambiar toda una historia,¿no te parece?