No logró conciliar el sueño,era demasiado fuerte lo que le habÃa sucedido,por momentos creÃa estar regresando de un sueño y otros pensaba que sucederÃa con el regreso de Fernando.
Dió vueltas en la cama y no sólo no podÃa dormir,sino que no conseguÃa ordenar sus pensamientos.
El estaba en la ciudad de nuevo,su ciudad,la que los vió crecer,enamorarse,ser felices hasta el dÃa en que él le dijo de su partida.
Eran jóvenes,bellos,se enamoraron en aquel baile de egresados.Se amaron con la fuerza de su juventud,hasta que decidieron vivir juntos,ésto fue una bomba en su familia.Pero comprendieron que el amor que los unÃa era fuerte,asà que aceptaron que ella se fuera con él.
Pasaron años de inmensa felicidad,apenas tenÃan 20 años cuando iniciaron el camino juntos,soñaron una vida mejor,por eso lo del viaje de él,también desearon hijos,que no llegaron.Pero eran fuertes,y estaban tan unidos que ésto no afectó su relación.Nunca hablaron de casamiento,no lo creÃan necesario en ese tiempo.Sólo les importaba la felicidad que les llenaba todos sus momentos.Hablaban mucho tenÃan muchas cosas planeadas a pesar de los pocos años de cada uno.
Cerró los ojos intentando dormir,pero no pudo
conciliar el sueño,porque otros tantos recuerdos se agolpaban en su memoria,impidiéndole dormir.Recordó aquel dÃa en que Fernando le comunicó que habÃa sido aceptado para un trabajo en el extranjero,y debÃa trasladarse en dÃas,ella no podÃa acompañarlo,su madre habÃa enfermado por lo tanto debió desistir ir con él.
Asà llegó el dÃa de la despedida.Fueron horas muy tristes,lloró mucho,lloraron juntos,prometiéndose mantener esa llama de amor mediante cartas.Estas al principio llegaban sin hacerse esperar,con el correr de los meses, fueron distanciándose hasta quedar en un silencio atroz,no supo como comunicarse con él,sus cartas regresaban,ya no vivÃa en la dirección agendada.
Asà pasaron los años,años que fueron de una soledad extrema,su madre falleció,su padre se fue sin saber ella donde.Quedó sola con su dolor y su desconsuelo.
La vida que la habÃa hecho tan feliz,hoy le mostraba la otra cara,la de la desazón.Entró en un oscuro silencio y encierro.
Muchas veces esperaba partir al lado de su madre,otras tantas deseaba estar junto a él y disipar de esta manera su dolor.
Pasaron muchos momentos en los que deseaba que alguna noticia de Fernando llegara a sus manos,ya cansadas,ya con las arrugas que denotaban el paso de los años.
Estaba ya amaneciendo cuando tomó conciencia que la noche fue corta,que el nuevo dÃa habÃa llegado y con él la ilusión.
Desayunó como todos los dÃas,sola.Un dÃa más...pensó y fue el timbre del teléfono quien la volvió a la realidad, debÃa ser él!
Pero no...aunque se dijo: era demasiado temprano para que la llamara.
Pasaba el dÃa como todos,como tantos en su vida solitaria,con sus cosas,sus recuerdos,al atardecer decidió ir al parque para entretenerse un rato y dejar de lado su pensamientos.
Nuevamente el timbre del teléfono la sobresaltó,apuró su paso hacia la sala,contestando ya nerviosa.
Sólo bastó un hola del otro lado de la lÃnea para que su rostro se iluminara totalmente,para que su corazón latiera con tanta fuerza que le impedÃa responder.Fernando la pasarÃa a buscar en una hora,debÃa apurarse o la encontrarÃa sin arreglar.
Frente al espejo,fiel compañero de sus dÃas,quien le mostraba a diario como pasaban éstos dejando huellas,le mostró una Alejandra joven,bella,era su ilusión o realmente era ella?
La verÃa él asÃ?
No quiso perder tiempo,ya habÃa perdido demasiado en tonterÃas, pensó.
Se arregló como no lo hacÃa desde mucho tiempo atrás,hasta delineó sus labios,poniéndose rubor en sus blancas mejillas,peinó sus cabellos ya con canas,como lo hacÃa siempre.Se vió distinta,sus ojos habÃan recuperado el brillo,lo habÃan recuperado o solo era su imaginación?
No quiso seguir preguntándose más cosas,debÃa estar atractiva,a pesar de sus años,y se vió atractiva aún.
Su vestido casi al cuerpo,mostraba que todavÃa conservaba aquellas formas de las cuales Fernando se habÃa enamorado cuando la vió bajar las escaleras el dÃa que se graduaron.
Bueno pensó,asà estoy bien,y sonriéndose se dijo:la vida...
Sintió la bocina que le anunciaba que la esperaban afuera,de reojo se miró nuevamente al espejo y acomodándose su cabello sobre los hombros,salió al encuentro de aquel hombre que hoy habÃa regresado.
Continúa.....
Gracias por continuarlo. Me proponÃa a comentar, pero no es el momento. Esperaré el desenlace y final. Me agradó tu mensaje de bienvenida y quise que supieras que lo recibà con mucho agrado. Claro y a JoaquÃn su crédito. Ah y a Angel Félix que sepa que compré un diccionario. "La Vida El Nuevo Camino" -Zulema.