Una mañana me levante de mi cama muy temprano para poder llegar a la hora a mi trabajo, algo que pocas veces hacia.
Yo trabajaba de detective en una ciudad que queda a pocos kilómetros de la capital, una ciudad donde la delincuencia era algo normal para todo el mundo.
Al llegar a mi trabajo todo parecÃa muy tranquilo y a la vez preocupante, por que rara vez se podÃa estar en la oficina sin hacer nada. De repente mi teléfono sonó por un largo rato, al contestar nadie respondió, esto ocurrió todo el dÃa y nadie me contestaba.
Al terminar la jornada de trabajo me fui en mÃa auto a mi hogar donde me esperaba mi mujer y mi hijo. Todo el camino fui dando gracias a dios por darme todas estas cosas maravillosas que me habÃa regalado, una casa, un buen auto, esposa e hijos, era el tÃpico sueño americano echo realidad un sueño que pocos logran realizar. Llegue a mi casa muy cansado, golpee pero nadie salió a resibirme, saque mis llaves y entre.
No me gusto como comenzó todo, la casa prácticamente estaba dada vuelta, grite muy fuerte tratando de llamar a mi mujer pero nadie me contestaba, subà las escaleras hasta escuchar los gritos desesperados de mi mujer, me puse muy nervioso y no sabia de donde probeninan los gritos. Entre en la habitación de mi hijo y al verlo a el en su cuna me tranquilice un poco pero al acercarme toda esa tranquilidad se me esfumo ya que mi bebe estaba bañado en sangre y prácticamente muerto, comencé a llorar, cuando derrepente aparecieron dos hombres enmascarados cada uno con un cuchillo lleno de sangre en la mano, saque mi arma de servicio y les dispare a quema ropa sin darles tiempo de siquiera moverse o gritar. Después de esto escuche un gran grito que supuse era de mi mujer, corrà hacia mi habitación donde ella estarÃa pero antes salió un hombre mas, pero en vez de dispararle lo golpee y lo tire por la ventana del tercer piso donde callo encima de la reja quedando inconsciente y con la columna echa trizas. Llegue a la habitación pero ya era demasiado tarde mi mujer estaba acostada en la cama junto a un gran chorro de sangre, trate de reanimarla pero era en vano, ella estaba muerta. Después de lo sucedido no supe cuál fue la causa por la cual esos malditos mataron a mi familia destruyendo mi sueño americano.
Subà por el edificio más grande de la ciudad disparando a quien se cruzara en mi camino, estaba desquiciado, no sabia que hacer, solo veÃa el rostro de mi mujer y mi hijo empapados de sangre ya que a ellos no los iba poder ver más. Al llegar al ultimo piso mire hacia abajo y estaba repleto de policÃas, yo habÃa asesinado a mas de una docena de personas, el edificio era un infierno. Después de meditar que iba a hacer, me subà a la orilla del edificio viendo a los policÃas, escuchando los gritos de las personas que estaban dentro del edificio, pense él por que de lo que me estaba pasando, mire al cielo, saque mi arma y me dispare.