Estás tan lejos de mi, que a veces lloro de pensar que la distancia lucha contra nosotros. Pero aun así no puedo dejar de quererte, pienso en ti, en tu ausencia, en mis sentimientos, en mis deseos, en tus pasiones, en nuestro dolor, en la injusticia de estar separados, en el desorden del espacio que nos separa.
Quizá no entiendas mis palabras cuando te digo que te quiero más de lo que quisiera, pero no soy yo la que decido como quererte, es el destino quien me hace quererte como te quiero.
Por momentos me da miedo preguntarte si aun me quieres... Hace tanto que no te lo pregunto que temo la respuesta...La última vez que me lo dijiste hubo lágrimas en tus ojos y me sentí la culpable, y en verdad, lo fui, por eso siempre me sentiré culpable de mi propia desgracia, que fue quererte tanto, para tener que dejarte, aun amándote como te amaba...
Las lágrimas ya no tienen sentido, ni el tiempo volverá, quizá tampoco nosotros volvamos a ser los mismos que éramos, por eso esto que pienso, tampoco lo tenga. Pero aun así te digo de corazón que lo daría todo por poder enmendar todos y cada uno de mis errores. No volver al antes, ni seguir el después, tan solo quisiera poder demostrarte que no soy tan mala como te hice pensar aquel día que rompí con todo; ni soy tan buena cuando hice lo que hice, pero estoy arrepentida, y aunque no se si me perdonarás, necesitaba contarte todo esto, sé que entenderás a que me refiero con cada palabra, pero quizá lo que no sabías es que aun te quiero con toda mi alma y mi corazón, y posiblemente te voy a querer mientras quede aire en mis pulmones que me permita respirar... Hasta entonces amor mío, voy a llevarte en mi pensamiento, en mi corazón, en mi dolor y en cada una de mis lágrimas irá tu nombre y tu cara grabados...