Te he dejado, rompi tus cartas, borre tu numero telefonico, obligue a Rosa a no mencionar tu nombre, borre todos tus mensajes, elimine de mi cuenta de correo tu direccion electronica, deje de pasar por donde vives, evite las estaciones del metro por las que paseabamos, te he dejado.
He puedo fin a este episodio, tambien evite escuchar la musica naca que te gustaba, evite repetir tus frases y evite tambien comer la comida que tu preparabas, comprar los chocolates esos gringos radioactivos, volver a ver las peliculas que vimos. y a pesar de todos mis esfuerzos no he podido quitar los sueños que a las 4:00 de la mañana me despiertan en donde apareces y eres mía como siempre lo fuiste o casi siempre.
Efectivamente, no podria ser un cuento asi como lo marca la literatura, pero en la realidad, en nuestra vida diaria, diganme quien no ha contado un cuento como éste? El autor de este cuento no sabe aun que al estar evitando lo inevitable tiene que estar recordandolo por obviedad, seguramente es muy joven, no sabe la esencial,que tiene que dejarlo ir, asi como acepto que entrara a su vida, de igual manera tendra que aprender darle vuelta a la pagina.