Busqueda Avanzada
Buscar en:
Título
Autor
Cuento
Ordenar por:
Mas reciente
Menos reciente
Título
Categoría:
Cuento
Categoría: Urbanos

los polvos

salí del colegio, como siempre todos me evadían:

- está loca, dice que ha visto al diablo y que cuando le dio la mano, quemaba - las escucho murmurar siempre de mí

la distancia hacia mi casa es mas o menos de seis cuadras, y a pasos rápidos se puede llegar en unos minutos, sobre todo si sientes hambre. en mi caso, es diferente porque no me gusta lo que prepara la muchacha en mi casa, por eso, me gusta visitar a una amiga que tiene mucho dinero y le gusta mucho que la adulen.

cuando la voy a visitar siempre llamo a mi casa diciendo que me quedaré con mi amiga a comer, y que además haré mis tareas junto a ella.

mi amiga está loca, mas que yo. casi no va al colegio, y cuando va le gusta hacer problemas al profesor. lo hace para que la castiguen y la boten a su casa

- por qué haces esas cosas? - le pregunto

- detesto estar con gente anormal, prefiero mirarme al espejo o leer los libros de papá; también me gusta tu, eres como yo - me dice

después de comer y contarle todo lo que he pasado en el colegio y mi casa, comienzo a decirle que ella es inteligente y que debería dedicarse a escribir. tiene muchos cuadernos llenos de poesías, pensamientos, cartas, cuentos, ensayos a los padres e hijos. en verdad está loca, pues no deja de escribir. cuando termina un poema me lo muestra, y yo, que soy media borrica no entiendo

- oh, está lindo, es bien profundo - le digo

- eres mentirosa, se te nota porque te brillan los ojos como mi gato cuando me mira de noche, pero me gusta tu estúpida mentira

antes que me vaya, siempre le gusta que le hable del futuro, que le lea la mano; ella dice que tengo poderes y que ha visto una sombra a mis espaldas, dice que es un demonio tras de mi. cuando la escucho, tiemblo, por eso me digo a mi misma: está loca

por complacerla y porque me da pena le leo la mano y, siempre me pasa algo raro, es como si me adormeciera y hablara entre sueños. cuando salgo de ese sopor, ella está con los ojos llorosos pidiendo que la perdone, por ser tan débil

salgo de su casa con una sonrisa media triste, y me pregunto si todo no es mas que una terrible pesadilla. cuando llego a mi casa, mamá está mirando la tv, papá está jugando con el perro, y la muchacha está sentada en la mesa de la cocina esperando atenderme, y también, a enseñarme mas de sus secretos con aquellos polvos brillantes que le echa a mi cena



MON 25/05/04
Datos del Cuento
  • Autor: mon
  • Código: 9246
  • Fecha: 27-05-2004
  • Categoría: Urbanos
  • Media: 5.29
  • Votos: 105
  • Envios: 0
  • Lecturas: 813
  • Valoración:
Comentarios


Al añadir datos, entiendes y Aceptas las Condiciones de uso del Web y la Política de Privacidad para el uso del Web. Tu Ip es : 216.73.217.96

0 comentarios. Página 1 de 0