llegué de mi largo viaje y busqué la casa de mi hermano. toqué la puerta de la primera casa que encontré y pregunté por mi hermano. vive al final de todas las casas del mundo, dijeron. miré hacia el final de aquel lugar y vi una cantidad infinita de casas y todas del mismo tamaño, color, pero no todas tenían las luces encendidas. han pasado los años y aún no llego a la casa de mi hermano. me he quedado en varias casas del mundo, pero, siempre les digo a la gente que vive allí: voy a la casa de mi hermano. todos bajan la cabeza y me abren la puerta con profunda tristeza. salgo y continúo mi viaje, siempre.
san isidro, febrero del 2008
hermano dejese de hacer cuentos y pongase a vender piruletas....que disparate de cuento,,,no se como eso esta ahi