Aqui continúo mi historia, aquella que ha marcado mi vida, hace un año no me lo podrÃa creer, que fuese a estar en esta situación, tan feliz, con mi chico, hoy será Fran. Seguiré contando en episodios mi vida, me quedé en que Fran me dejó, y explicaré porqué...
Recuerdo, lo que pasó, lo recuerdo, y aunque esté anclado en el tiempo, he de reivindicar mi hazaña dolorosa, en la que me dejé nada más que llevar por el momento, y lloré más de lo que nadie en el mundo pudo llorar por la pérdida de su amor, entre la lluvia temblorosa de la noche, me sentà abandonada en el olvido, en el recuerdo, en el dolor, no quise seguir viviendo, empapada en llanto quise morir, porque ya estaba inerte mi corazón, arrancado, no quise más hablar ni escuchar.
Yo me fui a pasar unas vacaciones a Valladolid, mi lugar melancólico apartado de cualquier territorio con civilización, en un pueblo, que ni sale en los mapas, de 200 habitantes, que supongo que dentro de pocos años será un pueblo muerto, y abandonado, en el que se puedan inventar las mejores historias de fantasmitas. Cada año que voy, veo que soy tan solo yo la que cambio, mi abuelo sigue recibiendonos en el portal de su casa hecha en adobo, mientras subimos por la cuesta empinada, nos reciben a nuestros lados nuestros tÃos y vecinos, como si que fuesemos la novedad del pueblo, por ello casi todos son unos cotillas y marujos, lo digo pero sin faltar a nadie, porque aunque sean asÃ, son los mejores me encantan.
Pues bien, nos situamos en agosto, llegamos al pueblo perdido, casi empezando agosto, tardamos ocho horas en llegar en coche, durante todo el camino tan solo pensaba en Fran, porque sentÃa mucho que no lo fuese a ver en 10 dÃas, para mi mucho tiempo, porque me acostumbré a verlo todos los dÃas, pero supe que debÃa aguantar. Los primeros dÃas fueron para mi interminables, siempre buscaba en el pueblo un pequeño lugar donde poder estar a solas con el movil para hablar con él, pero no habia muchos sitios porque en casi ningún lado hay cobertura, asi que me costaba mucho encontrarlo. Allà solo pensaba en Fran, era el único tema en mi mente, durante el dÃa me iba a colinas parecidas a las de Heidi, y como una bohemia escribia para él, pensando en él, en él y en él. Me decidà a escribirle un libro, de cómo transcurrÃa el tiempo. Los primros dÃas él me llamaba, y yo le preguntaba por lo que habÃan hecho durante el dÃa, y le comentaba que le echaba mucho de menos, Fran en esos momentos dejaba que reinase el silencio, pero no le dà mucha importancia, hasta que un dÃa me dijo "pues la verdad, yo no te echo tanto de menos, y además ha venido Paloma a mi casa y le he enseñado mi habitación, y con ella todos mis discos". Paloma es una francesa que conocimos cuatro dÃas antes de yo venirme, que al parecer se llevaban muy bien. Yo no le di suficiente importancia, hasta que hablando con otros de mis amigos, me dijeron que tuviese cuidado con Paloma, ya que le gustaba Fran, y me cotillearon de nuevo lo de que Paloma fue a su cuarto, y celosilla preferà callarmelo.
Un dÃa decidà llamarlo yo, lo llamé desde una cabina a su móvil, y para que me saliese más barato le dije que fuese a su casa porque se situaba muy cerca de ella, él se negó, dijo que preferÃa no hablar pero que no le apetecÃa moverse de allÃ, me desilusionó mucho, porque yo querÃa hablar con él, tenÃa ansias por ello, estaba demasiado enchochada, asà que me dijo que se lo estaba pasando mejor de lo que pensaba sin mÃ, tendrÃa en la cabeza que sufrirÃa mucho por no estar a mi lado, cosa que yo si que hize con él. Yo lo seguÃa llamando cuando podÃa, aunque me era muy difÃcil.
Ya a los dÃas me llamó él por teléfono, y le dije que ya empezaron a venir mis amigas al pueblo, que igual que yo, por enlaces familiares se reúnen en las mismas fechas que nosotros, asà que ilusionada comencé a nombrarle a todas. El dÃa uno, llegaron ya todos los demás chicos y chicas, y le nombré a Alberto, un chaval con el que el año pasado iba a tener algo pero que por esperar no llegamos a hablar de eso y se pasó el tiempo. Por supuesto el año fue largo y yo ya este verano no quise nada, porque tenÃa novio, y a quien queria yo no era a él, nunca podrÃa los cuernos, es que ni me entrarÃa por la cabeza eso, yo ya no quiero nunca con él, Alberto es despota, y creo que no se porta del todo bien con las mujeres, pero Fran no confió en mÃ, y por celos me dijo al nombrarle su nombre que querÃa dejarlo indirectamente, no lo entendà del todo pero opté por pensar insegura que me habia dejado, pocos dÃas despues me lo confirmó. Me sorprendió, porque por miedo a que yo lo fuese a dejar o le pusiese los cuernos, él como un chiquillo prefirió correr y me colgó el teléfono. Fran al parecer estaba de acampada con todos mis amigos de siempre, en Rota. Mientras yo estaba en un pueblo perdido del norte, sola y con ganas de llanto, y trás un arrebato mÃo, salà corriendo entre lágrimas abatidas y desesperanzadas, no quise vivir más, buscaba un lugar donde quitarme la vida, estaba muy suceptible, no querÃa ni oÃrme a mà misma y comencé a temblar esperando un infarto que recorriese mi cuerpo para poder desaparecer de la vida, no querÃa ni pensar, me dolÃa y me clavaba en el hombre de mi vida. Con el auricular del teléfono, con la mente en blanco mis dientes impulsaron a destrozar con un leve mordisco parte de mis labios, la impotencia dominaba mi cuerpo, cantaba como las locas, nadie que no supiese amar me podÃa comprender, me emprendà en un viaje al pasado y quise recordar mi felicidad con Fran y lo poco de vida que me quedaba, ya no era nadie, no podia hablar conmigo ni Dios, caà en la depresión del momento, me encerré en mi misma y no quise salir.
La noche comenzó a pasar, me senté en el filo del balcón de casa de mis abuelos, y las lágrimas envolvÃan mi rostro enojado y sonrojado por el dolor, mi corazón pudo con mi cuerpo, de repente una llamada de teléfono me ayudó a tranquilizarme, ya que estaba sola a 8 horas de mis verdaderos amigos, nadie me podÃa consolar. Me llamaron mis dos mejores amigos, que se enteraron de lo sucedido ya que al parecer, en la acampada Fran estaba muy raro y decidió contarselo a la pareja gracias a la confianza que tenemos los cuatro. Yo tenÃa encendido el teléfono, descolgado pero no sabian consolar, nadie nadie supo cómo hacerlo, y dejándome llevar por mis impulsos quise saltar por el balcón, pero la voz de mi hermana, me hizo cambiar de opinión, colgué a mis amigos, y me senté al borde de mi cama, y miré a mi hermana que permanecÃa en pie preocupada por mi llanto y me dejó que le contase, ella escuchó y habló y habló. Aunque el llanto no cesó, el dolor se calmó un poco, sentÃa mi corazón ahogado, y preferà tras muchas horas de silencio, dormir.
SerÃa un viernes oscuro cuando transcurrió aquel suceso, pero como Fran no dijo cláramente la palabra cortar o sinónimo que se parezca, solo con indirectas y con meteduras de patas, me colgó. Yo no lo llamé en dÃas, pero mis amigos me decian que esa noche no lo pasó del todo bien, que se aisló, eso tambien lo hize yo, con la diferencia de que a mi me rompió el corazón y él ya lo tenia roto por inseguridad, no por mi culpa. Decidà no volver a llamarlo.
Se enteraron todos mis amigos del pueblo, entre ellos Alberto de lo sucedido con mi ex; una noche, cuando ya solo me quedaban dos más allà me llamó para hablar,yo no desconfié y fui. Me preguntó por cómo estaba y me puse a llorar. SeguÃdamente, con indirectas me dijo que queria conmigo, yo le contesté que no, que yo a quien queria era a Fran, que aunque me haya hecho daño, yo solo querÃa con él, si hubiese estado Fran en ese momento se habrÃa pensado lo de cortar, porque yo seguà pensando que no me irÃa con Alberto. Entonces quiso poner su brazo apoyándose sobre mis hombros, y muy frÃa y cortante, se lo quité y le dije cláramente que no querÃa nada de nada, que lo sentÃa pero que yo no querÃa nada, y me fui, que pena me dió que me hubiese dejado Fran, porque el mal trago de decirselo a Alberto estaba ya pasado ¡que cobarde fue Fran!
El dia 5 de agosto, lo llamé por teléfono, como no tenÃa seguro que habia cortado conmigo decidà felicitarte, ya hubiésemos hecho 8 meses, lo felicité y me dijo: porqué me felicitas, yo contigo no estoy y ten por seguro que no voy a volver, y me colgó, dejo el silencio del papel para que se entienda aquello que sentà en aquella llamada de teléfono.
Llegué de nuevo a mi tierra, a Cádiz, con mi grupo de amigos donde también estaba Fran. El viaje de vuelta esta vez lo pasé temblorosa y sin ninguna gana de hablar con nadie, mi hermana me miraba e intentaba comprender mi posición, solo insultaba a Fran. El mismo dÃa corrà al lugar donde cada dÃa nos reunimos todos, Paloma ya se fue a Francia, porque es de allÃ, y solo en verano viene. Fran me miraba esperando a que yo lo llamase para hablar, porque me tenÃa que explicar el porqué de nuestra ruptura. Nuestros amigos hicieron que nos quedásemos solos, y comenzó a hablar, yo casi ni escuché, me hacÃan daño sus inocentes palabras, eran como dardos puntiagudos y comenzé a llorar como una magdalena, absuelta de mi exterior. No querÃa que yo sufriese pero en cortas palabras dijo que se cansó de mÃ. La gente hasta marchó a sus casas y yo seguÃa escuchando escusas que solo manchaban más mi corazón, hasta que se acercó a mi y como acto de impotencia ME BESÓ.
la historia continua y continua, poquito a poco la tendré que contar porque es intensa y duradera. Esta creo que es la cara más dura de todo este año de desequilibrio, pero hay que contar todo, no solo lo bueno y bonito, creo que con mi vida se podrÃa hacer una telenovela, seguro que serÃa lider de audiencia