Ella siempre estaba ahí...paciente.
Con su mejor sonrisa para escucharlo.
Sabía que...
Un día estaba bien...
Un día estaba mal...
Un día la quería mucho...
Otro día la quería olvidar,sacar de su vida.
La abrazaba la besaba.
La llamaba diciendo lo mucho que la deseaba que la amaba...
Y al día siguiente la apartaba, de la manera más dulce y delicada.
Ella comprendía, comprendía.
Y siempre estaba paciente con su mejor sonrisa esperando y esperando hasta que el decidiera cuando era el mejor momento de poder hablar con ella.
Un día ella, decidió dar fin aquella historía.
Si me quiere que me lo demuestre(penso).
Decidió desaparecer.
Cambio de teléfono.
cambio de trabajo.
Cambió de ciudad.
Una nueva vida le esperaba.
Entonces una mañana el comenzó a extrañarla.
Con el paso del tiempo algo le faltaba.
Su sonrisa...esa que el decía que le contagiaba.
Sus enfados... esos que no sabía porque, le hacían tanta gracia verla cabreada.
Sus ganas de vivir, sus fantasías sus historias sus alegrías.
La llamo mil veces, mil veces la llamo y ella no contesto.
La buscó y no supo donde encontrarla.
Los años pasarón y el sigue buscando y buscando, "suspirando" por ella.
Su felicidad como el la llamo... se fué desvaneciendo poco a poco.
No se dió cuenta de lo mucho que la ama hasta que la perdió.
"Un suspiro es aire que te sobra... por alguien que te falta."