Acuerdate, de las noches que pasabamos juntos, en la oscuridad infinita bañada por estrellas, de como la cera resbalaba por las velas muriendose en el suelo.
Y mis manos que resbalaban por tu cuerpo, sin cansarse ni poder parar. Acuerdate de aquello, de que solo existia el sonido de tu gracia por las cosas que te hacia... de como sudaba tu pelo, moviendose arriba y abajo, que descansaban en tus senos y luego en la mitad de tu espalda, de como se acercaban tus ojos verdes a mi cara.
Nuestros labios entrelazados y nuestros corazones en uno, tu piel palida como la leche brillaba como la luna, y tu sonrisa timida y alegre, se movia, para jecutar esos gritos de pasion, esos gritos que han marcado en mis oidos el sonido del amor.
Como cogia tus manos y las apretaba contra mi pecho, como me tocabas, como me besabas como hacias que la noche no terminara...para luego no poder verte nunca mas.
Y ahora hay un fuego en mi interior que no se paga con el agua, que necesita de tu cuerpo, de tu alma y corazon para socorrerlo, ay, vuelve a mi, volvamos, volvamos acariciar el cielo, a pecar a ojos de Dios, volvamos a sentir el amor.
Tan solo me quedan el recuerdo, la marca de tus uñas, y tu nombre grabado en mi pecho, pero nunca te olvidare.