Sigues en mí,
quisiera no pensarlo,
pero es así.
Pasan los años, los meses,
y no hay un día que no me venga a la mente algo de tí.
Sigues aquí, impertérrito,
ausente y a la vez presente.
Quisiera borrarte, hacer como sino hubieses existido nunca,
pero la pena me invade, arrasa mi alma.
Después de mucho tiempo,
con el claro convencimiento de que nunca me has amado,
sigo viviendo mi vida,
acompañada y sola a la vez.
Llegando a la conclusión de que te he hecho grande, invencible, eterno,
tan sutil y bello a la vez
Quisiera quererte,
pero y si eso te hace humano?.
Te sigo guardando dentro de mi pecho,
anidado en mis recuerdos,
pensando que nunca fué el momento,
y te he amado tanto.