Desde la oscuridad de la noche,
al abrigo de este pájaro de hierro,
viajando en su vientre,
veo las nubes,
las hemos dejado abajo,
junto al mar;
Cualquiera a las puertas del sueño,
diría que son mareas surcando el océano.
El firmamento esta despejado,
la luna creciente luce más bella que nunca,
y las estrellas celosas la están mirando.
Contemplando todo el esplendor que me rodea
me percato de que vuelvo a un árbol sin nido,
a una casa sin puerta,
que pude ser feliz y no lo he conseguido.
Y aunque estoy triste.... no lloro,
y aunque quiero abrazarte.... no lo hago,
porque nuestro tiempo quedó atrás,
olvidado en el camino.
Y hablaré contigo... y mi pena no notarás,
y seremos amigos....amigos del olvido.
Y pasarán los días y mi mirada se irá marchitando,
y tus caricias,
esas que en un tiempo surcaban mi piel,
se pudrirán en el silencio,
dejando manchas oscuras en mi tez.
Y tus manos me condenarán a vivir sin vida,
tu risa al mayor de los silencios,
tus ojos al frío del hielo.
Y en la distancia podré escuchar a este tremendo traidor
que no me dejará vivir sin tí,
y ambicionaré sacarlo de mi pecho,
querré desterrarlo de mi ser.
¡¡Maldito Corazón que no me deja vivir sin ti!!
Cuantas veces te tuve sobre mi pecho,
cuantas veces te amé en silencio,
cuantas veces te he llorado,
y tú que poco me has amado.
Volverán los días tristes,
y en mi pluma te verás reflejado.
Para todo aquel que piensa que la vida es sueño,
y ama en silencio.