Hay algo que me quema, que me inquieta de una manera insidiosa. Como quisiera ser como cualquiera, sin embargo, aunque nadie lo sabe, soy único… no hay nadie como yo, aún…
Claro que se podrÃa acoger a la naturaleza y se dirÃa que hablo locuras (aunque sea verdad), o en el caso de las ideas se podrÃa decir que uno es producto de la mezcla de grandes posibilidades, y allà está uno: Ypsilon 4, Gamma 7, de la serie 04, del grupo Epidermis Verdusca, con vibraciones psÃquicas medias, graduado por inducciones frÃas al veinte por ciento…
Sin embargo, eso no es asÃ, no es asÃ, desde aquel dÃa en que todo mi mundo cayó como castillo de naipes, y todo acabó.
Yo, pensaba, reÃa, asà como todo el mundo, hasta que un dÃa vi volar a un avión, casi sobre mi cabeza. Luego, seguà llevando a las ovejas por los campos. De pronto, tuve una visión que pasaba ante mi, en donde aquel avión caÃa sobre un mar, muriendo todos los pasajeros. Todo esto ocurrÃa como extractos de pelÃcula ante mis ojos. Pensé que estaba alucinando y, después de esperar que las ovejas a pastaran, regresé a la granja. Sentado en la mesa, les conté a mis hermanos y mis padres lo que me habÃa sucedido, y, lógicamente, pensaban que hablaba tonterÃas.
Dos dÃas después llegó al pueblo la terrible noticia de un accidente de un avión que se habÃa caÃdo el medio del océano, en donde habÃan muerto más de doscientas personas. Mis padres desde aquel momento me miraban bien raro, como si yo estuviera posesionado por el diablo, o algo por el estilo. Lo cierto es que cada vez que querÃa decir algo me gritaban que cerrara el pico, y… asà lo hacÃa, no querÃa problemas con nadie…
Una noche en que durante el dÃa se me habÃa escapado una oveja, mientras la buscaba, se me volvió a parecer otra visión en donde mis padres eran muy ricos, y vivÃan en una gran ciudad, junto a todos mis hermanos; luego, vi que mis padres se enfermaban y morÃan con gran dolor… Todo lo que vi me asustó, y tuve que ir hasta el rÃo para ahogar mi dolor, porque sentÃa que asà ocurrirÃa. Ya mas calmo, entendà que de esto nadie podrÃa saber, pero, tuve la inquietud de que todo lo experimentaba en visiones deberÃa escribirlo, y asà lo hice.
Desde aquella noche, cada vez que tenÃa una visión lo copiaba en un libro grueso que me compré, y que luego, de terminar de escribir lo guardaba en una caja que ocultaba enterrado bajo uno de los árboles de la granja. En verdad es increÃble, pues todo lo que he visto y escrito, ha ocurrido…
Todo seguirÃa igual sino fuera porque me casé. Tuve hijos, mis hermanos murieron, mi esposa también, mis hijos se casaron, tuve nietos, mis hijos se volvieron viejos, pero yo, aunque ya muy viejo, no sufro de enfermedad alguna… A veces pensaba que yo serÃa algo asà como inmortal o que estaba esperando que alguien viniera de otro mundo y me llevara a otro lugar en el espacio. En verdad, no me inquietaba mucho, pero me preocupaba ver que todos mis seres amados se iban del mundo, y yo no… Por lo que tuve que escapar como un ladrón por la noche y dejar todos aquellos lugares en donde me querÃan y conocÃan, y refugiarme en algún bosque perdido.
En cuanto a las visiones no han dejado de ocurrir, pero lo que si ha cambiado y mejorado es que se manifiestan con bastante proyección... Puedo ver lo que pasará dentro de miles de años; los hombres y mujeres ilustres y nocivos; la llegada del hombre a otros planetas; los pensamientos de otros seres de mundos diferentes que nos miran preocupados por la próxima llegada del hombre… Me he dado cuenta que el hombre es un gran exterminador…
Hay veces en que me pongo a pensar… qué ocurrirÃa si alguna vez mi libro de visiones cayera en manos de un curioso, seguro que pensarÃa que el que escribió aquel libro sagrado serÃa como un profeta, o un Nostradamus, o un enviado de otro planeta, o vaya a saber que cosa se les ocurrirÃa en sus duras cabezotas…
Por mi parte, no sé por qué sigo con mis visiones, pero, últimamente veo otras cosas, como una revolución de insectos que bañan como olas inmensas a todo el imperio del hombre… Eso, sé que ocurrirá… Tarde o temprano, sé que ocurrirá.
Lo único que no sé, es… cuándo y cómo acabarán mis dÃas…
JOE 25/04/04