Una vez, una sola vez me permiti el lujo de flaquear... una sola vez y fue suficiente para recordar el dolor que provoca el engaño.
El engaño esperado, un engaño consciente, me deje, lo sabia y aun asi me deje. Sabia que tu presencia en mi vida no me traeria mas que dolor y aun sabiendolo te deje entrar.
Nunca me voy a perdonar a mi misma este momento de flaqueza y no por el engaño, si no por esta sensacion de fragilidad que me invade... no me gusta, me siento debil... me siento nada.
Yo, que mil veces prometi no dejarte entrar en mi vida, no solo te deje si no que di todo de mi... incluso correspondi a sabidos falsos "Te quieros".
Y aqui estoy, llorando por haberme dejado engañar, por haberme permitido soñar... por haber dado muestras de mi irresponsable ingenuidad.
Sin embargo lo que mas duele no es el engaño, no es la sensacion de debilidad, lo que mas duele es el temor a no poder olvidar.
Te la has jugado y has ganado... lo lograste, conseguiste hacerme daño.
tu cuento es impactante, pero todo ser humano que se cruza en nuestra vida es porque Dios nos lo permitio y tiene alguna logica o razon, pero solo es una prueba mas en nuestra vida, animo hay que seguir adelante, saca lo positivo y vive pensando como si hoy fuera el ultimo dia