Llegará una época en la que el humano ya no tendrá poder sobre la naturaleza, jamás volverá a destruir... y mientras tanto algunos soñamos con la tranquilidad, y la serenidad que se podrÃa crear destruyendo todo lo construÃdo.
Dos mundos paralelos, ¿por qué? el humano poco a poco se ha ido convirtiendo en un ser egoÃsta, falso, avaricioso, no se conforma con lo que tiene, sino que cada vez necesita más para poder vivir "bien". Antiguamente elfos, duendes, hadas, hombres, enanos vivÃan en pura armonÃa, respetando lo de los demás, cada raza con sus costumbres, sus territorios y sus gentes. El elfo, un ser de sabidurÃa infinita, larga vida, bellÃsimo y perfeccionista en sus artes, vivÃa en la profundidad de los bosques , pudiendose camuflar con un tronco de árbol gracias a sus especiales ropas y colores. Expertos en varias artes como el arco, rápidos como el rayo, silenciosos y muy astutos. Los duendes, minúsculos seres , traviesos pero en el fondo con un buen corazón, apiadándose siempre del pobre, aunque siempre caracterizados por su simpatÃa pÃcara. También existÃan las hadas, los seres más hermosos que hayan exÃstido jamás, dulces pero también pudiendo ser traviesas y en algunos casos al igual que los duendes, perjudiciales si se les ofendÃa o se intentaba atentar contra ellos de alguna manera. Orejas puntiagudas, aspecto pÃcaro, bellÃsimas y aparentemente frágiles por su transparencia corporal, vestidas con gasas de materiales mágicos y voladoras gracias a unas alas expléndidas de colores inimaginables. Más apartados en el interior de la tierra, cavando minas y buscando piedras preciosas para luego convertirlas en maravillosas joyas, vivÃan los enanos, seres de media estatura, robustos y fuertes, muy testarudos de carácter y defensores de sus antepasados, teniendo en el fondo un gran corazón con los seres de su alrededor. A parte de estos seres aquà nombrados, existÃan muchas razas más, pero a grandes rasgos éstas son las familias más importantes, no pudiendo olvidar a la gran raza: el hombre. Un ser al principio de sus tiempos humilde y respetuoso. De gran sabidurÃa no superando jamás al elfo, eso si, con diferentes espectativas. El humano usó todo su poder en ir desarrollando todo lo que a él se refiere, mejores métodos para vivir, mejoras en las viviendas, en las vestimentas, y en su alimetación. Todas éstas mejoras se fueron logrando gracias a los recursos de la naturaleza. Pero hoy en dÃa todo es excesivo, demasiado para el ser humano. Y el desarrolo sigue y sigue, y cada vez necesita más espacio, y cada vez se talan más árboles, y cada vez se matan más animales y se pierden especies únicas.
Antiguamente todos éstos seres convivÃan. El comienzo del cristianismo, que negaba totalmente su existencia y la civilización, entre otras cosas, hizo que la mayorÃa de éstos seres abandonaran sus hogares, sus territorios, y marcharan a otro lugar que aún hoy desconocemos. Algunos lo llaman el mundo paralelo, se dice que allà habitan todos esos seres y deidades que una vez formaron parte de nosotros y hoy ya sólo son un mero recuerdo, o un simple cuento para que un niño concilie el sueño. Gracias a ese desarrollo que ha traÃdo guerras, muertes, epidemias y pobreza solamente a algunos, otros se han enriquecido dÃa a dÃa. El hombre ha ocupado la tierra y ese afán de superarse asà mismo ha permitido que llegue a la luna y quiera invadirla también. Todo ésto es realmente triste, y una lágrima cae cada dÃa de los ojos de gente que necesita que todo ésto acabe de una vez. Jamás volveremos a vivir en armonÃa ni siquiera con la gente de alrededor, porque siempre envidiaremos a otros que tienen más que nosotros. Realmente ¿merece la pena seguir con todo ésto? Lo más triste de todo es que poco a poco han ido apareciendo unos seres malignos que nos utilizan como si fuéramos simples marionetas para sus propósitos, propósitos que todos desconocemos, siempre con la mentira por delante, nos engañan y nos quieren quitar nuestra cultura y nuestros antepasados para que no podamos pensar en NADA. Hay quien se refugia en la lectura y en creencias de diferentes tipos, porque creer no es malo, imaginar y, de verdad, sentir que estámos vivos es algo que nadie nos puede quitar.
Muy interesante diagnóstico, pero falta la receta. A ver cuándo aparecen las nuevas utopÃas.¿ No te parece ?