Al salir del trabajo, nada piensa, sólo deseaba atropellar a alguien para descargarse. Había sido un día bastante negativo.
Al salir de la universidad, sólo deseaba morir. No soportaba haberse echado un ramo ni tampoco sorprender a su polola con su amigo.
En una esquina, el joven universitario cruza la calle, y ve venir un auto.
El viejo trabajador, ve que se le cruza un joven y lo atropella.
El joven cumplió lo que quería: “Morir”
El viejo: “atropello a alguien”
Podría haber sido un final feliz, si el viejo no hubiera atropellado a su propio hijo.
La verdad, hacía mucho tiempo que no dejaba ningún comentario a los cuentos leidos, pues no llegaba a convencerme ninguno. Sin embargo, este cuento, merece mis felicitaciones (y un 10 que dejé en el voto) En su sencillez y síntesis, lograste incluir una impecable redacción, emoción, misterio... En síntesis: perfecto. Me alegro de haber elegido leerlo, y nuevamente mis más sinceras felicitaciones.