Concluídas las últimas pruebas en la Facultad, libres de preocupaciones, éramos cuatro, y sí, habíamos bebido y fumado bastante, especialmente yo. Íbamos a toda velocidad, la adrenalina al máximo; una curva aquí, un viraje brusco allá, acelerando temerariamente al descender, una excitación artificial, magnificada por el sórdido efecto de la droga. Hasta que ocurrió; desde lo alto caímos sin control, todos alzaron los brazos y gritaron con súbita desesperación. La gravedad me subió el corazón y cerré los ojos, finalmente, el inevitable impacto contra el agua. Aquél día, juré jamás volver a ese terrible parque de diversiones.
.... me gusta, es entretenido. Creo que tienes madera para esto, no leo cualquier cosa (ooooooooh!!! jejejeje) es el primero? bueno sigue adelante... chau