El hada encargada del almacén de sueños tenÃa un gran problema, se estaba quedando sin espacio. Tantos sueños se perdÃan que ya no sabÃa donde ponerlos.
Solicitó audiencia a la Reina de las Hadas para pedirle consejo. Aunque ella tenÃa una idea pero no se atrevÃa a ponerla en práctica sin su autorización.
-¿Qué idea es esa?- le preguntó la Reina de las Hadas.
- Podiamos hacer un intercambio de sueños, asà no se perderÃan tantos-.
- Eso es un trabajo muy dificil, porque supone cambiar la imaginación de las personas. Con los niños será más facil pero con los adultos tedrÃamos problemas-.
- Es que yo no tengo sueños de adultos, en mi almacén todos son de niños que se levantan con el tiempo justo para ir al colegio y dejan escapar sus sueños- dijo el hada encargada del almacén de sueños.
- Pues tendremos que pedir ayuda a quien se encarga de almacenar los sueños de los adultos. Pero un intarcambio no es la solución. A los niños no les interesan los sueños de los mayores. Pero a los mayores les puede ser de gran ayuda soñar como niños-.
Y asà fue como algunos adultos se despertaban rejuvenecidos cuando soñaban con los personajes de su infancia y aunque les costase reconocerlo sus vidas eran más placenteras.
No sé cómo se las ingeniaron las hadas para hacer llegar los sueños infantiles a los mayores, pero eso es algo que algÃn dÃa les preguntaré y prometo contároslo.
Y ... COLORIN COLORADO ESTE CUENTO SE HA ACABADO