Tengo miedo de terminar asquerosamente, sin embargo...
No sé hasta cuando voy a escribir, si siquiera lo llegará a leer, pero sé que como estoy, podrÃa pasar toda la vida en un soliloquio profundo e interminable de amor, en el cual siquiera expresarÃa una pequeña parte de lo que siento. Y es que el amor es corto, y luego cansa, y deseas ser tú mismo, y que todos mueran, que simplemente vivas loco y atado con cadenas por la eternidad, pensando en lo que con ella pude haber hecho, y en lo que con ella pude haber sentido. ¿Y cuánto más he de aguantar la incertidumbre de un Ãgneo ardor que por dentro me consume? ¡Oh, flamÃgera pasión, que me incinera y me estruja, blandiendo una gruesa daga de hierro que en el corazón se me ha clavado, como un hacha que otrora desangrara el elÃxir vital de un guerrero, y que ahora me hiela el corazón, y me congela el aliento, me muerde por dentro, despedazándome sin razón, sin motivo aparente, sin poder ser coherente entre lo que siento, lo que digo y lo que generalmente hago.
Es la locura ¿o tal vez la sinceridad? pues eso en este momento no importa, pues me gasto esto en demostrar la cobardÃa que siento al no decir esto cara a cara, y no en participar en otro de las tantos concursos españoles que ansÃo. El sicotismo, ya es parte de mi, y eso me aleja, y me margina, me molesta y me aplasta, dejándome fuera de los deseos, consumiéndome con sólo mi vasta pero limitada imaginación.
Puede ser que muera asÃ, o puede ser que viva amándola, para prefiero congelarme en el ardiente infierno y por siempre no existir jamás, que vivir aquà y perder cada gota de amor que me terminarÃa secando por desntro, estrujándome como un paño de cocina.
Caigo, y en la caida la veo alejándose del abismo, y te veo viendo lo que alguna vez vi, a aquel que con tanta desesperación esperé muriera, y no lo ha hecho, sino que yo he cabado con mis propias manos y mis propios instrumentos, el pozo del cual pendo de cabeza, colgado, esperando el fin, y la deserción.
Es posible, tal vez no, no se si te quiero, puede ser, lo único que se es que espero, con ansiedad llegar al fin.