Erase una vez una pequeña princesita, que cuando tan solo tenía 10 meses de vida perdió una parte de su vida. Aunque ella era muy pequeña y todo esto no le afectó por aquel entonces. Ya que con esa edad no disponía de un minímo conocimiento para darse cuenta de esa parte tan importante que había desaparecido.Los años fueron pasando y ella seguía viviendo tan buenamente como podía,ya que no podía echar de menos a algo que no recordaba. Nunca se sentía diferente pero sabía que no tenía algo que el resto de personas de alrededor suyo si que tenían, pero era algo que le faltaba desde bien pequeña, de ese modo se había acostumbrado . Con el paso del tiempo todo fué cambiando, ya que ella deseaba algo que sabia que jamàs podria alcanzar. Por mucho que luchase, ella jamàs recobraría aquella figura tan importante que tanta gente tenía a su alrededor y que ella no tuvo tiempo ni tan siquiera de poder aprender a pronunciar su nombre.
Ahora después de 18 años aunque lo llevo por dentro, es cuando màs me estoy dando cuenta de la falta que me has echo. Esa princesita soy yo y si dicen que ahy un màs alla a mi me gustaría poder encontrarme contigo Papà.
Te entiendo perfectamente porque yo perdi a mi padre, nada más que a diferencia tuya yo estaba graduandome de la universidad (eso fue hace 4 años), pero tarde o temprano aseguran que todos nos veremos si en verdad existe ese más allá, Saludos