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PABU

Acabo de terminar de almorzar la comida que mas odio y me siento más pesado que la gorda de doscientos kilos que vive a la vuelta de mi casa, pero tuve que terminarla por orden de mi padre. Desde que abro los ojos me grita que estudie, que haga algo útil como limpiar mi cuarto, lavar mis ropas, buscar un trabajo y entregarle todo el dinero que gano. Mi madre, que parece esas monjas de convento, me ruega con las manos juntas y devotas que obedezca a mi padre, todos mis hermanos son como soldados iraquíes, dispuestos a morir en obediencia a mi padre. Si ustedes lo vieran no podrían creer que tras ese cuerpecito se haya un monstruo, un terrible dictador, un vil mujeriego y muchas cosas mas… Es pequeño, casi no pasa del metro y medio, aún conserva todos sus cabellos y sus dientes, es delgado pero de hueso duro. Tiene noventa años, y su voz es como el piar de los pollos y siempre está con la sonrisa en los labios. Donde quiera que camine la gente le saluda, en verdad le quieren, al menos eso es lo que parece pero yo siempre he pensado que mucha gente le teme, así como toda mi familia.

Conoce la vida y obras de todos los vecinos, les gusta humear en cada rincón y en cada personaje a través de sus centros de información como peluquerías, centro de policía, tiendas y puestos de periódicos… El trabaja en la municipalidad del pueblo, justo en relaciones públicas, en donde le llegan todas las quejas del vecindario, y, si la vecina que le llega a su despacho es guapa, no desaprovecha en hacerla pasar por sus gastadas armas… Si, mi padre es un maldito y yo le odio.

Cada noche pensaba en la manera que tuviera un accidente casual, pero este parecía ser como los perros que huelen la muerte desde un día antes. Una mañana, mientras le veía que se afeitaba me acerqué para pedirle unas monedas para tomar el coche hacia mi colegio. No bien abría la boca me cogió de cuello y me gritó que no lo molestase mientras se afeitaba. No sé porqué sentí que la sangre me subía a la cara pues sentí que mis manos se ponían duras como hierro y se levantaban hasta cogerle el cuello y ahorcarle con todas mis fuerzas, mis ojos veían como la luz de sus ojos se apagaban, y sus manos dejaban de arañar mis brazos hasta que soltarse totalmente… cuando vi que su boca dejaba colgar sus labios, dejando caer toda la baba que acumulaba, supe que mi padre había muerto…

No supe si yo lo solté o mis hermanos me ayudaron a soltarle, pues creo que si no hubiesen llegado seguro que me hubiese quedado con su cabeza en las manos… Me dejé caer en un pozo oscuro y vacío, me sentía mal, muy mal, cuando de pronto sentí que mis cuatro hermanos junto con mi padre me miraba con ojos brillantes y una sonrisa complaciente, como si ellos hubiesen esperado aquel momento… De pronto toda mi familia comenzó a hablar en voz alta buscando la manera de hacer ver este asesinato como un accidente familiar. “Tu te callas”, me dijeron, y yo seguí en el suelo, mirando a mi padre que cada vez se ponía amarillo y frío…

No recuerdo si pasaron muchas horas pero en un momento comencé a llorar, mientras mis hermanos y mi madre parecían muy alegres al haber encontrado la manera de justificar mi asesinato. Me dio asco toda esta escena familiar y volví a mirar a mi padre cuando de pronto lo vi que abría los ojos, se paraba y ante las espaldas de toda mi familia salía del baño rumbo hacia su cuarto. Cuando regresó, aun mis hermanos y mi madre seguían discutiendo. “¡Cállense!”, gritó mi padre… Y todos mis hermanos se quedaron blancos como si estuvieran frente a un fantasma, mi madre cayó al suelo y mis hermanos se orinaron en sus pantalones, luego, mi padre se acercó hacia mí y me dijo que no lo vuelva a hacer, me cogió del cuello y me dio una patada en el culo. Se dio media vuelta y, antes de salir de la casa, les dijo a mis hermanos que dejaran de pensar estupideces, y a mi madre que lo esperase con la cena lista…



Surquillo, febrero del 2005.
Datos del Cuento
  • Autor: joe
  • Código: 13469
  • Fecha: 15-02-2005
  • Categoría: Sin Clasificar
  • Media: 6.57
  • Votos: 42
  • Envios: 0
  • Lecturas: 2009
  • Valoración:
  •  
Comentarios


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1 comentarios. Página 1 de 1
joe
joe 10-08-2013 18:28:59

si yo escribí este cuento hace mas de ocho años... no lo recuerdo... pero debo decir que es un gran cuento... y aunque no recuerde haberlo escrito, aquel que lo hizo es un gran cuentista,,,

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