Reseño la historia de un anciano que vivía solo en una vieja cabaña, bueno exactamente no vivía solo, cuatro gatos le hacían compañía y eran más que mascotas, amigos y compañeros. El anciano siempre recordaba que cuándo estaba niño le decían que los gatos tenían siete vidas, y él casi a sus noventa años de edad, a veces se imaginaba que él era un gato más de aquella cabaña; después volvía a la realidad y se decía a sí mismo:" No, Amable, tu no eres un gato, aunque tengas mucha habilidad para moverte entre la maleza, aunque tengas unos ojos que ven en la oscuridad y tengas una larga vida; eres un hombre, no un gato", y entonces llamaba a sus cuatro compañeros Dorré, Mifá, Sol, y Lasí, y mientras les servía leche fresca conversaba con ellos sobre planes futuros, como si su vida y la ellos apenas hubiera comenzado y tuviese la certeza de que iban a vivir por muchos años más.
Dorré, era una gata blanca, la primera que llegaba cuándo Amable pronunciaba sus nombres, Mifá un gato gris un poco distraído siempre llegaba de último todavía desperezándose con los ojos adormitados, Sol era una gata amarilla muy dinámica y escurridiza que competía con Mifá por ver quién llegaba primero ante cualquier llamado de Amable, y Lasí era un gato cenizo que por ser el mas fuerte y robusto cuidaba la manada y la defendía de cualquier peligro entre maullidos y ronrroneos.
Amable hizo de su vida y la de sus gatos una melodía, que le sirvió no solamente para alegrar sus horas de soledad en aquella cabaña, sino que sirvió para que músicos y compositores tomaran nota de aquella experiencia y pudieran componer dulces melodías hasta nuestros días, si no, pregunten a cualquier músico si conoce aquello de DO-RE-MI-FA-SOL-LA-SI como un homenaje a las siete vidas que el viejo Amable siempre soñó.
sol sol sol la do do la sol fa sol la la la sol sol la sol fa Sé Amable y siempre tendrá música tu vida. Diez para el cuento y si tuviera Diez para Amable.