Ella, lloraba, mientras todo a su alrededor le sonreia.
Ella se sentia triste, y lo tenia todo para ser feliz.
Ella, la madre, la esposa, la amante, la mujer...
Ella , la dulce y la amarga.
Ella, la bondad y maldad.
Ella, la reprimida y la prostituta.
La sonrisa y la lágrima.
La que recibe alahagos y reprimendas,
la grande y la pequeña.
La que quiere y la que odia, la que es amada y odiada a su vez.
Ella, la alegria y la tristeza.
Ella, que lo es todo, y se siente nada...
Y sus lágrimas saladas, no la dejan ya vivir, llora a escondidas, y le susurra a la almohada, los sueños que tuvo y jamás cumplió. Los sueños que ya no tiene y el amor que se marchitó. Pero dibuja una falsa sonrisa, y no se permite el lujo de mostrar su tristeza, siempre a cuestas con su mascara. Cuidando los detalles, forzandose a respirar... entre las cuatro paredes que la quieren axfisiar.
Ella, que recibe rosas, cada aniversario de un hombre que ya no ama. Que es la esposa perfecta, la madre ejemplar.
Ella, que se mira en el espejo, y le devuelve la imagen de lo que nunca quisó ser, y sus arrugas le recuerdan que el tiempo pasó, que los sueños pasaron, que la vida pasa, que su alma se apena, por la cobardia que le invade.
Ella, que mira por la ventana la lluvia caer, que pasan sus dias y son todos iguales.
Ella, que hoy piensa en gritar, en salir a por una aventura, en hacer lo que quisó y jamás realizo, aparta su pensamiento, enjuaga la lágrima salada, con el delantal.
Un beso de su marido, los gritos de los niños, la devuelven a su realidad...
Ella que lo es todo... y se siente nada...
Una mujer que ha dejado de soñar...
me parece una historia muy tragica ya que los sueños que tenemos debemos luchar por alcanzarlos y no solamente dejar pasar el tiempo, es un exelente cuento pues hayuda a reflexionar sobre si misma.