Cuando yo era pequeñita, al acostarme hubo un tiempo en que me gustaba leer a escondidas, entonces encendía una pequeña linterna y leía y adoptaba distintas posturas en la cama pues no quería que nadie me viera que encendía una luz. Cuando estaba suficientemente cansada me quedaba dormida, en ocasiones con la linterna encendida. A los pocos días de encender mi linterna para leer comencé a escuchar una canción como si alguien tarareara, apenas se entendía y era una voz que sonaba como si temblara en toda la habitación así que de mi lectura favorita pasé a utilizar la linterna para dedicarme a investigar en las paredes, en el techo, de donde procedía aquel extraño sonido. Nunca lo averigué pero cada día me inquietaba más..
Ya de más mayor un día conversando con mi hermana me dijo que cuando ella era pequeña tenía miedo a una luz que aparecía muchas noches sobre el techo, ella no sabía de donde venía pero se movía y provocaba unas sombras que recordaban a los fantasmas y no podía dormir creyendo que era algún monstruo que venía a atraparla y para no sentir miedo... cantaba.
Ese monstruo era mi linterna.
Y ese día comprendí que todos formamos parte de un todo, que todos tenemos miedo a lo que desconocemos, que hay muchos motivos por los que podemos molestar o tal vez todos sean uno solo, que disfrazamos de fantasma, de ruido, de noche, de dudas, de oscuridad, tal vez un solo motivo y mil linternas para enfocarlo y mil canciones para disfrazar cuánto nos atemoriza. Pero al fin y al cabo un solo miedo... miedo a no ser comprendidos.
Sin embargo podemos vivir muchos años creyendonos incomprendidos... hasta que nos paramos, conversamos y nos sinceramos y entonces, surge lo absurdo.
-----------------------------------------------------------------------------------------
Estoy segura de que alguno de vosotros, queridos lectores, tiene a alguien a quien no habla, a quien no escucha, a quien le gustaría dar un abrazo, decir lo siento o simplemente arropar en un momento delicado de su vida, hacedlo si aún podéis, no seais necios, sin más temor que el mismo que pueda tener esa persona a pedíroslo. Mañana puede que aún no sea tarde o puede que ya sea tardísimo. No viváis de forma absurda. Yo termino el año sabiendo que todo lo intenté y fue tan solo que todo no pude conseguirlo. No me siento absurda, me siento humana, me alegran mis victorias y me duelen mis fracasos, me siento viva.
La única forma de vencer el miedo es enfrentándose a él. Bueno así se me ocurrió decir, pero la verdad que cuando se tiene miedo hay que hacerse el desentendido para dominarlo. jiji en casa no había linterna, pero yo usaba una vela.