Me sentía feliz ante aquel paisaje, desde allí se podía ver toda mi ciudad. De pronto me dí cuenta de que estaba soñando y comencé a llorar.
-Soñarlo luna es todo lo que me queda.
Es ver pasar las horas tontamente y resignarse...y comprender que el tiempo esta pasando y él no esta a mi lado.
Es escuchar cualquier melodía y cada estrofa, cada frase es imaginarme que es para ti y para mi.
Es crear un mundo, un historia distinta de amor donde las cosas más cotidianas, me harían feliz como verlo afeitarse mientras me habla y mira atraves del espejo.
Simplemente sería feliz.
Cuanto siento que todo sea solo fruto de un sueño.
-¡Sabes luna!mirarlo a través de un retrato y llegar incluso a pensar que él me esta mirando, es a veces todo lo que tengo.
Yo quisiera esa foto donde él y yo estamos juntos abrazados. Y mirarla y pensar que no es un sueño que realmente existes.
¡Ay luna!...la otra noche soñé con él
-No te resistas, me susurraba
-Te odio lo sabes... Le conteste mientras le rodeaba el cuello con mis brazos y su boca y mi boca acaban en un beso hambriento de amor.
Por lo visto en mi sueño luna yo estaba enfadad. Mi mente pedía que él se detuviera y mi cuerpo exigía que continuara. El pretendía que aquel enfado terminara pronto y buscaba el porque de mi temor, de mi enojo.
-Que es lo que temes, si sabes que estamos en un sueño donde aqui tu eres mia y yo soy tuyo.
Donde todo es posible.
Poso sus labios en mi rostro y descendió al cuello y fue besando hasta llegar al pecho. En este justo momento el levanto la cabeza y con sus ojos note como me acariciaba todo el cuerpo.
-Esto no ha hecho más que comenzar, relajate y disfruta.
Deslizo su cuerpo dorado sobre el mio y su rodilla separaba mis piernas. Me acarició delicadamente los muslos. Y cubrió mi boca con furia escapandose de mis labios un gemido suavemente.
Ahora no deseaba que él dejara de acariciarme y quería conocer en que terminaba esa estraña sensación,que experimentaba en lo más hondo de mi ser.
Me mordí los labios con rabia y deseo. Porque estaba mostrando a la persona que soy, débíl para él. Y odia aquel cuerpo que me traicionaba, que respondía a cada caricia que él me prodigaba. Yo en mi sueño seguía enfadada no recurdo el porque.
Sus palabras sus gestos eran tan reales que casi grito.
Entonces me pregunto en un susurro.
-Dime quieres depertar, quieres que pare.
-Si quieres te libero de este mal sueño. Me miraba sonriendo como sabiendo la respuesta que yo le iva ha dar.
El continuo preguntando en voz muy bajita al oido.
-Dime...quieres que pare o sigo...
-¡Dime...que no me detenga! ¡Dimelo!
Hundí las unas en su espalda y solo pude decir.
-No te detengas. Murmure jadeante.
El placer se acentuó,cuando el comenzo a moverse suavemente en mi interior.
Por un momento sentí que me unía por completo a él.
A la mañana siguiente luna... yo yacía exhausta y me desperté. Abandone mi cama y descalza llegué a la cocina donde sentada en aquella silla miraba atraves del cristal de la ventana.
El sol comenzaba ha iluminar las montañas y disipaba el frió de la noche.
-¡Sabes luna! ahora me pregunto si se puede vivir de un sueño.
- Ahora en la tranquilidad de esta mañana entiendo el enfado que yo tenía en aquel momento.
"No quiero que mis sueños sean solo sueños...quiero intentar vivirlos.
AUTORA:Lucy-a
Esta vez tus cuento además de estar cargado de sentimiento, emana sensualidad por los cuatro costados. Yo también miro la luna y hablo con ella ¿sabes?. Anoche me sonrió porque creo que los dos le estabamos pidiendo la misma cosa. Al menos tienes la luna para hablar con ella, como dices en tu cuento, no dejes que sea un sueño..., busca un rinconcito para hacerlo realidad. Estoy seguro que merecerá la pena.