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Las manos

Echaba de menos sus manos, sus delgados y delicados dedos que lo acariciaban a veces con ternura a veces con pasión.

Sentada en aquel sillón al lado de la ventana parecia una niñita, tan menuda, tan frágil, ajena a todo y a todos, viviendo en no se sabía qué mundo.

Hoy como cada domingo vendría su nieta a visitarla y sus dedos también delicados lo acariciarían pero no como ella lo hacía. Al menos sus notas llenarían sus oidos y quizá una sonrisa se dibujaría en sus labios. Y los dos estarián unidos de nuevo por la música.
Datos del Cuento
  • Autor: Lébana
  • Código: 11035
  • Fecha: 26-09-2004
  • Categoría: Sin Clasificar
  • Media: 5.63
  • Votos: 63
  • Envios: 0
  • Lecturas: 2230
  • Valoración:
Comentarios


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4 comentarios. Página 1 de 1
Celedonio de la Higuera
invitado-Celedonio de la Higuera 27-09-2004 00:00:00

Ante no he podido poner mi comentario para el cuento del campo en el otoño, Que por cierto me ha gustado muchísimo. Ahora espero que este si salga bien. Coincido con los anteriores es una narración muy conseguida. Me ha parecido ver a la mujer desde la ventana, el piano lo estaba escuchando y hasta he sentido las caricias de una y de otra. Saludos. La manos, Lébana.

Joaquín Ledo
invitado-Joaquín Ledo 26-09-2004 00:00:00

Lébana: Interesante personificación la del piano e impecable la imagen de la abuela en la ventana. Cortísimo y brillante. “Para Elisa” fue una excelente elección como fondo musical… puro piano. Joaquín PD: ¡Ahhhhhh!... escucho el agua del manantial correr entre las piedras… esa agua donde mi alma viene a beber.

Eddy Garcia
invitado-Eddy Garcia 26-09-2004 00:00:00

este cuento es pura poesía, quien no haya tenido remembranzas al leerlo se ha perdido la magia que hay en el.

María Eugenia
invitado-María Eugenia 26-09-2004 00:00:00

Dulce y tierna forma de describir el recuerdo de aquellos momentos vividos en la plenitud de una vida compartida. En esa etapa es cuando más necesitan la compañia y caricias de hijos y nietos. Lamentablemente muchas veces tienen que esperar "a cada domingo" PD: Mi diez por dejar ver lo que sienten nuestros ancianos cuando se quedan solos.