Esta historia, tal vez muchos tampoco lo sepan, lo cual también leí en el mismo libro olvidado, otra tarde cualquiera.
Cuentan que en un lejano desierto habitaban manadas de camellos que transitaban de un lado para otro, como dueños y señores de esos despoblados territorios. Hasta que un día llegó el hombre a dominar esos predios, utilizando incluso los camellos como animales de cargas y único medio de transporte.
Los hombres para efectuar sus largos viajes, llevaban suficientes provisiones de agua y alimentos que les permitiera sobrevivir en aquellas soledades. ¿Y los camellos? Que iban a comer y a beber si no llevaban nada?
Un día de tantos un angustiado y desfallecido camello, guiado por el instinto de sobrevivencia, tomó al menor descuido dos tinajas, una de agua y otra de alimento, de las provisiones que los hombres llevaban en el viaje; y para que no lo descubrieran las escondió en el sitio que todo el mundo sabe donde, y nadie sabe porqué.
Muy bien escrito, con un final intrigante. No veo por qué está en categoría "Infantiles", que uno tiende a seguir de largo. Saludos.