Ningún presentimiento me advirtió de lo que irremediablemente sucedería, un hecho muy doloroso que aun estoy soportando, que soportare para el resto de mi vida hasta morir sin que nadie sepa nada y tu no sabrás nunca que fui yo la que te amaba, ese hecho a logrado acabar con mi lado optimista o tal vez este oculto en el fondo de mis pensamientos o quizás se haya extinguido por completo... el caso es que lleva desaparecido desde hace tiempo y no logro encontrarlo, pero la culpa es mia por no tener en cuenta que aquello me quitaba fuerzas cada día que pasabay por amar a alguien tan especial y tan fuera de mi alcance que logro entrar en mi desesperada obsecion creando un caótico vacío que, a pesar de mis esfuerzos, no se va y ya no puedo escapar, siento que mi alma va muriendo por dentro.
No merzco conocerte y menos amarte en silencio sin que tu seas conciente, porque a ese honor yo jámas le seré equivalente. Escribí tu nombre en todos lados para recordar aquel instante en el que me miraste a los ojos, aunque solo fuese por casualidad, a algun lado tendrías que mirar, pero da igual, de mis recuerdos ese es el primero y nada lo podra superar, excepto algo relacionado con tigo: ¡ otra mirada que dure mas de medio segundo !, ¡¡que me dirigas la palabra!!. Pero se que eso jamas sucederá por ser yo como soy: tan sosa, tan timida... e incluso me escondo de ti intentando pasar desapercivida para que no conozcas mi torpeza. Se que el infierno no es nada comparable con el dolor de conocer tu indiferencia hacia mi, pero devería estar contenta porque es toda una suerte poder verte en mi memoria todos los días, ya a pasado mucho tiempo y me esto asustando, este sentimiento no se va y nisiquiera disminuye, cada día que pienso que el dolor no puede ir a más al siguiente me doy cuenta que no es verdad.
Hay tres caminos a seguir: olvidar (imposible ya lo he intentado), no hacer nada dejando que el tiempo pase (iré muriendo poco a poco deseándote) y presentarme dejando en tus manos mi destino (moriré al instante porque dirás que no seguro). Y, como no, elegí la solución más fácil y cobarde, ir muriendo poco a poco sin que nadie se percate.