La brisa golpeaba su cara. La noche era oscura pero diáfana. El murmullo del mar rompiendo en las piedras lo acompañaba.Sentado en la arena, pensaba en su vida. HabÃa buscado un lugar tranquilo, que le infundiera paz. Eso era lo que necesitaba. últimamente su paz se habÃa visto alterada por las circunstancias. Necesitaba pensar.Las horas transcurrÃan en un vaivén de pensamientos perdidos en la nada. Sus ojos estaban clavados en el bamboleo rÃtmico de las olas.Una suave música comenzó a llegar a sus oÃdos. Se sentÃa como en un ensueño. La melodÃa lo relajaba, más y más.... más...De repente un resplandor iluminó el fondo del mar.Su mente se puso en alerta, no atinó a levantarse, no podÃa, una tranquilidad fantasmal lo invadÃa. Sólo fijó sus ojos en la luz. El agua se movÃa, provocando un burbujeo cada vez más grande. La luminosidad creció de golpe hasta cegarlo un instante. Una figura emergÃa lentamente...Creció, cada vez más nÃtida. Se acercaba a él.Intentó levantar sus brazos para taparse de la luz y distinguir algo, pero no pudo. No le importó, se dejó estar....Se sentó a su lado, al tiempo que la luz cesó, pero no la melodÃa. Le sonrÃo y le dijo:- Hola, soy la guardiana de esta playa. Te he visto, aquà desde hace horas. He percibido tu estado de ánimo, solo, pensativo. No sé, creo que necesitas algo de ayuda. Se percibe tu tristeza desde lejos. Asà que he decidido romper las normas, aquà estoy.Él la miraba extasiado. Su belleza no era real. Su sonrisa era tierna, su pelo suave y brillante... Infundia tanta paz. Lo único que atinó a hacer, fue devolverle el saludo.- Hola soy...Ella posó sus dedos sobre su boca, impidiéndole que siguiera. Y dijo- Sé quién eres, No hace falta que me digas nadas- Cómo lo sabes...- No te has dado cuenta, soy una sirena, nosotras sabemos y podemos hacer muchas cosas que para ti no son normales... Por eso he decidido regalarte un sueño a ver si te animas un poco. Hace muchos años que no lo hago, me gustarÃa hacerlo ahora. Asà que piensa, tienes la oportunidad de hacer lo que quieras...- ¿Lo que quiera? - preguntó él, y automáticamente se le ilumino la cara con picardÃa...- SÃ, lo que quieras menos eso. Con las sirenas no se puede, sino nos convertimos en mortales, y no es mi intención. Todos pensáis lo mismo... se original... Y se echó a reÃr.Su risa era suave, rÃtmica... e invitaba a seguirla...- Bueno, lo intenté, y rÃo con ella.- Qué te gustarÃa, piensa... en algún sueño.- Soñar algo, no me vendrÃa mal. Hace mucho tiempo que no lo hago, creo que los he perdido, no sé cuando, pero se han ido.- Si eso es tarea de los duendes de la noche. Los squibs, se dedican a meterse en los sueños de la gente y los roban.Esto es peor de lo que suponÃa, bueno sÃgueme, ven conmigo, vamos a buscar tus sueños... a ver si podemos salvar alguno antes que los maten definitivamente.Lo cogió de la mano, se levantaron al unÃsono, y la playa desapareció.Se sumieron en la oscuridad. No sentÃa miedo, el contacto con su mano lo apagaba.- ¿Dónde estamos?- Este es el territorio donde van los sueños perdidos, ya comenzarás a ver. Necesitas unos minutos para adaptarte.De repente, luces de colores hicieron su aparición. MelodÃas de canciones mezcladas, paisajes de montañas con desiertos, agua de lagos con mares, playas de arena clara con árboles centenarios. Era una visión mágica. Todo se mezclaba sin sentido. Los colores, las sensaciones se superponÃan deliciosamente. Era un espectáculo maravilloso.Sus ojos se movÃan de un lado hacia otro, descubriendo detalles conocidos. Pero no eran los mismos, algo distinto tenÃan a los que él recordaba.- Estamos en la zona que lleva tu nombre. Todo lo que ves fueron, son o serán tus sueños.- ¿Todo esto mis sueños? Pero está todo patas para arriba.- Eso es porque el squib que te los ha robado, los está destruyendo. Para hacerlo debe imprimir primero el desorden, y asà las cosas antagónicas, se destruyen unas a otras. Y creo que sé quien ha sido. Conozco muy bien este método. Esto es obra de Metska. Todo lleva su sello. Sé donde encontrarlo.Las imágenes se detuvieron. Apareció una puerta, la abrieron y comenzaron a subir la escalera de caracol. Cuando llegaron arriba, ahà estaba Metzka, jugando con su ordenador, riéndose a carcajadas de lo que hacÃa.- Metzka, hola tanto tiempo. - Dijo la sirena.El squib se dio vuelta, sorprendido.- Pero bueno, ¿qué tenemos aquÃ?. Hace mucho tiempo que no te veÃa. Si has venido es porque quieres algo, qué. - Preguntó.- Hemos venido para que le devuelvas a él sus sueños, los necesita. Sin ellos no es nada.- Ja, Ja,... sus sueños. Yo se los saque porque él los abandonó, me los entregó por sà mismo. Al perder la fantasÃa, perdió sus sueños, sin darse cuenta. Y lo que se abandona es del que lo encuentra.- Bueno pero tú sabes, que no puedes ir por ahà cogiendo todo lo que encuentras. Los sueños de la gente son importantes. Mira el resultado de tu acción. Está perdido, sin ganas de nada, no encuentra sentido a las cosas, le hacen falta.Venga, me debes un favor. Si se los das, quedamos a mano.Metzka se quedó pensativo. No sabÃa que contestarle. Era verdad que le debÃa un favor. Le habÃa ayudado en el pasado, y las deudas de honor se debÃan pagar. Muy a su pesar se los tendrÃa que devolver.- Esta bien, me llevara tiempo arreglar lo que he hecho. Pero te lo debo a ti. Tendré que estar en el ordenador mucho tiempo. Pero es un pacto. En unos dÃas de su tiempo los habrá recuperado. Eso sÃ, si los vuelve a abandonar, los destruiré definitivamente. Y se quedará eternamente vacÃo.La sirena se acercó al squib, le dio un beso en la frente diciendo.- Metzka, no eres tan malo como quieres mostrar que eres.Se ruborizo, pero escondiendo su instante de debilidad, comentó.- Escucha hombre, yo amplio mi vida consumiendo los sueños que la gente abandona, esta ves te salvas, pero no habrá próxima. Ya sé dónde encontrarlos.Él no podÃa hablar, no le salÃa nada, solo atinaba a mover la cabeza como signo de afirmación. Todo esto era demasiado irreal para él. Si no hubiera sentido la mano de la sirena sobre la suya, se hubiera perdido.- Adiós, Metzka, nos veremos- La próxima vez, no será asÃ. Mi deuda está pagada. Pero si me quieres visitar sabes donde encontrarme.Volvieron a la playa. Ya el sol salÃa por el horizonte. La claridad lo invadÃa todo.- Bueno me voy. Dentro de unos dÃas habrás recuperado tus sueños. Haz buen uso de ellos. Vuelve a ponerlos en marcha. ¿Me lo prometes?.- SÃ, trataré.- Adiós, y cambia esa cara, sonrÃe que los has recuperado, siempre recuerda eso que decÃa alguien..."When you are smiling ocurre que tu sonrisa es la sobreviviente la estela que en ti dejó el futuro la memoria del horror y la esperanza la huella de tus pasos en el mar el sabor de la piel y su tristezaWhen you are smiling the whole world que también vela por su amargura smiles with you."Se alejó lentamente, la misma melodÃa que la trajo la acompañaba.- Espera, no sé como te llamas. Dime cuál es tu nombre.Ella se dio la vuelta, sonrÃo y dijoPensé que lo sabias. Me llamo Magia...Le guiñó el ojo, y se sumergió en el mar...