HabÃa una vez una princesita muy hermosa, tenÃa su pelo dorado como el sol, tan bellos ojos azules y una sonrisa espontanea, era la niña tan alegre y feliz, que nada la hacÃa llorar, sus padres el rey y la reina estaban tan orgullosos de ella, siempre decian que Dios la proteja del dolor y la tristeza.
HabÃa en el reino una malvada mujer que no soportaba saber de la alegrÃa de la princesita y mucho menos soportaba verla, un dÃa decidida a hacer algo para borrar aquella sonrisa consiguió trabajo en el palacio, pero no podia estar cerca de la princesita pues la pusieron a asear los pisos y siempre estaba rumiando su corage y se preguntaba ¿cómo le haré para acercarme a la princesa?
Un dÃa se corrio la noticia de que la nana de la princesita habÃa enfermado de grabedad y ya no la cuidarÃa más, y que escogerÃan a alguien de entre las servidoras de palacio para que ocupara el puesto de la nana, y resulta que las formaron a todas en un gran salon y les comunicaron que la princesita misma serÃa la que escogerÃa a la que serÃa su nueva nana.
Llegado el momento todas estaban tan emocionadas y la malvada estaba tan nerviosa y se decÃa para ella misma, ojala que se fige en mi, es mi oportunidad de borrar esa sonrisa para siempre, al mismo tiempo pensaba, no, no me escogerá a mi porque soy fea, de seguro escogerá a otra que sea hermosa.
De pronto aparece la bella y alegre princesita, las miró a todas y baya que eran muchas,se tomó su tiempo, y de pronto sin voltear a ver a nadie más, se dirigió a hacia ella, la tomó de la mano y le dijo, tu serás mi nueva nana.
Desde el primer dÃa que pasó a ser la nana de la princesita le empezó a hacer maldades para que la princesita sufriera, pero ella se quedaba pensatiba un momento y en seguida volvÃa a reÃr y a cantar como si nada hubiera pasado, pero la malvada insistÃa todos los dÃas le hacÃa maldades, un dÃa le hacia caer cuando corrÃa, otro, le rompÃa su juguete faborito, otro le decÃa que hera fea y que nadie la querÃa, hasta llegó a matarle a ese pajarito que ella tenÃa y que le regalaron sus padres en su última fiesta de cumpleaños al cual ella tanto querÃa, pero princesita jamás dejaba de sonreÃr.
Asà transcurrieron treinta dÃas y la malvada no habÃa logrado hacer que la princesita llorara y mucho menos que dejara de sonreÃr, y sucedió que enojada porque no lograba sus propósitos de hacerla sufrÃr se la llevó a la s afueras del reino y la mantuvo escondida ahà por tres dÃas, pensó que al no ver a sus padres, no teniendo comodidades y riquesas sufrirÃa pero no lo logró, pues la princesita se acostumbró pronto al lugar y seguÃa cantando y riendo y de lodo lo que la rodeaba se maravillaba, cortaba flores y cantaba más y más fuerte.
la malvada nana se dijo para si misma ¿porqué?, ¿porqué no llora?, ¿porqué no sufre? la nana estaba metida en estos pensamientos cuando de pronto, la princesita saltó a sus brazos y tomando la cara de la nana entre sus manitas le dió un beso y le dijo, nana, nana querida gracias por traerme a este precioso lugar, anda, vamos con mis padres para contarles lo buena que has sido conmigo, ya verás como te van a querer ellos también, la nana se puso a llorar enseguida tomó de la mano a la princesita y la llevó a palacio con sus padres, ellos que estaban tan tristes por la desaparición de la princesita, al verla hasta se olvidaron de castigar a la nana.
Desde entonces esa nana que era tan malvada, es ahora la más cariñosa y alegre nana que jamás haya existido, nunca olvidará la lección que un dÃa le diera la alegre princesita.
y colorin colorado, éste cuento se ha acabado.
esta bonito tu cuento y la moraleja esta bonita animo y sigue adelante con tus cuentos o poesias veras como al publicarlos te estimulasa segur escribiendo