Sin rumbo fijo se mueve la pluma en el aire.
El inmenso espacio le ofrece libertades, caminos y sendas por seguir, mas el pensamiento no atina a primera vista hacia donde hira. La tinta se riega sin rumbo fijo sobre el papel e inventa una historia, un pensamiento, un cuento, una narracion o un hermoso poema que vivira por un segundo, por un instante en la hemocion de un espectador que le ponga algo de interes.
En la noche. En esa gravedad que da el insonio y el café, bajo la luz de una bela, por que la luz artificial quita la inspiracion de la hora nocturna y vuelve el espacio tan cotidiano que dan ganas de salir a caminar, a recorer callejones lugubres llenos de sorpresas, una inesperadas por que no las sabemos y otras esperadas por que nos hacemos a la idea de que existen. Bajo el peligro constante de un intruso que se esconde en la sombra de una hoja o una nube que a disoras de la noche y en plena oscuridad es inbisivle se mueve la pluma viajando en la imaginacion de un pobre e iluso escritor.
Sin rumbo fijo se mueve la pluma en el aire.
En el dia. Escondiendose a cada instante en el aire salamero, entre el color de una nube que ilumina el rayo de un sol constipado de la luna. Borracho de ella. Ella en un sol cansado de la vida, como cualquier borracho nocturno.
En la tarde. Huyendo del ruido y rrefugiandose en alas del silencio, desendiendo del aire y escondiendose en una esquina, lejos del bullicio cotidiano. Aquí descansa en paz, hasta nuevo aviso, la pluma como borracha despues de ingerir varios sorvos de diferente alcohol.
Sin runbo fijo se mueve la pluma en el aire. El escribano es solo testigo del nacimiento de nuevas frases, de un nuevo conjunto de palabras que transmiten un pensamiento y una nueva emocion.
¿Quién sabe que rumbo tomara mañana?