Érase una vez un monstruo, un bastardo nacido de las entrañas de la puta de Satán, el más grande subnormal que hubiera caminado por la Tierra desde hacía mucho tiempo.
Un día, estando este engendro indeseable en el país de Buscus, vomitó de pronto una escoria tan repugnante y putrefacta que contaminó el aire y las claras aguas del reino.
Algunos habitantes, tan surrealistas y nulos como él, alabaron su obra, pero otros en cambio, nobles y dignos, se enfrentaron a él y acabaron con su inmundicia y su contagiosa desgracia, en nombre del sentido común, de la verdad y de la honradez.
Chicohot, a quienes tienen que pegar los machos es a tipejos mal nacidos como tú.