~Llueve. Las gotas golpean blandamente la tosca piel del asfalto. El terroso perfume del ozono compone una sinfonía melancólica que me conduce hacia tu ausencia. Llueve. Los recuerdos resbalan de mi memoria y los libero al viento. El color de tus mentiras aturdió mi percepción de la realidad. ¿Cómo dudar de la sensual melodía de tu mundo dorado? Soñaba mi cuerpo tu roja caricia, mis labios soñaban la nocturna textura de tu boca, mi mente deambulaba por tu ilusorio arco iris. La verdad, como el agua de lluvia, deslió el tornasol de tu engaño. En silencio, abandono el pasado en un charco y camino hacia el futuro.