Te guié de la mano porque eras extranjera, viniste de tu frio país a estas playas en primavera...y todo te fascinaba, el cielo, el mar y las dormidas nubes blancas del mediodía. Puse palabras nuevas en tu extraño idioma las que pronunciabas con divertido acento y en tus ojos marinos se ocultaba el sol de los atardeceres.Marcaron tus pies, las húmedas arenas
con huellas delicadas, a tu paso, las algas temblaban junto a las estrellas marinas.Y allí,
en la arena frente al mar inmenso, ví tu cuerpo
perfecto de olas y horizontes...desnuda, dormida. Fue entonces que besé tus labios de corales, la
más bella y tibia flor de los mares que despertó sorprendida, y en aquel extraño idilio, volví
a besarte...ya no estabas dormida.
SOLO QUERÍA AÑADIR UN INCISO, ESTO NO ES MIO. HACE TIEMPO QUE DEJÉ DE HACERLO POR MOTIVOS PERSONALES.