.
.
Una mascota es importante si se trata de un pez pequeño. Pero es más importante si se trata de un perro mastín. Pero aún es más importante un automóvil. Pero aún es más importante un niño, claro está. Pero aún son más importantes unos centenares de niños. Pero por lo visto aún es más importante la seguridad de un estado. Pero aún es más importante el desarrollo de una agrupación de países. Pero aún es más importante el universo entero. Pero aún es mas importante Dios...
Hoy se me murió un pez,
ahora tengo uno de menos.
Pobrecito, tan pequeño,
muerto todo de una vez.
Con un tan mínimo cuerpo,
hasta se me antoja extraño
que pudiera entrarle un gramo
siquiera de vida dentro.
Nadando a la izquierda un rato
y otro a la derecha luego
sin más motivo ni anhelo
que huir de un cristal cerrado.
Mi pececillo dorado
me da que pensar, si pienso,
viéndolo cómo se ha muerto,
que debo estar preocupado:
Las existencias pequeñas,
qué fácilmente se mueren.
Y de ellas ni nada queda,
ni falta hace que quede.
¿Que serán la importancias?
.
.
me gusto mucho tu cuento,no te se decir por que,viva lo sencillo pero con mucho arte.