La arropé como cuando éramos niños, seduje sus ojos cerrados, su mirada oculta, aquella misma que solÃa velar cada noche como en un pequeño funeral: la expresión de la paz...el sosiego de la carne, el sueño ( reparador le dicen) que cambia un dÃa por otro, como si su función fuera simplemente la de sustituir al calendario...
La arrope, a mi pequeña, a mi sonrisa nocturna, a mi café matutino: la cubrà con las sabanas, con la colcha y con todo el pesar de mis propios ojos. No pude evitar derramar una lágrima sobre el último de sus hombros en despedirse del cuarto: desnudo y bello, hermosamente perfecto, y redondeado, y ahora húmedo bajo las telas por la sal de mis pesares.
Camine cuesta abajo, si, de parquet en parquet: olÃa la muerte....olÃa el olor a cobre, entre amargo, ácido y dulce....El olor a muerte se anticipa al olor a corrupción ,¿saben?...
Y telefoneé a Huba. Le dije que estaba hecho que podrÃa pasar cuando quisiera:
-¿Aseguraste sus pies , como te dije...?
-Asà lo hice Huba...
-¿Y que hay de sus manos? ¿Están perfectamente atadas? No quiero, no deseo problemas, tu sabes , como la última vez...
-¿Es que no entiendes....es que no sabes?
Pero la respuesta no vendrÃa del teléfono sino de sus nudillos cuando golpeara mi puerta media hora mas tarde. Nunca habÃa dudado de Huba, en realidad de ninguno de los dirigentes de la Organización.
Siempre pensé que lo harÃa rápido, seguro y certero....Pero al ver el cuerpo de mi pequeña, casi como dormido sobre el colchón de lana estragado, dude de mi mismo....aunque fuera tarde.
Me quedaba poco tiempo: demasiado poco para estar con ella...o con su cuerpo. Luego la llegada , la retirada, la depositarÃan sobre el asiento trasero de uno de sus vehÃculos....Huba estarÃa dando órdenes aquà y allá como siempre. Y el resto también como siempre obedecerÃa...
Asi funcionaban las cosas en la Organización...unos hablan , otros callan. Unos hablan otros olvidan...Creo que no me sentà identificado con ninguno de ellos en aquel momento.
Por eso, decidà llamar por teléfono a mi Receptor, la persona asignada por Lo Establecido para escuchar a todos aquellos dispuestos a murmurar al menos algo sobre la Organización.
No fue la sonrisa de calma que puso mientras se ahogaba, sometida a su destino, el cual siempre habÃa conocido....no fue la lágrima perdida en su hombro lo que movió mis dedos...No: fue el frÃo de su cuerpo....
-La muerte es frÃa "Duck", y cuando muera estaré en la parte mas gélida del Norte....bajo la escarcha de los campos, del infierno, o en lo mas alto del cielo: allà donde la luz del sol no llega....
Siempre decÃa eso...detestaba el calor. Mojaba su cara....¡mi pequeña! , tan seguido como quien bebe lluvia ácida, mojaba su cara de muñeca de porcelana antigua, como queriendo escapara de ese calor eterno que la atormentaba...
Y ahora lo habÃa conseguido: mi mano empapada en formol, mis velas, mi decisión de dar el paso , la organización , gracias a todo ello lo habÃa conseguido.
Era una Gélida. Comprendà la lógica propia de la realidad: la organización necesitaba alimentarse....y por ello debÃamos hacer sacrificios personales. Pero no comprendà su frÃo. No comprendà que no tuviera la capacidad de hablarme y decirme "gracias, estoy frÃa , estoy bien..."
Por eso llamé a Lo Establecido....Dubitativo al principio....mas seguro después, mas seguro aún de lo que habÃa estado minutos antes al acabar con la vida de mi propia hija....
-Estoy aquÃ...
-¿Eres uno de ellos?
-SÃ... o lo era.... Ahora siquiera sé quien soy....Pero si se apresuran , podrán presenciar una entrega de vÃveres en el 45 de la calle Silver...podrán ver por rara vez a un Huba...
El silencio del otro lado de la lÃnea, era palpablemente de asombro. Y luego de indiferencia: habÃa hablado, habÃa dicho las palabras, las únicas palabras que a lo Establecido le interesaban....esas palabras por las cuales me hubieran torturado hasta el cansancio, como a mi hermano: arrancándome las uñas con alfileres, mutilando mis ojos, despellejando mis brazos en cubos de piel , para obligármelos a comer...
El silencio ya no esperaba: era yo quien esperaba.
Con ella...Encendà un cigarrillo: me dà cuenta que era mi primera lágrima y mi primer cigarrillo en mucho tiempo. Y me di cuenta que ambas me supieron a carroña , en el paladar y en el estómago...
Me senté en el colchón , si....aparté las pulgas, las chinches que se acercaban sin piedad a sus intestinos y al resto de sus vÃsceras...Contemple mi boca ensangrentada en el espejo: sucia por aquel corazón que faltaba en su pecho, y sentà deseos de vomitar....Pero lo pensé dos veces: si lo hacÃa serÃa llevado por Lo Establecido sin nada en el estomago, y desde luego que pese a mi colaboración el trato serÃa espeluznante...además , mi pequeña merecÃa vivir dentro mÃo, y sino ella al menos su corazón...
Su corazón lo merecÃa...
-"Cuando muera papá "duck", quiero que sepas que estaré mas frÃa que la lápida que me cubra, o que los dientes del Huba que me tome.....Que seré exactamente lo que siempre quise ser..." - me murmuró un dÃa mientras hacÃamos el amor.
Cuando me permitieron conservarla, tras sobornar a varios agentes , no pensaba colaborar con la Organización...Pensé que su destino final serÃa una lápida. Pero Huba apareció bajo la luz de mi desvencijado cuarto el dÃa menos pensado....
Aceptaba la realidad...HabÃa vivido una vida desenfrenada y evidentemente merecÃa habitar Las Tinieblas de afuera....Es mas, no creo que de volver a vivir cambiara mi actitud .De hecho me sonaba misericordioso el que existiera semejante lugar , solo pensado para que pecadores irrecuperables como yo vivieran una vez que se estableció el Nuevo Orden....Fue un gran gesto por parte del Diseñador. Pocos estaban preparados cuando decidió corregir su diseño...y muchos terminamos sumidos en la oscuridad.
Pero extrañamente aun sentÃa dolor por mis actos, como en este caso...El cambio fue imperceptible....Un dÃa pensaba y al otro dÃa dejé de pensar: pasé instantáneamente a un estado de ensueño perfecto como si me hubiera reposado en una ilusión crónica.
Un dÃa me vi como a una tercera persona....si, como a una entidad separada de mi cuerpo....Vi mi reflejo, mas no sentà mi conciencia.
Y supe que habÃa sido asignado a la Oscuridad de Afuera....Me daba mas temor el estado mental al cual todos éramos sometido, que los mismÃsimos Hubas: pese a su multitud de púas, de tentáculos, y de brazos gelatinosos.
Nunca supe que eran , o porque cohabitaban con nosotros....pero allà estaban y organizados....Y me les unÃ.
Pronto la puerta sonarÃa ...¿Quién llegarÃa primero...el agente de lo Establecido o el Huba?
Era difÃcil saberlo....Posé mi mano sobre el vientre abierto de mi pequeña, de mi chiquita, y comencé a jugar con sus intestinos....Por un pequeño corte en un sector de ellos perdÃa excremento y por otro comida digerida, a medio paso entre el bolo alimenticio y las heces....
Apreté con mi mano el conducto, y la misma se vio inundada de estas materias. Acerqué la mano a la boca y comencé a devorar, a libar con ansiedad aquello último que mi pequeña habÃa digerido.
Pasto. Si, el fuerte gusto del excremento de pasto...¿que otra cosa podÃa conservar viva a una pequeña? Solo los colaboradores Macho como yo podÃan acceder a un corazón, solo eso permitÃa Huba.
Y Huba llegarÃa por el resto...en eso pensaba precisamente cuando la pared cayo sobre una lado del colchón y apareció: primero una de sus puas rasgando el piso, luego sus brazo haciendo lugar e impregnándolo todo de ese maldito hedor, por último su redondeado y amorfo cuerpo....
Nunca supe por donde emitÃan los sonidos...Nunca supe nada. Solo lo que me decÃan....Y Huba hablo...
-Allà está...bien hecho.
No respondà , solo limpie mi mano sobre el colchón y traté de acomodar las vÃsceras, las que se asomaban curiosamente al mundo exterior, por la puerta que mi cuchillo habÃa abierto.
Y en el momento en que la alzé para depositarla en la camilla que los sirvientes de Huba traÃan , escuché la explosión....vi los uniformes negros...vi las máscaras....
Eran ellos, de lo Establecido, aquello que siempre habÃa odiado. Penetraron por decenas de puertas al lugar , abiertas a fuerza de explosivos. Cayeron segmentos de cada una de las paredes húmedas y musgosas...Pero solo tenÃa ojos para ver la cara de sorpresa de Huba.
Se sintió traicionada supongo: todos nos sentimos asà algunas veces. La primera granada fue a parar justo en su bolsa de contención, mientras sus ayudantes eran ametrallados por aquellos seres frios y oscuros....
Al explotar me bañó a mi y a mi pequeña con su pestilencia, con su materia viscosa, gris y hedionda....pero a mi chiquilla no le importaba : estaba frÃa , ¿entienden ? FrÃa....como el hielo...como en el Norte....
Y asà estarÃa...Fue lo único que les pedÃ: de forma tan conmovedora que hasta lo Establecido mostró su debilidad al conmoverse....le fue asignada una parcela en las zonas estériles, donde la temperatura baja a menos 10 grados cada noche...
Por eso no me importa ni mi falta de piernas, ni extraño mis brazos....El catéter inyectado a mi yugular que me alimenta dÃa a dÃa ya ha dejado de dolerme, ellos lo saben. Por eso me dejan vivir en esta celda húmeda , húmeda y musgosa como todo afuera....
Por eso me permitieron conservar su corazón dentro mÃo cuando extirparon parte de mis entrañas...y siento que mi chiquita esta aquÃ, en esta oscuridad, que me acompaña....junto a las ratas que muerden mis muñones gangrenados, y junto a la gota gélida que cae incesantemente sobre el centro de mi cabeza....
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Tomado de:Vómito de Sangre ©2000by Ediciones del Milenio Siniestro y Gerardo Bloomerfield, ISBN 9974-39-254-3.Autorizada su libre difusion citando la fuente y el titular del derecho.
La historia esta buena, solo le falta un poco de entendimiento, se confunde en el relato, y hacerles un resumen por que estan muy largas y llegan a ser aburridas... Espero que comprendas esta critica y ojala podamos ver mas cuentos tuyos.....