Busqueda Avanzada
Buscar en:
Título
Autor
Cuento
Ordenar por:
Mas reciente
Menos reciente
Título
Categoría:
Cuento
Categoría: Educativos

Gallos de la medianoche 0

Un día común como si fuera un fin de semana o como lo es hoy primaveral sin rosas, fantasmal viviente, las horas sobre la neblina transcurren no muy deprisa, con las canillas frías, que antes estuvo calientes, despertarse, salir a trabajar envuelto su bufanda, otros con el cuello descubierto, estornudando seguidamente con la nariz mojada, siempre no falta alguien que tenga una botella de alcohol, para mitigar el frío este es su argumento o un cigarro elaborado con sus propias manos, comprando tabaco, envolviéndolo en un pedazo de papel, pegado con la saliva; salí a trabajar, como lo solía hacer, caminaba muchos trechos, a veces empapado de sudor por el espeso muladar acompañado de ratas, mi fuerza de trabajo aun no iniciado, intacto, iba andando trastabillándome, me encontraba con seres de exiguos recursos humanos a cada paso que en él tendían la mano y observaba que se empobrecían cada vez más, sus ojos tristes estaban mirando hacia un excelso vacío, oquedad infinita, ganas me daban de acompañar su dolor sentado al costado de un basural, muladar dueños sin avatar los perros. Que algunas veces las bazofias sirven de alimento, catando subrepticio tomate acuoso apestando al pie de una bandeja de plástico que había una salsa del día, malograda, sin duda la mayoría de veces las zanahorias siempre se conservan decían unos niños con sus latas repletas otros medio llenar, estaban contentos porque hoy comerán algo.
Juan era mi amigo y hermano considerado por la honda amistad que nos unía y la pobreza que compartíamos. Juan no tenia a nadie más que a su madre que padecía de una terrible enfermedad, epilepsia, constantemente tiritaba, hacia cosas inverosímiles, funesta enfermedad con ataques, era triste observarlo, vivian en su modesta morada, solo con la bendición de Dios. Así decía, cada vez que alguien comentaba sobre algún polémico hecho que llamamos comúnmente democracia, absolutismo político, Pobreza sinónimo de muerte; Viendo que hay familias sin un pan, el rostro colgado sobre el cuello de tanto trabajo, más aun la necesidad de dinero para cualquier emergencia.
Dice Juan, esta es la sucia ciudad en la que vivo, allí estaba al costado de una piedra, baño de los perros, que servia para avizorar mas la ciudad, abrumado de tanto prejuicio y corrupción que desconocía, hasta vivirla como una experiencia viva. Tuviera un rico pastel, fuese bueno, como comen los que tienen dinero, pensaba, ó quizás una torta como vi en un cumpleaños el año pasado, raulcito ha de ser feliz comiendo y tomando leche en la hacienda de su patrón, pero allí viven como esclavos, les castigan algunos días con ayunas, a de ser seguramente agraviado nuestro estomago, así recordaba a su predilecto amigo.
Juan érase un muchacho con una gran fortaleza, de una brillante imaginación, le fascinaba leer a Víctor Hugo, despertaba mas sus inquietudes leer a Marx, siempre quiso conocer el manifiesto comunista, en que consistía, se preguntaba a cada instante porque no me enseñan esto en el colegio o quieren que se lo sepamos por nuestra propia cuenta, algunos desconocemos toda nuestra miserable vida, decía cabizbajo con su rostro de pipiolo mirada inocua, de ser antes bragado, su tez de una olla achatada de los lados, con una frente de un pantalla de monitor, unas líneas que cruzaban su frente, que se transformaban en arrugas con el tiempo, sus ojos a simple vista saltaban como fueran caerse de desnutrición tañendo estos cada instante.
Comenzaba a mirar el mundo, el trémulo adolescente, sus piernas tiritaban cuando alguien se le ponía en frente, trataba de esquivarlo de una manera u otra, ya sea tapándose la cara con su brazo que parecía un palo seco, igual que todo su cuerpo, su mama le dice que se siente en el banco, diseñado de una piedra labrada con un cuero de una oveja encima, para que no entre el frió por atrás, no resistirían un constipado catarro, entre sus amistades se contaban que una vez murió un hombre tropezándose saliendo de su casa con un cuero de un buey, prosiguiendo el cuento, un indefenso cacique murió enfermado con la gripe. Esa era la razón que a través de ésta efemérides se cuidaban; El otro ya no era necesario un cuero porque era de maguey, los asientos hacían un buen empalme con el piso, asentaba con la tierra, como fuese en cemento, cuando su mamá decide decir su más escondido secreto, el nombre de la enfermedad que la estaba matando, Juan de inocente pensaba, cuando estaré grande seré así. Enfermedad suplicio y desesperación para la madre y para el hijo.
Un día la mamá se agrava sin duda, no hablaba, miraba con unos ojos blancos volteados, sibilinos estaba muy enferma, que baño al niño en una laguna de lagrimas, llora sin cesar. La madre inconsciente, mordiéndose la lengua, trémula, pálida, de su boca salía abundante espuma, como una producción de burbujas, jabón. La desesperación aumentaba en cada instante, su ritmo cardiaco más acelerado.
(Síntomas de epilepsia agravada. Enfermedad que la tenia aquejando muchísimos años; hasta que hoy es fuerte)
Juan tartamudeando por el fuerte golpe que dio su madre al caer precipitadamente al piso ¿Qué hago? Pensó, ¡No tengo a nadie! ¿A quién recurro? Voy donde mi vecina a ver que dirá, ¿Me podrá ayudar?.
¡Vecina!, ¡vecina!,... por favor me puede socorrer mi mamá esta enferma y no sé que hacer...
Rosario asustada salió corriendo pensando que había un incendio o quizá algo peor, exclamo.
¿Qué pasa hijo mío, que tienes, porque esas lágrimas, tus pies están lastimados, pasa para curarte.
El niño corrió descalzo hasta su vecina, embarrado los pies de sangre mezclado con el polvo y pedazos de vidrios hacían un bulto más grande en sus pies; parecía como si estuviese puesto medias rojas.
Venga corriendo, mi mamá esta grave, y yo desesperado y lo peor no tengo para comprar la medicina.
- vamos a verlo...
Juan señala a su madre, diciendo aquí esta.
La madre no reaccionaba, tan solo emergía sonidos extraños de un animal cuando esta en su inanición.
Como estas Lucia; Juan ve a traerme un trapo para ponerle en la boca, esta mujer dios mío se ha sacado un pedazo de su lengua, anda a comprar una pastilla.
La sangre cubría toda su cara, una gran parte de su pecho y el piso.
Juan obedeciendo sus ordenes salió corriendo, diciendo.
Si señora, cuídemelo mucho por favor, yo le quiero hasta el sol, aun mucho más.
- Corre, corre pues, no lo ves a tu mamá ¿que sé esta muriendo.?
Juan Decía desesperado:
Ahora la farmacia esta lejos, no me alcanza para el ómnibus; eso no es problema, dijo. Sus heridas de sus pies volvieron a sangrar, infectándose, las piedras filudas han hecho surcos de este pie indefenso, la herida no podía impedir que siga su rumbo, decidiendo correr.
- Juan bajaba los silenciosos callejones oscuros, donde vivían los gallos de la media noche que sonreían dislates, alucinando por el exceso de drogas, cortados el rostro y una parte de su cuerpo. Lóbrego callejón guarida de los delincuentes, que le pregonaban con voz fuerte, ven a donde vas; Juan no les prestaba ni la mínima atención y pronto no sabia que hacer al verse rodeado por todos ellos; Juan entre su mente decía, estos malhechores, drogadictos me van a detener, mi madre me necesita
Al verse rodeado de un desagradable olor a marihuana, cigarro y alcohol, gritaba de cólera diciendo. Déjeme ir mi mamá está enferma y necesita sus pastillas, por favor déjeme ir.
- Tóma un trago y te vas dijo, un joven de rostro desfigurado y poco amigable.
No, yo no bebo alcohol, ¡me voy!.
De pronto se levanto una impía sombra y dijo: ¡de aquí no te me mueves!
¿ Qué dicen Uds.? Era un niño de aproximadamente 12 años que apenas aprendía hablar, compeliendo a quedarse
- De verdad aquí te quedaras hasta que nosotros te dejemos en libertad. Aceptas. ja, ja, ja, ja...
Por eso tienes que beber y consumir la droga que hoy te invitamos y luego te venderemos ¡aceptas!.
Rosario se angustiaba porque ya hacia horas que no regresaba.
En donde estará Juan. De mi amiga lucia se empeora cada segundo, minuto más su enfermedad, es una tremenda agonía, que padecemos, decía con la boca abierta y las manos como estuviera alabando a Dios, o simulando cargar un bebe.
No puedo consumir drogas que luego me pueden hacer arrepentir de haberlo hecho, ¡no me pueden obligar!. ¡Les digo que no, no me lo pidan por favor!. Mi mamá me enseño que esas cosas matan y destruyen familias y sociedades dijo Juan en voz alta.
- Conque con valores de una madre. ¡no!. ¡Toma y cállate!
No. Se los pido de rodillas, hágalo por mi mamá que esta esperando sus pastillas, decía derramando sus lagrimas.
En esta noche cantaban las golondrinas, maullaban los perros, los niños cantaban viendo las lagrimas correr, un pequeño riachuelo por las veredas, lagrimas cristalinas, todos que miraban también lloraban, Juan pensaba, como todo fuese distinto si los cristianos cumplieran lo que nos dice Jesucristo, vio en su pecho de los drogadictos a cristo pegado que lo besaban y daban generoso golpe de devoción sobre las desnutridas mejillas de aquel confundido pueril muchacho..
- Ábrale la boca, dijo un hocicudo con un olor de aliento despreciable a tabaco, y alcohol, con la barbilla rala, teñida..
Le agarraron de los pies y de las manos.
Él no se dejaba, se sentía muy asustado y desesperado mientras que los forajidos embrutecidos por el opio y el alcohol, seguían insistiendo hasta lograr su objetivo. Les imploro de rodillas déjeme ir mi mama sé esta muriendo.
Arrastrado por la botella un tuerto, cojo, dijo - miren esta mal – tomando un poco conciencia, su pie alguno de Uds. Idiotas miren que han hecho, han pisado, sangra como mi pierna cuando un auto demolió al pasar.

Juan tuvióse la oportunidad de ver a uno colgado las tripas, cayéndose de su barriga drogado pidiendo dinero por las calles para que se lo cosan decia, así estaba todos los días, hasta que hoy le ve igual tapado con un periódico, sangriento y doloroso corte por decisión propia..
Luego abriéndole la boca le hicieron comer la pócima, llenándole también de un barato alcohol comprado en la clandestinidad, era una mezcla de metano con agua y un poco de alcohol etílico.
Luego de todo la cuestión de la temida pócima, le quitaron todo su dinero dejándole en la intemperie inconsciente tirado en la calle, tras el verdugo suceso, transcurría el tiempo y seguía inconsciente, abandonado como un perro y los que se hacen llamar gallos. Juan en esos momentos, embriagado involuntariamente, perdió el conocimiento. No le importaba nada ni nadie, solo pedía mas... pero ya no le dieron...
Reaccionando volviendo a sus cabales Juan se recuerda a sí mismo, se acuerda de su mamá que estaba grave, apoyándose de sus manos se levanta e intenta caminar, caminando como si un pie ganase al otro, continuó.
Como me pudiese secundar mi amigo no puedo caminar, el me sirviera para apoyarme de su hombro decía mirando los dedos, tobillo hinchándose.
Maldice su tiempo y su espacio y principalmente a esos bellacos, revisa los bolsillos sus monedas para las pastillas era vano la búsqueda, sé echó en un interminable llanto, llora sin cesar golpeándose el pecho y golpeando el piso. Dice:
¿Qué mal hice yo señor, para que me lances todo tu odio?.
¿Porqué pudo pasarme esto a mí? ¡Mi mamá me espera!
Dios tu que todo lo ves y todo haces con tu prodigiosa mano, porque, la escondes cuando estoy en peligro, ahora te necesito, mi madre confía en ti su fe, no falta a la iglesia, da limosna, reza noche y día y tu seguramente estas ocupado con mucho pecador..
Es ya el alba, la madrugada del otro día, no sé notaba todavía un buen crepúsculo de amanecida, permanecía oscura y fría, garúa caía como fuese decir que me avizoren, caeré despacio y tupido en las calles de la ciudad de Lima, mirando al cielo Juan y luego bajando despacio la cabeza ve un perro, perrito de unos días de nacido abandonado al costado de la basura, merodeando por allí perros todos flacos, su esqueleto les delataba que eran perros sincopándose, animales vivientes, la mayoría de ellos con sarna, cuando estas horas decide irse cargando al indefenso animalito se lo llevo de lastima porque no abría bien los ojos. La gente aun todas dormiditas, soñando sus sueños dulces e irremediables, haciendo vivir sus pensamientos irracionales sin olvidarse hasta en el sueño, mañana llamare a la señora que lee el horóscopo para que me vaticine el mañana que será de mi vida, me saldrá bien este negocio que pienso realizar, me ira bien en el amor, tienen mucha publicidad, también se veían caminando silentes, sintiendo imager de devoción, beatas entrando dando trompadas apisonadas dentro la caterva, entrando por las puertas de la iglesia con un cedazo para purificar sus palabras. Se escuchaba desde lo distante que emergía la voz interna de una señora, dormida profundamente; todavía no cantaban los gallos, obviamente porque no eran las 5.00 AM.
Decide regresar a su casa, llamado por un mal presentimiento, no sabia lo que realmente estaba sucediendo, subía preocupado, empuñado al animal pegado en su pecho, dándole ternura y calor, no pudiendo comprar las pastillas, no perdiendo de vista su casa, poniendo todos los ojos sin dejar descuido, volteando una mirada profunda de abandono al no resistir el dolor de sus pies.
De pronto vio una luz que daba resplandor, fúlgido inigualable a su casa, los vecinos llamados por la curiosidad asistieron, muchos y muchos, Juan a un no se imaginaba él porque de esta congregación.

Juan entra alicaído por las puertas que se desarmaban de viejas, encontrando a Rosario junto a su madre cubriendo su rostro, velando a su querida madre, exequias que nadie querría tenerlo, mucho menos el propio muerto, cuatro adobes y una madera, donde yació su cuerpo, por la eternidad.
Decaimiento total quedando atónito, enmudecido que ni llorar podía, por el fuerte impacto, los ojos le brillaban y luego se amilanaban como el de un condenado, no pudiendo cavilar lo sucedido.
Después de haber enterrado a su madre en un cerro de los olvidados que su vecina pudo saldar, un barato y simple ataúd que hicieron una colecta.
Ya después de haber transcurrido mas de una semana del fallecimiento de su madre, Rosario tenia albergado a Juan en su casa. Desde la muerte de su madre, estaba melancólico, triste que ni comer quería, extrañándolo con nostalgia, recordando que alguien le diga: si puede salir debido a su mocedad, o quien la pueda reprimir cuando no llegaba a la hora del colegio o cuando salía muy tarde del colegio por jugar con sus amigos, quizás cuando sé olvidaba de hacer las tareas, hacerlas cumplir, con afecto que una madre sabe dar valores, como el amor al prójimo, valores incalculables que nadie mas las puede entregar desinteresadamente por amor a un hijo.

Rosario le decía a Juan que vaya al colegio, que no deje de asistir, porque lo decía:
Porque, tu mamá te mandaba al colegio, porque quería que su hijo fuese profesional, y no como esos vagos que merodean las calles en búsqueda a quien quitarle la cartera.
Se sentiría triste y defraudada tu madre, si estuviese viva, tienes que hacerlo que se sienta orgullosa este donde este.
En el recóndito de su mente Rosario decía: pero se sabe que la plebe es difícil que ha florecer llegue, porque la riqueza de la burguesía es inversamente proporcional con la magra economía de las personas indigentes, inopes, ellos aumentan vertiginosamente sus caudales de riqueza mientras que del pobre disminuye. Pero no hay que ser pesimistas.
Juan replíqueselo.
Si pero, no sé lo que tengo, asisto al colegio y me encuentro con el recuerdo de mi madre, estoy caminando por la calle me acuerdo inmediatamente de ella, no sé que hacer es un martirio.
En todas partes y lugares que veo recuerdo el amor que me heredó. No es que sea chocho, sino lo que tengo es mucha pena, y quiero pedirle un favor, puedo en Ud. Encontrar a mi madre o decirle mamá, porque aparte de Ud. No tengo a nadie más. Estoy en la orfandad me siento solo, y en un momento determinado me pregunto que seria de mí si no le tuviera. Quiero tener calor de madre, junto con mi cachorro, juanchi.
Rosario con las lagrimas en las manos endilga, es triste lo que dice tu corazón por medio de tu boca, yo a ti Juan, te quiero como si fueras mi hijo desde que naciste, así que no hay problema entonces en decirme mamá; díciole lentamente conmovedor anda a cambiarte hijito, porque te vas hacer tarde al colegio.
- Sí ahorita
El polvo, las piedras las aislaba de la vida, que es el agua, Rosario entrega su balde con un pequeño agujero a Juan y dice: Por favor antes me puedes pasar un balde con agua, yo, ya no puedo estoy vieja.
- Sí... - Aquí esta el agua, nos vemos por la tarde, agur.
Gracias Juan, dice la desconsolada mujer que ya no podía moverse con facilidad, trastabillándose.
Al estar ya dentro del colegio, se siente solo porque a nadie conocía entra como si para él fuese un mundo distinto, un mundo en el cual se tienen que medir nuestras acciones, en el aula que en la hora de la ausencia del profesor ponen en manifiesto la bribonería que vulneran hasta los pétreos sentimientos, un mundo en el cual el fuerte se salva por su tenacidad, poderío y voz tajante en dar ordenes, más el enteco como Juan caía sumiso, se caía a cada paso, por la supuesta broma que hacían los que se denominan sus amigos al ponerse como piedras en su camino.
Juan cansado de tanto abuso, les dice que era suficiente.
- Me estas tomando de tonto o que es lo que sucede, si quieren mi amistad, gánensela, pero no ruinmente; Seguramente Ud. Son masoquistas.
Dígame, vienen a estudiar o hacer gasto en vano a sus padres; porque sus padres, yo sé que quieren lo mejor para sus hijos, lastima que ya no la tenga presente a mi madre. Pero Uds. Si la tienen y deben llevarle satisfacciones y alegría, para no hacerla sentir mal.
Echase a reír todo el grupo, diciendo:
- Que tiene este idiota, mira nosotros estamos aquí porque mis padres nos coaccionan hacerlo, trabajan bastante para que nos matriculen en esta escuela, sino yo que tengo que hacer aquí, los profes no quieren enseñar, mas se preocupan en prestar mas interés a sus laudables protestas, pidiendo al gobierno que aumenten sus miserables sueldos, mas me llama la atención los jubilados que no pudiendo caminar salen de sus casas, dilapidando sus ultimas palabras y sus pasos.
- Miren, todos los que son ciudadanos, son tontos porque estudian mucho y luego los empresarios de Perú los explotan, eso es lo que quieren; lo que gana un buen profesional en un mes yo lo gano en un día o dos. Así de fácil, en este mundo tenemos que aprender a mostrar nuestra supremacía, para tener subordinados, caso las colonias, porque existen las colonias, las colonias es la sangre, para el murciélago, el pueblo es la colonia y el murciélago todos los conocemos tácitamente, quizá no entiendas, hablo de los bloques económicos de los países tercer mundistas.

- Estas equivocado Manuel, que pasaría en el hipotético caso, que todo no te salga como has maquinado. Vienen la policía y te encuentran con las manos en la masa y te privan muchos años de tu libertad, aunque ya no pueden, no somos libres, causarías dolor en tu casa, porque tus padres estarían pendiente de ti, visitándote en maranguita cada semana, si los permiten el ingreso, porque hasta donde mi razón, deja ver, las familias pobres les niegan la entrada, por encontrarse en cutre estado.
- Se ve que tú Juan no sabes todavía nada de esto, si quieres te enseño y podemos trabajar juntos.
- No, me niego rotundamente, me voy, que perdida de tiempo.
Llegando a su casa en la tarde...
Rosario la mira, extendiendo su mano sobre su decaído rostro, acariciando su cabello, dando palmaditas en la espalda; encontrando antilogía, tristeza y fastidio en el rostro de Juan, y le dice:
- Que té pasa hijo.
Estoy indignado en ver al pobre, empobrecer más por las clases sociales; que por el mal uso de la propiedad privada la gente se aliena y se empobrece...
El pobre, que es pobre más cerca de la miseria está, mas adelante desconocerá el dinero. Pero sabemos al final que no es delito ser pobre, es un designio neoliberal.
Mamá; hoy en el colegio, les observe a mis amigos que no piensan más que en el dinero, el dinero les tiene cegados a mis compañeros, dinero quieren para sacar a su enamorada a pasear, dinero para comprar marihuana, etc. Si sigo, podemos llegar a conclusiones verdaderamente dramáticas.
Esto explica implícitamente, qué valores los imparten sus padres explotados que viven con apenas tres soles diarios, estamos todos desnutridos.
Rosario no podía parafrasear con exactitud sus pensamientos no pudiendo enfocar el meollo del asunto, su lengua se hacia un nudo la pronunciar precisamente la dicción oligarquía ni mucho menos podía hablar sobre el sistema capitalista, yo no encuentro nada perverso en este sistema decía, orgías demagógicas, su boca y su mente ante un inmenso muro paralizados sin poderlo rodear, cuando se preocupa por buscar un pan para mitigar el feroz hambre que todos los días se convierte en el empedernido enemigo a matar.
Rosario tenia miedo de expresarse, de abrir la boca; después mas de 500 años de dominio es notorio y comprensible, ella como a de ser decía: Esto no esta bien que andes diciendo, porque yo ya no quiero tener problemas con la justicia.
Mejor hijo vamos dejarlo ahí nada más porque a mi no me gusta mas pobreza ni la cárcel.
Juan áseme un mandadito, cóbrale a la señora Fausta 2 soles que me debe de su ropa que la lave.
- Ahí voy
Sin iterar mas, abrió con cuidado la puerta, que no se vaya venir abajo, bisagra carcomida del oxido, solo una resistía volátil, frágil, denominada puerta, en el interior no se necesitaba ventilación ni aire acondicionado, clima caluroso de una fogata de leña, pedazos de cartón algunas veces de boñigas, secadas y almacenadas robadas del lechero a furtivas, él los negociaba como un potente generador de suficiente calor para fundir el acero, plomo, hierro en la fragua rústica y también es útil en el caldeamiento de cal.
Sale cuidadosamente ve a su derecha, a unos cinco pasos a su propincuo amigo Pedro.
- Hola, como has crecido eh, exclamo pedro, todo inquietado, estírase la mano, pegándose sintiendo el calor el uno del otro a un mas cerca, se abrazan efusivamente, desperados y luego se apaciguaron...

Encontrándose después de un largo tiempo, mirándose los dos ojos llorosos e hicieron remembranzas de felices momentos que compartieron, Juan cuenta a Pedro de la muerte de su madre y los tristes incidentes sucedidos, Pedro, enmudece por que la quería mucho como a su verdadera madre, cayeron lagrimas haciendo competencia al piso y luego las condolencias, cuando Juan dice:
Tu sabes que cuando se nos muere nuestra mujer quedamos viudos, cuando se nos muere nuestra mamá quedamos Huérfanos, y cuando se nos muere un hijo...
Como la podremos llamar. Yo sé que en los 83 mil vocablos de nuestra impuesta lengua española no hay calificativo, yo quisiera ver morir a mi mamá, pero por ningún motivo que mi madre entierre a su hijo ha de ser terriblemente doloroso, ver descender su sangre de su sangre, su carne de su carne que es su propio hijo. Con esto me pongo a reflexionar, porque esto me consuela me da alivio, después de haberlo perdido a mi querida madre, mejor es preferible, cambiar de tema, me puedes esperar un momento hasta hacerlo un mandado a mi mamá.
Si, puedes ir. La gente se paseaba inactiva mirando el piso como ese fuese la dirección a seguir, una niña también veía intranquila con los hombros descubiertos su vestido roto, en su rostro se encontraban una huella de una uña, tenia las manos y en especial las muñecas rojas rastros de algo malo le había sucedido, la niña hace unos meses que perdió sus padres, seguramente que han abusado de ella, no tiene a nadie, esta mas sola que una persona en venus dijo Juan con cierta nostalgia moviendo la cabeza, ahh. con asombro abrió la boca Pedro diciendo Vuelves rápido para seguir dialogando y para tomar una gaseosa que tengo de mi agitado trabajo y tengo que regresarme rápidamente, para que no se nieguen en pagarme, diciendo indolente u por omisión, que es feo, cada vez que veo que pasa un joven, cualquier señor, noto tristeza en su rostro no se que tendrán, pero hay que ser felices con nuestro trabajo, nos paguen o no, será justo no poder leer un libro, no poder realzar nuestros conocimientos, limitarnos en ver blanco y negro, nos presentan el color morado que bonito color, habiendo una infinidad de colores, por ejemplo el pintoresco color de una mariposa, trabajo mucho y luego fin de mes no me alcanza, mis gastos son mayores a mi salario Mínimo real, mientras que otros viven del pobre, ganando en un país que esta en el abismo, un abismal honorario, sueldo, emolumento mas de los 30 mil soles y 18 mil dólares.
- Sí, por su puesto
Aquí esta mamá los 2 soles que me pagó, y sabes con quien me encontré, con Pedro mi amigo.
- Porque no lo traes para tomar un refresco o para convidarle nuestra sopa, nuestra pobreza es lo único que puedo darle, Rosario, una mujer de tez blanca, rostro flaco, ojos hundidos, labios secos por el polvo que es levantado continuamente, ensuciados, piernas un poco mas gruesa que el palo de una escoba, vestía de una falta, azulina oscura, amarilla que ya perdía su color no se podía saber el color exacto.

Pasa Pedro, siéntate y discúlpame por mi desatención, estoy abobado con mucha preocupación, su perrito sé corrió a acurrucarse, sentía un feroz miedo a las personas.
- No hay problema que tu y yo nos conocemos desde chicos ahora con la edad que cualquier ser quisiera tenerlo, no tengo porque extrañarme de tú comportamiento. Yo también soy así. Por ejm. Fui ingrato un mes con mis padres, recién hoy vuelvo de mi trabajo; que por insistencia y súplica de mis padres me la dieron por Miraflores, tú sabes que queda un poco lejos tengo que tomar dos carros.
recuerdas Juan las excursiones que realizábamos, recuerdo cuando tu fuiste perseguido por un perro cuando le arrebataste su comida, para podernos banquetear con los huesos que tenían un pedazo de carne, recuerdas los palazos que asentó sobre nuestros hombros de una empleada embravecida, por pedirlo pan, no lo queríamos robar planteamos la propuesta que nos proporcione todos los días las sobras de los platos y migas de pan: me despedirían si hago eso, pronunció estallando, haciéndanos ver estrellas de un sartenazo, sus neurotransmisores ya no érase muy eficaces, le recomendaría que comiese un plátano, puede que si les dé agilidad por ende mas velocidad en los mensajes, nuestra vaina de mielina es distinta a la de otro adolescente, niño de las zonas residenciales y no de los suburbios, los cerros abandonados - Pedro, deberás no, tu no sabes que problemas tengo ahora, me puedes conseguir un trabajo por allí
Juan pero tus estudios, contesta Pedro.
- Luego puedo estudiar, además soy un autodidacta, cuando estoy en el colegio aprovecho a lo máximo los libros que tienen la liliputiense biblioteca, le doy duro al estudio, estudio hondamente los siete ensayos de la realidad peruana ¿. Ahora me importa tener algo en el bolsillo, Y a la ves para ayudar a Rosario, porque ella ya no puede lavar.
- Puedes hacerlo como lo hago yo, estudio en la noche y trabajo en el día. Por allí indagare y luego te aviso.
Entonces adiós... señora Rosario y Juan, luego les visito.
Pedro salió dándoles la mano sintiendo manos callosas, ásperas, al de igual de una chacarero después de haberlos apretado la mano dándoles un leve sacudan, también de compartir con sus mas intimas amistades su gaseosa que les había guardado con mucho amor.
Ya se hizo tarde, que serenidad de los pájaros y de la gente viendo llegar la noche, para amanecer un nuevo e igual día.
Juan se acuesta después de haber tomado una taza de leche con una tortilla, pan adornado con figuritas, se imaginaba todas las noches, como quisiera que todo fuese real, no se olvidaba de decir todas las noches. Después al día siguiente Rosario le dice que vaya al panadero decirle que le de pan seco, para darle mojándole al pobre perrito decía, el panadero es un persona solidaria todos los panes que sobraban se los envía, de igual esperaba que vayan a recogerlo, luego tienes que ir barrer tu casa, porque ya hace meses que no vas a verla, pronunciaba Rosario que algunas veces no la visitaba porque le traía tristes recuerdos
Juan le dice:
- En estos momentos pensaba ir, gracias por hacerme acordar.
Al entrar por el denso pedregal, la entrada de su casa, Juan dobló la cabeza repentinamente ver la voraz rapiña de un adinerado que quiere adinerarse mas, Juan ya tenia nociones concretas, quien esta tras de un desalojo, privatización, expropiación, estaban cambiando las puertas, los adobes estaban bien cimentados los unos con los otros, pero la derribaron, comenzaron a construir en ese espacio una tienda comercial
Súbitamente puso el rostro triste, ver poseer a otros lo que antes le pertenecía, corriendo fue y hablo con los que estaban construyendo y vilmente a puntapiés lo votaron, peor que a un perro. Diciendo que haces mocoso, no fastidies estamos trabajando, pero el insistía hasta el garrafal ¡carajo! Vete.

Regreso donde Rosario y le narró tal acontecimiento. Y no acudió a su ayuda, por temor a que la puedan encarcelar, porque ya una ves estuvo en líos con la justicia, la encarcelaron.
Cuando era joven cuidaba a una niña en una opulenta familia, cicateros que un sol querían dar para el helado de sus hijos, a pesar del río de lágrimas; En donde ella llevaba a la escuela a la niña y en el itinerario de dos cuadras, entre el jugueteo, peculiaridad entre los niños, unos niños hambrientos arrebataron su refrigerio, niños dueños de la basura, acompañado con perros y los ratones, obviamente la niña inmediatamente le contó a su papá y la mandaron encarcelar sin ninguna contemplación, acusándola de haberse robado unas joyas valiosas, como no - tenia dinero, no pudo salir durante un largo tiempo.
Esos años pasados en la cárcel fueron terribles en un constante martirio. Pregonando su inocencia pasaba el tiempo.
Durante ese tiempo los utilizo para reflexionar y temer mas a las personas con buenos recursos económicos, de beuna adquisición económica; mas que todo la era terrorífico contrastar con la gente.
Juan no sabia que hacer ante su negada ayuda de su madre, nuevamente se encontraba en apuros, que parecían no tener remedio; angustias y dolor acorralaban su vida.
Juan sollozaba diciendo: Me parte el alma estar así...
Hasta Rosario que es como su madre sé hecha para atrás.
Juan retornó para mirar su humilde morada como terminaban de destruir y comenzaban a construir, lloraba diciendo como la vida me castiga, con el látigo de fuego que me quema el cuerpo, traspasa hasta la tripa.
Doloroso es ver destruir el espacio que nací y crecí. Ese techo que nos dio por mucho tiempo calor y abrigo a mi madre y a mí es triste recordarlo regando sus bellas flores para que no sufran ningún mustio.
Estando allí rodando toda la tarde ahora sentado desde lejos mirando su casa destruida se acerco un sujeto de rostro arrugado, enjuto, con dolor intenso de las piernas y de la columna; vecino de su mamá y le dijo que puedes hacer Juan con esa gente...
Juan mirándolo su casa y al vecino desato en llanto...
Echase abrazar al vecino para un consuelo.
Juan le hace una pregunta quienes son los actores de esa construcción. Y el vecino contesta, es un destacada empresaria, se llama Ruperta de la Riva.
Juan se basaba en su reticencia diciendo: ¿Qué vieja impía no le importa el sufrimiento ajeno ni mi dolor?...
El vecino también ya había sido desposeído de sus pertenencias, siendo cruelmente sometido cuando vivía en las serranías, con la experiencia ya vivida dice: sí, en esta vida Juan, en los colegios estatales nos enseñan a obedecer y a obedecer, mientras en los colegios particulares enseñan avasallar, dominar hasta esclavizar, si éste no obedece a matar. Dominando e imperando siempre él mas fuerte, los maestros cuando salen en sus protestas siseando la miseria que los pagan, son relegados en palurdos, perdulario, terrorista para capear piden su pronta escisión y seguir viviendo del pueblo, esa el la poderosa razón que los grandes sindicatos son abolidos.
-Si entiendo vecino que haría Ud. bajo estas circunstancias.
Dándole su retórica respuesta el vecino decía: Yo me sentiría igual que tú desesperado ante la impotencia de no poder hacer nada, si haces algo te matan y todos tenemos alguien por quien sacrificarnos de sol a sol y llorar, él además agrego: ahora las ultimas noticias que llegan, son tergiversados por los medios de comunicación somos engañados, mercantilismo de los medios de comunicación, por ejemplo el problema que tienen los campesinos del sur, norte y centro, el Callao, Huancavelica, Ayacucho un pueblo abandonado, flagelado por la pobreza, miseria, ellos pueden salir de la pobreza, no hay apoyo del gobierno, al contrario son atropellados por él, al entregar sus terrenos a manos capitalistas expoliándolos, al abrir sus fronteras, Chile no lo hace, no solo entrega su terreno sino hace una entrega total, su vida, honor, dignidad, voluntad, entra en calidad de esclavo el dueño de ese pedazo de tierra; No teniendo otra alternativa, dando vertiginosas ganancias al capitalismo, los campesinos desarrollan la agricultura extensiva, generando mas pobreza porque producen papa, maíz, trigo, etc. para poder vivir.
Sucede igual que a ti, es notorio se sabe que sucede en todos sitios igual, siempre donde se pueda usufructuar, son fieles seguidores a sus bastardos intereses personales, si queremos cambiar nuestra realidad de nuestro país, debemos ser drásticos con la definitiva abolición del sistema y tomar conciencia para no caer mas en la ruindad, llevando siempre en la mente, el hombre nunca morirá de rodillas, levantemos nuestra estridente voz, diciendo basta ya de tanto abuso, explotación, no mas plusvalía. En caso contrario nunca tendremos una educación de calidad, será eterna el atraso y la pobreza, porque la moral de un político es ganar bastante y trabajar poco y nosotros los olvidados, marginados, oprimidos, juegan con nosotros, diciéndonos que hay democracia; libertad, justicia, vemos como es la justicia, a favor del pudiente; todo esto lo dicen para estabilizarnos, donde esta nuestra autonomía, nuestro libre albedrío, porque cantamos el himno nacional, someramente; los seamos libres siempre, no somos libres, busquemos la libertad, o seguiremos esperando que alguien nos salve..
Dígame vecino nada más se puede hacer o es que estamos siempre esperando a que otros lo hagan por nosotros,(don José de Martín)(risa) estamos esperando que alguien nos salve en ves, de actuar, tenemos que ser fuertes, astutos y actuar con mucho tiento para poder doblegar a nuestro enemigo.
- Pero antes tenemos que tener bien en claro, Una pulga, entiéndelo, nunca por nunca podrá matar a un perro mientras no este en masa.
- Yo le juro por mi mamita, que no los voy a dejar con el privilegio de quedarse con mi terreno y el espacio que nací, crecí, el lugar que vi tener una puerta gracias el esfuerzo de mi mamá a ella le costo una asas cantidad de dinero. colocarle una pequeña puerta, dos muros y una estera encima. Acuérdese que yo lo recuperare a como de lugar.
Rosario en su casa preparando una exquisita cena, a la vez preocupándose que comida preparar el día siguiente, porque no tenia todos los elementos necesarios, ingredientes para un sabroso potaje, lo único de nutritivo que poseía era los huevos que quitaba de la cabeza por un rato la gazuza. Paso a llamarlo a Juan.
- Juan pasa a comer, y Juan acato a su llamado.
Es todo lo que pude comprar hoy por que no me fue bien con el negocio, tuve que recoger corriendo mis cositas, la policía llegó desparramándolas, todo que salvar pude fue eso nada más. Señalo haciendo ver en el diedro, dos pilas, una corta uña.
- Esta perfecto no te preocupes mamá, esta rico. Gracias, no te preocupes, esos malandrines sé que también sufren, el hambre en este país les lleva a una ola de renuncias y suicidios.
En la ciudad un policía estábase causando una barahúnda, queriéndose lanzar del techo solicitando al presidente que aumente su sueldo, por otro lado un poeta crucificado, un pintor retratándole pidiendo la promulgación de la ley del artista, promoviendo la cultura y el desarrollo del país..
Mamá lo que más me preocupa es mi casa que ha sido derribada y yo sin poder hacer nada.
- Olvídala ya no vale la pena luchar por esas tierras, me preocupo mas por mi hermana, que vende su cebolla en el mercado, tendrá que pagar los impuestos, si ella apenas al día puede obtener 5 soles para que pueda comer, si paga se muere de hambre.
Mamá recuerdas la obra de Ciro Alegría, el mundo es ancho y ajeno. Porque tenemos que amilanarnos y darnos de antemano derrotados, sin haber luchado, luchemos juntos y ganaremos. El hombre podrá ser vencido pero nunca derrotado. Puede el hombre gritar mas cuando no le tapan la boca y morder.
Juan llamaba a Pedro para que se uniera en su lucha, no - tenia otra persona más propincuo hacia él.
- No estoy muy segura que podamos decía Rosario sabiendo de pasar muchas escollos. Si Uds. no son muy confiables, que podría ocurrir si todo el pueblo a un solo grito se levantara y reclamara la pertenencia robada, las palabras bonitas como nuestra libertad, justicia, democracia nuestra vida, que hoy siento viva mañana quizás muerta.
- Mamá a mi no me gusta las injusticias, ni la mala distribución de la riqueza, recuperaré lo que antes fue mío, pregonaba Juan.
Los trabajadores en la construcción hacían unas breves paráfrasis, sobre el chiquillo revoltoso, que reclamaba su casa, decirlo casa es más elegante que choza. Los trabajadores se dieron cuenta que era una injusticia lo que estaba cometiendo Ruperta. Al entrar y robar brutalmente lo que no le costó ni una sola moneda. Reflexionando los trabajadores se quejaban de trabajar mucho, por un miserable salario real que no podían cubrir todas sus necesidades vitales, exacerbados que salía humo de su cabeza pensando.
Los trabajadores se ponen dialogar hablando así:
- El presidente dice tener un programa a trabajar, que dará trabajo a mas peruanos, ese trabajo podrá matar el hambre unos cuantos días y el resto de días nos morimos, él ha impuesto nuestro salario mínimo legal de 410 soles, resulta insuficiente y la ley del las ocho horas.
Por allí de repente se paseaba la apocalíptica de Ruperta, les escucho e inmediatamente les riño por estar hablando estupideces en la hora de trabajo. Les ordenó seguir trabajando si no les despediría, que ley de las ocho horas trabajen las doce horas, sino ya saben.
Después de haberlos constreñido, les hizo una pregunta, ¿Quién era ese mocoso?.
Ellos responden. Dice, que es el dueño de esta propiedad; échase a reír Ruperta... ja, ja, ja. Que tontería es esa.
Para justificar ante sus trabajadores dijo: Esto me costo mi dinero por lo tanto nadie me puede decir que es suyo.
Si regresa otra vez, agárrele, yo ya sabré que hacer con él.
- Pedro te llamo para decirte que tengo un grave problema no sé si te puedes unir, o quizás conozcas a alguien que pueda cooperar con esta mi tribulación que se convierte en digresión. Recuerdas la casa que vivíamos mi mamá y yo, esa casa nos los están quitando, y lo más triste es no poder hacer nada.
... Espérate, en un rato llego.
Pedro estaba trabajando de jardinero y se había enamorado muy intensamente de Miurka, una mujer bellísima, hija del patrón de la casa. Ella es el sublime bálsamo y venero de inspiración, ella ponía algunas veces en libertad su lira, es una poetiza y Pedro un poeta. La poesía fue el buen inicio de esta majestuosa relación. Pedro mantenía una buena amistad con Miurka, amistad que explotaba algunas veces en un fuego de pasiones. La cual le permitía abandonar su trabajo.
Pedro salió con rumbo, brindar ayuda a su amigo.
Llegando Pedro a la casa de Rosario, llama a Juan y ya no estaba, había desaparecido misteriosamente, sus estelas se desvanecieron y nadie absolutamente nadie podía dar una información certera de su paradero, saliendo Rosario de su casa haciéndole pasar a Pedro. Y Pedro decía:
- Que pudo pasarle parece habérselo devorado el suelo, que no lo encontramos en ningún lado, a ti no te dijo nada a donde iba.
- Anoche salió a mirar su casa. Como no podía dormir. Yo la detuve diciendo: Que vas a salir de noche es peligroso, hay mucha gente mala que te puede hacer daño, pero él obstinado, no me hizo caso y salió y no ha regresado desde anoche, tú no sabes Pedro, que dolor me causa la ausencia de Juan, yo lo quiero como si fuera mi verdadero hijo.
- Vayamos a averiguar, que sucedió el no se puede desaparecer así, y me preocupa mucho, no poder nadie decidnos algo.
- Caminemos, en dirección a su casa.
Llegando a la ruina, construida, se encuentran con los trabajadores, que seguían su rutina como si nada supieran; Pedro les dirige la palabra diciendo:

- Por favor me pueden decir si por si acaso han visto a un joven merodeando por aquí.
Los trabajadores agachan la frente sintiéndose toda su culpabilidad. Yendo Rosario a su inigualable intuición deduce que ellos saben algo y que no lo quieren decir, se lo contó a Pedro.
Pedro levantando la voz endilga.
- Uds. No pueden construir aquí, esto ya tiene dueño, y quien es su jefe. Responde un trabajador, se llama Ruperta., Ruperta de la Riva,.
Este nombre a Pedro le causo escalofríos y un fuerte pasmo, dejándolo extático, ella es patrona de la casa que trabaja, Rosario dijo: a Pedro, vámonos mejor, te veo que te sientes mal.
Pedro a pesar de su gran fluidez de palabras no pudo abrir la boca, solo dijo. Si parece que es preferible.
Caminaban por el sinuoso camino, pedregoso de regreso a su casa, Rosario le hizo una pregunta.
- Pedro tú la conoces a esa mujer.
Si, ella es mi patrona.
Replíqueselo Rosario
- No te estarás confundiendo.
- Claro que no, estoy seguro, Miurka, la Hija de la señora Ruperta, me estuvo comentando de alguna construcción que hacia su mamá, para poner una tienda comercial, en la cual su papá no estaba de acuerdo, su relación no estaba en homeostasis total, permanecía en una constante desavenencia por esa cuestión de la tienda comercial, no podían hacer una buena concertación; Miurka ya estaba harta de todo estas mal hilvanadas querellas, que solo buscaba el mal ajeno, Miurka solo lograba despejar su mente y eximir su alma, leyendo mis poemas, muchas de las veces corrigiéndola por no estar bien la métrica, rima, sonetos, me enseño el llamado verso libre, el caligrama, me enseño escribir libelo a los políticos.
- Déjamelo a mi señora Rosario, yo me encargaré de encontrar a mi amigo, y maquinare como virar su buena solvencia económica de arpía mujer, te puedo aseverar, por dinero entregaría su cuerpo al mejor postor.
De acuerdo entonces ahí le dejo señora.
- Que te acompañe Dios y que tengas suerte, propala con esperanza Rosario, ya no sabia si Dios le escuchaba, en su mente sobrevolaba una vaga idea tembleque queriéndolo dar alguna señal, Dios existirá, hay otra posibilidad que nosotros con nuestra razón hayamos hecho parecer en el curso de la historia, es absurdo como la vaca a de ser Dios y porque genera sangrientas batallas con los que lo protegen como su Dios y los que buscan aplacar el hambre comiendo de todas maneras carne cruda, una mordidita gritan los niños tras un hueso. El señor que me contó la historia y su régimen de la religión, objetivos, murió, asesinado por la SIN, no termino en contarme todo mas detalladamente: dejando sus hijos huérfanos y una vieja mujer como yo viuda; como es posible que el Corán sea una Biblia, si fue hecho por un hombre Mahoma, pero hay quienes se fanatizan y se alienan como los fieles seguidores de buda, surgiendo este como una diferencia de castas, el hinduismo, el Veda, el judaísmo, Moisés, sionismo, islamismo, la geopolítica como un ser vivo, fue considerado una Biblia para los alemanes de la alta alcurnia, serán salvos, mi Dios se apiadara de ellos o su Dios será generoso con nosotros los cristianos, América latina es ultra religioso diestro camino hacia una esclavitud y sometimiento, no hay inversión en la educación, doloroso; yo no sé porque hay tantas vírgenes si fue una sola quien dio la luz a Jesucristo, si alumbro la virgen entonces porque tiene que ser virgen, yo digo siempre mi fe es poderosa cuando no sé responder este tipo de temerosas preguntas, la Biblia dice que puso sobre la faz de a tierra a Adán y Eva, la interrogante es como poblaron el mundo, hice por curiosidad e inquietud una pregunta al sacerdote, quien ponía huevos por docenas, en cada mujer tenia seis hijos en el lugar de su evangelización, el padrecito me dijo habían otros hombres también hija mía, no me preguntes esas cosas, di amén nada mas Ok. Su ademán del cura con la mano, un raro asterisco sobre su pecho, es impresionante, los bellos de su mano y los cabellos se pusieron tiesos ante la pregunta.
De esa experiencia me sentiría ridícula e intonsa seguir burdas ideologías, yo creo que es meticulosamente cultivado con nuestra ignorancia.
- Suerte no me la de, porque ya he tenido suficiente, disculpe es una broma... mis bendiciones, reclama Pedro.
Ruperta estaba reprimiendo e interpelando en un lugar desértico y lejano, todo desvaído el muchacho hacia denotados esfuerzos para escaparse mas no podía, él pensaba, si me mata que será de mi madre, se muere de un infarto yo no quiero ver esto, por favor Dios mío ayúdame.
La soga cortaba su piel, el brazo quería salirse, un pedazo de filete, su muslo la pulpa también lentamente se comenzaba abrir, soga como un filudo cuchillo; como tuviera a amigo pedro aquí, le diría que me suelte, aunque el hubiese hecho si que lo pidiese, el es bueno no sabia hasta donde puede llegar la maldad de la gente asesina exclamo en voz silenciosa y su rostro en lagrimas, me siento desarme como un rompecabezas jalado sin su tablero, se como siente el dolor intenso el animal, esquimal en un camal, me siento cerca de la muerte, nunca en mi corta vida tuve tanta ilusión y visión, ha de sentido antes esta sensación que tranquiliza el alma e impulsa hacer grandes hazañas; Hubiese preferido seguir viviendo para compartirlo con mis semejantes y no quedar tan solo siendo un intelectualoide, o un soberbio en saberlo todo, en los países pobres oprimidos no hay buena educación, todos dominados y dirigidos por el (FMI).
Estábase en las lejanías de lima, aproximadamente 4 horas y media a cinco, a las afueras de la ciudad teniéndole atado las manos y los pies, permaneciendo tendido en el piso, inmóvil, de bruces, con la cabeza un poco hundida en la arena, cuando alzaba la cabeza sentía que el sol lo ponía a la brasa como un pollo, mejor no preferiría mirar, el cuello nada mas podía mover, todo su cuerpo envuelto con una soga fuertemente, la soga aparentaba estar pintada de color rojo, la arena parecía gelatina de bolsita, a simple vista; estaba metido en la maletera del auto, antes, para que no pueda ensuciar su lujoso auto, siente Juan un sacudón, y ya estuvo en la arena, tibia, que se calentaba increíblemente, la gelatina ya había sido procesada, es decir ya seca lista para embolsar.
Ruperta, decía con voz brusca, sonora y convincente. Cada vez que hablaba se notaban las muecas en forma de una fiera mujer, un verdadero animal fiero, con tendencia fisonómica a una payasa de circo, su nariz roja, bien roja, estimo que tenia cáncer en la nariz, su mentón colgaba y se movía en forma de un péndulo, sus ojos azulados a la fuerza preferirían estar solos, naturalmente.
Tú comienza a rezar, porque aquí nadie te salvará, vas a morir, ja, ja, ja, decía abriendo su cloaca un desaguadero con un fétido aliento, no soportaba él cuándo se acercaba, decía triste Miurka para su padre, que bastante amaba teniéndolo siempre en su mente.
Dime bodoque porque te atreves, refutar mis quehaceres, a mi ni el presidente puede impedirme hacer lo que hago, soy libre de hacer lo que quiera, realizo solo con un propósito que es generar mi riqueza, dimanado así el valor agregado que es delicioso en todos los enfoques económicos, sabes porque, el presidente también puede usufructuar de mis ganancias, trabajamos a medias, por eso el tiene que apoyarnos promulgando leyes a nuestro favor, bajando los aranceles, los impuestos, de que sirve que ayude a los pobres si no generan ganancia, el valor agregado, el tiene que apoyarnos a los grandes, tiene que seguir privatizando, solicitando mas prestamos al fondo monetario internacional, para que aumente la deuda externa y nosotros podemos tener mejor bienestar y lujos.
Hizo un puño para asentar sobre la mejilla de Juan, dándole con todas sus fuerzas, como de las películas, pensaba, resulto doliéndole, se lastimo, para que no se repita el mismo dolor en la mano, decidió sacar el zapato y con el taco de este mismo cometía el atroz atropello, golpeaba y la pisoteaba como a una serpiente, sin que este pueda reaccionar, la hizo emerger un grito de sufrimiento, el taco ante mucha presión se cayo al piso embarrado con sangre. Ruperta persistía diciendo, ese terreno me pertenecía y la perra de tu madre me la arrebató a mi marido y ahora he venido a poseer lo que es mío. Tú eras mi óbice pero hoy me exentaré.
Aquí en este desierto perderás la vida y serás un putrefacto.
Aquí nadie te socorrerá o te darán agua en tu sed, ni mucho menos comida en tu hambre. Ajustó mas la sirga y se marchó con pasos firmes como una gloriosa vencedora..

Juan angustiado gritaba, ese desvarío de palabras paso por desapercibido, no entendió que decía, él no se hace problemas por estos disparates, sino el factor poderoso de zozobra es el sol, llama, llora, grita hasta ya no poder emerger un pequeño chillido, pero nadie, acudía a su llamado, el sol radiante que flagelaba su débil y delicada piel con tal ímpetu que hacia secarse la boca y la piel se comenzaba enrojecer, comenzaba arder intensamente aumentando la desesperación e inanición. El sol continuaba insoportable... Juan agonizando sin poderse zafar de la cuerda.

A la casa de Ruperta ingresaba en esos momentos Pedro, un adolescente flaco, de un rostro pálido estirado y con una mirada cautivante, mirándose recíprocamente Miurka y él a los ojos, Miurka no podía resistirse y lanzarse con todo sus artimañas a conquistarlo, se mordía la lengua para no decir una estupidez que podía decir viéndolo, los poetas son raros avezados e indescriptibles, son magnificados por el numen; ellos miran el mundo desde todos los ángulos de elevación, depresión, midiendo el volumen y magnitudes de situaciones enigmáticas y dogmáticas resuelven sin ninguna dificultad; tu Pedro me dices cosas bellas, buscas la libertad odias el desdén, injurias, opresión, esclavitud, sometimiento, esa es la razón que despierta mi blasón y venero de inspiración para luchar hasta su disolución, estrambótico son mis sentidos e imaginación que encuentro poesía en todos partes: Decía Miurka estirada con ropa de baño y un libro sobre sus tersas piernas, descubiertas, echada largo en largo sobre una perezosa, solitaria estudiando para un examen, hasta la llegada de Pedro, cambiando el clima de soledad, salió el sol, de estar antes todo nublado.
Pedro hizo una retórica pregunta; donde esta tu mamá, pero antes no lograba sacar de la cabeza la idea del paradero de Juan, donde estará Juan, se paseaba la idea en la cabeza sin poderlo decir vete a molestar a otra parte.
- No tengo la menor idea, solo sé, que salió desde muy temprano apurada a trabajar y esta de regreso en noche, ¿porque la pregunta? Dijo moviéndose, haciendo movimientos de cadera y secando el estomago, saltando sus mamas ya casi terminadas en su desarrollo, como llamando la atención de Pedro.
Pedro tartamudeaba apretando la lengua y solo dijo: Cuales son los lugares que suele recorrer.
- Bueno, le gusta mucho el desierto y el mar.
Pedro trato de olvidar las mejillas con una mancha rosada, en cada lado y sus labios, rubíes de las Diosas.
Por favor me puedes llevar, decía desesperado Pedro, con una mirada llorosa y pasos desgarbados.
Miurka sin tener una noción exacta de lo sucedido dijo, no me dices el porqué, pero tú eres muy persuasivo Y bueno conmigo, pues... vámonos.
Sube, mi papá me enseñó manejar cuando tenia 13 años y ahora con mis 15 años, ya soy muy experimentada, que tal te parece eh...
Dime el porqué de esa cara, estas pálido, pareces un desquiciado o un paranoico, no quiero pensar que mi mamá tenga que ver en esta cuestión.
- Estoy muy preocupado por mi amigo.
Que pasa con tu amigo?
- Avanza, más después te cuento, acelera
Mira es grave tenemos que encontrar a mi amigo, tengo la certeza que tu mamá lo ha raptado.
La pista todo lleno de carros una congestión de transeúntes y vehicular, que no había como avanzar de modo alguno, tan solo esperar, mirando como la gente se desespera en vender un caramelo, que se convierte en un pan, Pedro pensaba en su amigo, que vivía de la generosidad del panadero, cuando Miurka con su intromisión aclara.
Que estupideces estás diciendo, como va hacer tal maldad mi mamá.
- No me crees...
- Bájate en este preciso instante, y déjame sola; ya no te quiero ver.
Pedro inmediatamente no se quedo callado, tu me has comentado que tu mamá estaba haciendo construir, con el propósito de poner una tienda comercial, la cual no te parecía nada bien y tampoco a tu papá.
- Si, pero que tiene que ver todo esto, es completamente aparte.
Tú sabes de quien es el terreno en donde esta haciendo construir, sin importarle el dolor ni el sufrimiento que esta ocasionando, una muerte lenta. En ese terreno estaba la dulce morada de mi amigo Juan.
Mi amigo visitaba antes y después que se posesionaran, cuando estuvieron construyendo fue a reclamarles porque lo estaban arrebatando su casa, y sus trabajadores le votaron pegándole, Y después otro día, fue a ese mismo lugar y ya no regresó, así me ratificó su mamá Rosario, que lo tiene albergado en su casa desde la muerte de su mamá como si fuese realmente su hijo.
- Discúlpame Pedro por no comprenderte, vamos a buscar a tu amigo, puso el pie en el acelerador y arrancaron a una velocidad increíble llegaron al lugar, comenzaron una intensa y minuciosa búsqueda, buscaron y buscaron, miraron a todos partes y lugares; percibiendo solo arena y mas arena, Pedro se decía en su conciente que no cauce risa en Miurka, en la ciudad hace frió y aquí que brutal es el calor. pasan las horas sin poderlo detener, ya de pronto era tarde, las 6:30 p.m. ya oscureciéndose, no se escuchaba el cantar de gallo, el ruido de los perros, el dulce silbido de las aves, el sol ya se había puesto, para oscurecer faltaba unos 10 minutos se sentía una inmensa soledad mas la preocupación ahondaba en estos dos rostros al no poder encontrarlo, ya oscuro, todo oscuro, oscuro Ven emerger una luz resplandeciente que se extendía a 20 kilómetros por hora.
Pedro y Miurka corrieron al lugar de la luz, encontraron a un ángel dándole agua cristalina y muy buenos ágapes llenando el estómago vació que no comió todo el santo día, se sentía una melodía de música que se interpretaba así; el pueblo tiene que apoderarse del estado, solo de esta manera saldrá de la pobreza, si esto no sucede, continuara imparable la pobreza.
Causando estupefacto a Miurka y a Pedro; de pronto la vieron descender y que lentamente desaparecía, originando una distante voz estrepitosa que decía:
Yo su padre. Presento, este mi hijo
Menospreciado ante mis ojos
Sufriendo hambruna estarán
en el mundo de los olvidados
Si no os daréis un pan
al quien tenga hambre o agua al quien tenga
sed, yo su Dios os doy mi galardón que es vuestra
magnanimidad en los cielos.
En la tierra, tierra para que construyan, quien sea...
Pedro y Miurka con profundo estupor, corrieron mirarlo, observarlo de mas cerca palpándolo, acariciarlo suavemente y decirlo te quiero, extendiéndole la mano, echase a andar, Juan hallase ileso; abrazó a sus amigos, que felicidad ahonda en estos dos amigos, alegría difícil de explicar.
Nuevamente regresaron a la fúnebre ciudad, llegando Miurka a su casa su mamá, ya le esperaba irritada su madre, la jaló las orejas, hasta hacerlas que se coloreen, por haber salido sin el consenso de sus padres. y la mandó a su cuarto de castigo.
- Hijo que alegría me da de nuevo volverte a ver.
- Se pusieron a llorar, es conmovedor ver una madre llorar por su hijo y la reciprocidad.
Hijo yo pensaba que te había perdido, pero me costaba mucho imaginar que ya no te volvería a ver, me hiere el alma, esto es el dolor de una madre, preocupándose por sus hijos. Muchas veces una madre si encuentra un bocado de comida por la calle, ella no lo come, se lo trae a compartir con sus hijos, una madre se desvela trabajando duro para comprarles un vestido, para comprar un pan, dándoles una buena parte de su vida. Yo no entiendo porque hay hijos que no se acuerdan de sus padres, viejitos ya muriéndose sin una ayuda están.
- Porque dices eso mamá.
Porque yo he visto con estos ojos casos conmovedores y verídicos que es imposible de creer pero eso es la realidad.
Todo vuelve a la normalidad, la lucha constante de matar el hambre, mientras Pedro vuelve a su casa porque no quería volver a la casa de Ruperta porque parecía un mero infierno.
Con el incidente suscitado, Juan contó al pie de la letra a Rosario, ella asustada, venciendo todos sus miedos, decidió ayudarle, no se quedó cruzado las manos fue inmediatamente a asentar la denuncia a la comisaría de ese distrito, haciendo unas concretas declaraciones, mandaron la orden de detención a Ruperta de la Riva.
Pedro al no retornar varios días, Miurka decide ir en su búsqueda, para por su puesto decirle que regrese, Pedro acata su petición y regresa. Llegando a su casa, Pedro saluda a Ruperta y ella mirándole con ironía de pies a cabeza, lavándole de vista se dio media voltea, a Miurka le dio una mirada torciéndole la vista, haciendo recordar cuando se exprimen la ropa.
Miurka entonces se fue alistar para ir a la universidad.
Pedro comienza su rutina, con un ojo en las flores y el otro en la otra rosa, Miurka y sin poder dirigir la palabra porque temía que la puedan despedir, si la despiden ya no le va poder nunca mas ver a Miurka.
Un miércoles de primavera lleno de jubilo y alegría. Mientras Pedro le mandaba una bella flor a Miurka. De pronto tocan el timbre, quien será exclamó Miurka, preocupada, una madre es una madre, siento algo por ella, sin ella yo no estuviese aquí, pensó poniendo sus manos sobre la cabeza, acongojada; luego se soltó, pero es justo dijo con una sonrisa en sus labios.
Llega la orden de detención a Ruperta.
- A que se debe su gentil visita señores policías, en que las puedo servir, decía con mucho eufemismo y elocuencia, coqueteando a los policías Ruperta.. Jadeante moviendo sus labios una sonrisa sardónica.
- Traemos una orden de detención por secuestro y maltrato físico y mental a un niño.

Como me pueden imputar así de una manera directa, pido primero interviú, una intensa pesquisa, pueden sondear mas, es un tema delicado, con esta minucia de viento que me traen me atosiga el alma. Que pensara mi familia, decía en su inconsciente en el recóndito de su solazada, oscura mente, tras de todo esto hay una intrincada cisma en el magín de su petulancia, para que quiero un chiquillo de antro sin nombre. Teniendo galeotes para hacer padecer, es absurdo todas estas imputaciones; yo no conozco a ningún niño. Es una argucia en mi contra, como se dejan llevar por un engaño, una mal formulada patraña, quien será el patán, garrudo que me quiere tener en sus redes, ya me la pagara, dijo nuevamente en silencio dentro de su boca, haciendo pequeños movimientos de lengua y de su cuerpo, grotesco. Tienen que buscar pruebas, fue la ultima palabra que dijo.
Señora lo sentimos mucho tiene que acompañarnos, dijo a la interpelada el teniente.
- Pues voy a bajar mi suéter, y los acompaño no tengo a nada que temer si no hice nada, decía todo turbada.
Ya en la comisaría, Ruperta se negaba rotundamente haberse raptado a Juan, en donde los policías que tenían terribles necesidades de dinero, a nosotros no nos pagan bien, esto lo saben todos, por eso es que los policías secuestran, roban utilizando sus armas, cometen una irregularidad vehicular, nos dan un propina les dejamos libres de una papeleta dijo un capitán de la policía y el mismo con sus adeptos sin medir la levadura teniendo el ojo y el olfato listo para oler y pedir al pobre desesperado dominado y pisoteado por la ley, canon sayón, en el intríngulis, generosa mano salva. Catando siempre dinero, mangaron a Ruperta llamándola, que estaba seria, mirada penetrante, traslucía bizarra y lozana haciendo que aprecien y distingan la calidad de vestido su opulencia aparte de los brillantes atuendos y zapatos; no dudaron un segundo en acercarse llamados por la buena adquisición económica, la pidieron una propina. Llegando así al careo, en donde salió airosa Ruperta, por soltar una buena cantidad de dinero.
Los denunciantes agraviados quedaron tristes ante la impunidad del caso, por el delito no puesto en punición. Los señores policías sordos y ciegos no pudieron apiadarse del llanto de esta mujer, los desgraciados de estos policías ya recibieron su paga dijo Juan, ellos diciendo que no hay huellas de ninguna clase de maltrato nos calló la boca.
Ruperta continuaba con la construcción dándole los toques finales, ornamentándolo.
Ya haber transcurrido un mes y haber sido inaugurado el seudo e hipotética tienda comercial.
Pedro seguía trabajando en ese mismo lugar, porque Ruperta no sabia los vínculos que sostenía él con la familia de Juan. Mientras tanto Miurka mas enterada estaba de sus malévolos planes de su mamá. Decidiendo dialogar con Pablo su papá, le juró a Pedro que no diría nada, pero ella rompe la promesa por voluntad propia para no estar mas después con la alelada y perturbadora conciencia. Le comenta todo lo sucedido y el papá apoyándola la abraza.
- Eso es una injusticia como lo vamos a permitir, tu mamá en ningún momento me comunicó que estaba construyendo por esos lares yo creía que estaba edificando en un lugar en donde pueda fructificar, definitivamente esto me enfada lo que hace tu madre. Hija no te dijo por donde estaba haciendo construir.
Sí en el Rimac, Y esta construyendo en un terreno ajeno que es de la señora Lucia. Que ya ha fallecido y a dejado un hijo que se llama Juan y mi mamá lo esta oprimiendo brutalmente, quizás ya sin calificativo.
- Lucia Cornejo, Lucia Cornejo...
Quien era papá, porque te pones nervioso. Se sienta pausadamente amarrándose de la silla.
- Yo, hija cuando tú tenias dos años, tu madre me abandono, encontrando amor en lucia, tuve una hermosa vida de amor con ella, mantuve una buena y agradable relación y quedó embarazada. La cual me vi obligado a comprarle un pedazo de terreno.
Ruperta volviendo en la tarde de su exhaustivo y árduo trabajo entra con pasos firmes. Diciendo hola como están, y como les ha ido el día.
Estábase ida, una apaciguada insanía se nota en su rostro, ya miraba distinto mi mama desde incoar pisar esas tierras con dueño.
Miurka y Pablo se quedaron taciturnos y no le respondieron ni una sola palabra, ante las injusticias que cometía y que estaba destruyendo vidas, la verdad estaba desnuda.
A Pablo le brillaban mas los ojos de alegría de querer ver a su hijo.
- En la casa de Rosario surgió de repente un inconveniente. Juan ardía de una fuerte fiebre, que no se le podía quitar, infortunio más grande, aumentaba cada vez mas, mas y más...
Rosario dice a Pedro ven inmediatamente porque; ya no sé que hacer. De Rosario todo sus ganancias se desaparecieron todos en él, trayendo yerbas de unos céntimos que solo podía comprar, preparándolas y rogando a Dios frotaban su cuerpo, es común cuando se enferman el remedio son las hierbas mas ahora no es la situación adecuada.
- Espérame ahí voy... lo comunica a Miurka y sale corriendo.
Entra por la puerta viéndolo a Juan postrado en la cama adolorido gritando ante el dolor y malestar general que causa la desesperación de la enfermedad y este reaccionada en la familia.
La cama es unos periódicos viejos tendidos en el piso, en el día son recogidos para poder movilizarse de almohada tenia unas viejas ropas desusadas, regalada por unos turistas que al verlos llorando por su mascota muerta de hambre, termolisis, no pudieron resistir tanto dolor, acompañaron al sepelio y al silencio de unos sesenta segundos, de verlos en vil, cutre estado, ellos comparándoles con los animales, una de ellas dijo desconsolada, era una holandesa, hasta donde puede llegar la pobreza . echando varios harapos en otra prenda era suficiente para asentar sobre ella suavemente la cabeza, almohadas de tamaño mediano
Pedro acompaña a llorar a Juan...

Salen Pedro y Rosario a buscar un Médico para que diagnostique que enfermedad ataca a Juan.
Por otra parte Ruperta estaba, trabajando en su tienda bien encerada brillando, que hasta nuestro rostro se podía ver.
Ruperta es muy delicada con sus cosas, es decir muy ponderativa, un día bajando por las escaleras de pronto se dio un resbalón y cayó inconsciente por los acérrimos golpes, bajando la velocidad de una pelota cuando es soltada en las escaleras.
Siendo trasladado a un hospital de emergencia encontrábase en esos momentos en estado de coma.
Se había roto dos costillas
Datos del Cuento
  • Categoría: Educativos
  • Media: 5.58
  • Votos: 55
  • Envios: 0
  • Lecturas: 9063
  • Valoración:
  •  
Comentarios


Al añadir datos, entiendes y Aceptas las Condiciones de uso del Web y la Política de Privacidad para el uso del Web. Tu Ip es : 3.236.50.252

0 comentarios. Página 1 de 0
Tu cuenta
Boletin
Estadísticas
»Total Cuentos: 21.441
»Autores Activos: 151
»Total Comentarios: 11.741
»Total Votos: 908.522
»Total Envios 41.575
»Total Lecturas 46.970.868