A esta altura del tiempo, la música que salÃa de las máquinas no me estimulaba lo suficiente y, según lo que sentÃa, ya no era una prioridad para mi a pesar que podÃa mantenerme allà sin pensar. Era algo que me iba desintegrando de a poco, pero cuando de dà cuenta, ya era muy tarde para detener algo que yo mismo habÃa provocado; pero que siempre creà culpa de los demás.
Mi vida es tan corriente como la de cualquier otra persona: con los mismos miedos, las mismas ambiciones y (eso pensé) la misma obsesión común por verme bién llevada a un punto extremo ¿Por qué? (...) La misma razón que te dirÃa otro en mi situación (v_v). Aunque nadie + lo crea, aún recuerdo el dÃa que empezó todo. ParecÃa mentira que yo fuese un diestro jugador de Dance Dance Revolution (DDR) porque mi imagen dejaba demasiado que desear (85 kgs. En 1,68 cm) y como buen adolescente, todo el mundo me hacÃa notarlo de una forma u otra. Fue ahÃ, una tarde calurosa y turbia, cuando vomité todo el almuerzo luego de llorar mirándome al espejo. Mis manos quedaron ensangrentadas por las heridas de mis dedos mordidos y me quedé tendido en el piso por algunos minutos tratando de caminar y de moverme normalmente; cuando lo conseguÃ, vi mi futuro realizado y fue ahà cuando pensé que esa era mi única salvación ante el mundo y sus presiones.
Mi vida seguÃa con absoluta normalidad, pero mi aspecto mejoraba cada vez más según lo que yo veÃa; la verdad era que sólo en algunos momentos podÃa darme cuenta que tal vez no era beneficioso lo que estaba haciendo; si, cuando sentÃa punzantes dolores en todo el estómago, pero yo debÃa seguir porque querÃa un cuerpo perfecto... Oh sÃ; por ende, no importaba si lo que sentÃa era asà de horrible.
Me fui desvaneciendo de a poco antes de cruzar la última puerta. TodavÃa te recuerdo, Emmy. TodavÃa recuerdo la última vez que hablamos.
-¡Por favor mÃrate! Te ves patético, tu realmente necesitas ayuda-.
-Emmy, ¿Me puedes dejar tranquilo? Yo estoy muy bién-.
-O.K. entonces olvida todo ¿Vale?-.
Lo malo fue que nunca + te volvà a ver y de verdad te echo mucho de menos ¿por qué nunca me entendiste? ¿no era suficiente todo para ti? Realmente no entendÃa qué pasó hasta que te vi con alguien muy distinto a mi y lucÃas feliz; tal vez más felÃz de lo que nunca luciste conmigo. Entonces no sé si creer que de verdad tu me querÃas como era. Nunca + sentà tu energÃa cerca de mi espÃritu y ahora es tarde para darse cuenta de lo que realmente pasó.
2.
Despierto en el mismo sitio y parece que no hubieran pasado 8 horas (...). Todo sigue igual de confuso y halagador. La música, los colores, siento que de verdad no estoy jugando; la energÃa de la máquina viene hacia mi pero se detiene en un punto que no encuentro ni logro determinar. Ese punto no logro hacerlo llegar hacia mi propio espÃritu.
CreÃa sentirme completamente solo, vi llegar a alguien aunque no estaba seguro que realmente asà fuera. Accidentalmente, se me cayó mi reloj al piso y quedó atrapado en la máquina. Luego, oà hablar a la gente que llegaba. De repente todo se vio obscurecido y me desvanecà como muchas otras veces...
...Al despertar, habÃan 2 sujetos conversando cerca de la máquina. Uno de ellos tenÃa mi reloj que habÃa logrado sacar del piso, yo iba a pedÃrselo pero parece que él no se dio cuenta que yo le estaba hablando. Le prestaban más atención a sus propios asuntos referentes a la muerte de alguien.
-SÃ, pero ¿Qué fue lo que realmente pasó?-.
-¿No sabÃas? Dicen que tenÃa desordenes alimenticios; que vomitaba todo y por eso fue perdiéndose de a poco-.
-Pero él era un muy buen jugador; además no era como para que realmente hiciera eso-.
-Lamentable, pero dicen que cuando no hacÃa eso hacÃa la “Dieta Extremaâ€-.
-¿La de no comer nada? Que tipo más freak, ¿y por eso murió?-.
-Claro, un dÃa estaba muy mal por no haber comido nada y se puso a jugar. Obviamente el resultado fue muy explÃcito; pero parece que nadie se dio cuenta hasta varias horas después del desmayo y estaba vomitando sangre, que era lo único que le quedaba-.
Hubo un instante de silencio y corrió un viento muy helado. La tarde obscurecÃa más que de costumbre.
-Y lo único que quedó de él fue este reloj-.
FIN.