Noche maravillosa, noche plagada de estrellas,
mirada furtiva, mirada correspondida.
Muero por el tacto de tu piel,
muero por ser tuya.
No das nada, lo pides todo,
lo doy todo, no pido nada.
Quiero fundirme en tu piel,
dejar mi huella imborrable,
quedarme con tu sabor,
respirar tu aire,
beber de tí.
Te robaría la risa,
te robaría las ganas de amar.
Sin mí no te quedaría ganas,
estarías siempre esperandome,
al salir del trabajo,
en una reunión de amigos,
cuando paseases por el parque,
siempre en tu mente,
como tu estas en la mía.
Pero yo estaría ahí,
como siempre lo he estado,
aunque tú nunca te hallas percatado,
siempre en silencio, mirandote,
queriendote.
Señorita Pilar: Sus escritos cambiaron. Siempre la misma calidad, esa sorprendente forma de decir entrelineas. Pero cambiaron. Antes eran tristes añoranzas del pasado, ahora hay algo nuevo, diferente. Yo la felicito otra vez... Un Lector