Era tarde ya cuando vi una luz que atrajo mi atención. Dejé todo lo que hacía en aquel momento y salí en búsqueda de aquel resplandor... No recuerdo si el tiempo se detuvo o mis pasos se hicieron livianos, lo cierto fue que cuando estuve en el umbral de aquella luminosidad advertí tras de mí unos pasos. Volteé aprisa, y te vislumbre, a ti… Sí, a ti, que con gran curiosidad, mirabas y descubrías estas líneas. "¿Quién eres?", preguntaste. "Un pedazo de ti", respondí.
Observé que de tu rostro salía una paloma, era hermosa, y salió volando hasta posarse sobre mi hombro. Le toqué el pico, y ella comenzó a acariciar con sus plumas mis manos."Gracias", le dije, y continué caminando, hasta cruzar el umbral que me llevaba hacia un lugar que no puedo contarte...
Nunca mas volví la mirada hacia atrás, pero estas líneas son mis huellas... y las de tu blanca paloma que la llamé: Libertad…
Diciembre del 2004